Encabezado
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Número 251

5 de mayo de 2023

Ninguna persona con antecedentes de violencia de género podrá ser académico en la UAM

*El Colegio Académico aprobó dictamen parcial para reformar en la materia
 
*El propósito es incorporar la perspectiva de género en los procedimientos de ingreso de dicho personal

Un requisito indispensable para ingresar a la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) es documentar no haber sido sancionado mediante resolución firme, por actos u omisiones vinculados con violencia por razones de género u otras infracciones graves a derechos humanos, lo cual deberá ser verificado por la Institución, de acuerdo con la reciente reforma al Reglamento de Ingreso Promoción y Permanencia del Personal Académico (RIPPPA).
 
En su sesión número 523 urgente, el Colegio Académico de la Casa abierta al tiempo aprobó el dictamen parcial presentado por la comisión integrada en la sesión 465, encargada de examinar lo relativo a la carrera docente, con el propósito de agregar la perspectiva de género en sus procedimientos para cumplir así con el compromiso de prevenir, atender y erradicar este tipo de agravios, conforme a los estándares internacionales de derechos humanos.
 
Derivado de este acuerdo, la comisión podrá presentar dictámenes parciales sobre la propuesta de reforma al RIPPPA, relacionada con la incorporación transversal de la perspectiva de género en los procedimientos de ingreso del personal académico, así como su correspondiente exposición de motivos.
 
En sus consideraciones explica que partir de normas nacionales e internacionales y los principios, definiciones y orientaciones que fijan las Políticas Transversales para Erradicar la Violencia por Razones de Género con la finalidad de brindar la mayor protección a las mujeres, garantizándoles una vida libre de amenazas; fomentar el respeto a los derechos humanos y la dignidad, e impulsar acciones concretas en la materia, se determinó –con base en su mandato para analizar integralmente la carrera académica– era necesario adicionar la transversalidad de género en los procedimientos de ingreso de dicho personal.
 
Para prevenir y atender este fenómeno, la comisión estimó que en los procedimientos de ingreso a través de los concursos de oposición y evaluación curricular, con independencia del análisis de los antecedentes académicos y profesionales de las personas aspirantes, así como de los exámenes de conocimientos y aptitudes que poseen, se deben valorar otros elementos indispensables encaminados a garantizar que el alumnado curse sus estudios en condiciones libres de violencia.
 
La reforma destaca el requisito indispensable para quienes aspiren a formar parte de la Universidad, de presentar un documento en el que manifiesten que no han sido sancionados mediante resolución firme, por actos u omisiones vinculados con violencia por razones de género u otras infracciones graves a derechos humanos o, en caso de que se les haya sancionado, acreditar el resarcimiento integral del daño o la reparación completa a las víctimas, así como la consecuente obligación de la Institución de verificar esta información.
 
Ante la necesidad de contribuir a que los espacios universitarios se mantengan libres de manifestaciones violentas o discriminatorias, se estableció la responsabilidad para que las comisiones dictaminadoras de área y divisionales informen –a la Secretaría General y a las secretarías de Unidad, según corresponda– de los casos fundamentados de probables delitos cometidos en contra de mujeres, de los que tengan conocimiento en los procedimientos de dictaminación.
 
También se incluyó que, al realizar las funciones de docencia, investigación y preservación y difusión de la cultura, el personal académico considere la perspectiva de género, el pleno respeto a los derechos humanos, el aprecio y respeto por la diversidad cultural y la dignidad de la gente, con lo cual se espera producir un cambio en las prácticas de la vida universitaria, sensibilizar a la comunidad e inducirla a la reflexión sobre las ideas, comportamientos y actitudes en torno a los nexos entre mujeres y varones, así como sobre la equidad de género y con ello erradicar conductas violentas y discriminatorias que atenten contra la dignidad.
 
La reforma establece que con el objeto de procurar la formación y actualización permanente en perspectiva de género y de derechos humanos, se añadió que la plantilla docente se mantendrá actualizada en estos temas. Además se incorporó el lenguaje incluyente y no sexista por ser una política institucional.
 
De acuerdo con la comisión se refrenda el compromiso de la universidad con la prevención, atención y erradicación de la violencia, en especial por razones de género, conforme a los estándares internacionales de derechos humanos.