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Número 248
3 de junio de 2016

REALIZARÁ ALUMNO DE LA UAM ESTANCIA PROFESIONAL EN LA NASA

*Guillermo Miguel del Castillo Hoffman colaborará en el proyecto World Wind Project, un globo terráqueo virtual
 
*Esta plataforma construye sistemas de información geoespacial utilizados para visualizar órbitas satelitales y crear alertas tempranas de sismos


 

Guillermo Miguel del Castillo Hoffman, alumno de la Licenciatura en Ingeniería en Computación de la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), realizará una estancia en la National Aeronautics and Space Administration (NASA) para colaborar en el World Wind Project –un globo terráqueo virtual– del seis de junio al 12 de agosto.
 
En entrevista, el universitario comentó que se trata de una plataforma para hacer sistemas de información geoespacial análogo al conocido Google Earth, aunque el World Wind lo precedió y es de código abierto.
 
“Realizaré la estancia profesional en el centro de investigación AMES de dicha dependencia estadounidense, ubicada en San José, California”.
 
El World Wind Project es utilizado para visualizar órbitas satelitales y crear alertas tempranas de sismos, es decir, es un sistema de información muy flexible en el que “colaboraré en la versión Web”.
 
Durante poco más de dos meses, el alumno de la UAM mantendrá un trabajo intenso con jornadas de 40 horas semanales, colaborando con becarios de Estados Unidos, Puerto Rico, Brasil y Jordania.
 
Desde marzo de 2015, Del Castillo Hoffman entró en contacto con el Departamento de Capital Humano de la Agencia Espacial Mexicana (AEM) “para poder efectuar servicio social, me aceptaron y en diciembre pasado emitieron una convocatoria en conjunto con la NASA. Hasta ese momento ya había participado en el proyecto de un pequeño satélite educativo llamado CanSat AEM-1 Base”.
 
El alumno de la Unidad Azcapotzalco recibió la encomienda de mejorar la computadora de vuelo de dicho satélite, por lo que ya posee un antecedente en el campo aeroespacial.
 
“Tenía que correr el programa CanSat en una computadora más potente, pero no se podía hacer directamente, pues perdía desempeño y no funcionaba bien, así que tuve que reescribir parte de ese software para la nueva computadora”.
 
Del Castillo Hoffman refirió que trabajó “específicamente en la computadora de vuelo, ya que un satélite tiene carga útil, es decir, cuenta con diferentes módulos y sistemas. En esa sección se intentaba leer los sensores del satélite para marcar la orientación, la posición y las diferentes cargas útiles que pudieran colocársele”.
 
Carlos Leal, alumno de la Licenciatura en Ingeniería Electrónica de la Unidad Azcapotzalco, continúa ahora en el trabajo de actualización del software. Además, Del Castillo Hoffman dijo que se involucró en el desarrollo de una aplicación móvil diseñada para enviar notificaciones de convocatorias –como a la que accedió– de la AEM.
 
La experiencia previa de trabajo “me ayudó a ser seleccionado y en abril me enteré que fui aceptado. Al inicio elegí un proyecto que finalmente no estuvo disponible, un modelo de computadora utilizado en la NASA para simular el entorno de escombros orbitales”.
 
La idea era poder predecir colisiones entre los escombros y evitarlos para las naves en operación o los satélites; “era muy interesante, pero me asignaron finalmente en World Wind Project”.
 
Para la convocatoria de la NASA, la AEM seleccionó sólo a cinco candidatos para que el organismo aeroespacial eligiera a tres. El proyecto de tesis debía relacionarse con el trabajo que se efectuaría en la estancia y, mediante el Departamento de Sistemas de la Unidad Azcapotzalco de la UAM, se revisó y aprobó un proyecto de integración desarrollado por el alumno en la modalidad de estancia profesional.
 
“El proceso se llevó a cabo con mucha premura, pues tuve que aprobar a toda prisa un examen de inglés, redactar un ensayo y cubrir otros requisitos; la Rectoría y muchos otros departamentos de mi Unidad me apoyaron para conseguir el financiamiento y acudieron también a Rectoría General”, señaló.
 
Antes de decidir efectuar el servicio social en la AEM contaba ya con alguna experiencia laboral en el campo de la ingeniería computacional. “Mientras estudiaba laboré en el área de sistemas en un call center administrando servidores, redes y, principalmente, telefonía. Estaba contento con mi trabajo, pero desde siempre mi pasión ha sido el campo espacial”.
 
Después “pude ahorrar un poco, renuncié a mi trabajo y comencé mi servicio social. Me gustaría cursar una maestría e integrarme en alguna empresa aeroespacial. La formación en ciencias que he recibido en la UAM ha sido fundamental para sentirme confiado al ir allá a hacer un buen trabajo”, concluyó.