Encabezado
Imprimir

Número 256

9 de mayo de 2023

La educación inclusiva, un proyecto de cambio en favor de una vida académica digna

*El académico de la UAM dictó la conferencia inaugural del Congreso Internacional de Educación Inclusiva
 
*Servando Gutiérrez dijo que la inclusión debe relacionarse más con lo heterogéneo y lo diverso

La educación inclusiva se constituye como uno de los grandes temas transversales que permean a todas las sociedades, a las instituciones de enseñanza en general y de manera específica a las de nivel superior, que requieren para su atención inmediata la creación de culturas políticas y prácticas de inclusión en todos sus ámbitos de competencia e intervención, aseguró el maestro Servando Gutiérrez Ramírez, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
 
“La instrucción inclusiva en todos los niveles representa un proyecto de cambio fundamental en favor de una vida académica digna y de calidad para todas y todos, y conlleva por ello un esfuerzo de mediano y largo aliento que requerirá la participación activa de todas las comunidades involucradas”, sostuvo al dictar la conferencia inaugural del 2do. Congreso Internacional de Educación Inclusiva.
 
Para lograrlo se deberá trabajar arduamente en la promoción de una cultura de respeto y trato igualitario que asuma que la diversidad y la diferencia no son el problema, sino que más bien constituyen un componente fundamental de la pluralidad de toda colectividad e integran recursos valiosos con los que las instituciones habrán de establecer una auténtica formación inclusiva.
 
En pleno siglo XXI, entre 2021 y 2022, había 343 mil niñas, niños y adolescentes con discapacidad que no sabían leer ni escribir, lo cual indica que 15 por ciento de esa población en edad escolar es analfabeta en México, de acuerdo con el reciente informe de la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación 2022, además de que sus familias siguen enfrentando barreras en el acceso, permanencia, aprendizaje y egreso de la formación básica, media, media superior y superior.
 
“También se reportó que sólo seis de cada diez personas con discapacidad de entre 20 y 24 años logró concluir la instrucción básica en el año 2020 y sólo 70.7 por ciento de aquellas de 12 a 14 años había finalizado la primaria versus el 90 por ciento en el mismo grupo de edad, pero sin esta condición”.
 
Sumado a lo anterior, la diferencia en el porcentaje de jóvenes de 15 a 17 años que tenía la secundaria terminada y que podría cursar la educación media superior entre la población sin y con discapacidad fue de 81.6 por ciento para el primer caso y, en el segundo, fue de 64.8 por ciento, es decir, una diferencia de casi 17 puntos porcentuales, expresó.
 
El académico del Departamento de Sociología de la Unidad Iztapalapa hizo un llamado a la colaboración de todas y todos a pensar en la inclusión de una manera más amplia y como un término más relacionado a lo heterogéneo y a lo diverso dentro de la institucionalidad.
 
“Implica que los niños, niñas, adolescentes y jóvenes se formen en espacios educativos en los que sean conscientes de que, si falta una o uno por motivo de clase, orientación sexual, género, etnia, lengua, cultura, discapacidad, situación migratoria o religión, entonces no están comprendidos todos ni todas”, apuntó el integrante de la Comisión encargada de promover la formación inclusiva en la Unidad Iztapalapa de la UAM.
 
Por ello, manifestó que es deseable y obligatorio adoptar o generar políticas en las que se considere, por un lado, la flexibilidad en el currículo escolar y en los enfoques pedagógicos respectivos y, por el otro, se fomenten lineamientos y acciones institucionales que propicien el desarrollo de actitudes que fortalezcan una cultura de equidad, justicia y respeto por lo diverso, lo diferente y lo distinto.
 
Además de garantizar la apertura de espacios físicos, recursos pedagógicos y tecnológicos para el alumnado que presente algún tipo de vulnerabilidad social o alguna necesidad educativa especial, con la finalidad de favorecer sus habilidades y competencias, y de brindarles una enseñanza en igualdad de circunstancias y oportunidades.
 
En la Conferencia El paradigma de la inclusión en general, y el de la educación inclusiva en las instituciones de educación superior, el maestro Gutiérrez Ramírez destacó que las escuelas, particularmente las universitarias han desarrollado esfuerzos para enfrentar rezagos y dificultades, los cuales se vieron recrudecidos y se evidenciaron descarnadamente a lo largo del confinamiento social.
 
“Los valores y postulados universitarios que pueden irradiarse a los demás grados de escolaridad, entre ellos honestidad, respeto a la diversidad y la pluralidad, tolerancia, solidaridad, equidad, responsabilidad, inclusión y justicia, así como la igualdad de género, accesibilidad y no discriminación, derechos humanos e interculturalidad se afianzarán y caracterizarán sin duda alguna como las herramientas sustantivas del ser y el quehacer del profesorado y, sobre todo, del alumnado que les permitan participar con la corresponsabilidad inherente en la construcción de una comunidad más inclusiva a partir del accionar de las y los jóvenes que se encuentran dentro y fuera de la institución”.
 
También mencionó la llamada Estrategia Nacional de Educación Inclusiva, promovida y organizada desde la SEP, la conformación de redes interregionales y a nivel nacional como la promovida por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).
 
Sin embargo, el investigador de la Casa abierta al tiempo reconoció que siguen latentes los retos que sucesos como la pandemia de COVID-19 presentaron en los sistemas de enseñanza en general, por lo que enfatizó que deberá impulsarse el desarrollo de un trabajo colaborativo inter y multidisciplinario en el diseño de planes, programas, acciones, iniciativas y políticas inclusivas e innovadoras de alto impacto y de largo aliento.
 
El Congreso, organizado por la Universidad Autónoma de Chihuahua, a través de la Facultad de Filosofía y Letras, se realizará hasta el 12 de mayo con el objetivo de repensar modos alternativos de afrontar y contribuir en la cimentación de sociedades inclusivas, innovadoras y reflexivas en torno a la diversidad funcional.