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Número 248
27 de agosto de 2015
DISTINGUEN PUBLICACIONES DE LA UAM POR SU DISEÑO, ALCANCE Y CALIDAD EDITORIAL

*Entregan el Mérito Editorial Universitario a la UAM durante las actividades de la Feria Universitaria del Libro (FUL) 2015
 
*Deseamos que este reconocimiento sea un incentivo para otras IES a fin de que con ello mejore y se incremente la actividad editorial en México: Bernardo Ruiz

“Recibir el Mérito Editorial Universitario es importante para la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Estamos considerados como una de las áreas de diseño más importantes, tenemos cerca de 33 entidades editoriales haciendo libros y 52 grupos de profesores elaborando revistas, muchas de ellas arbitradas, somos una universidad activa en la generación de conocimiento”, señaló el maestro Bernardo Ruiz López.
 
Ruiz López, en representación del rector general de la UAM, doctor Salvador Vega y León, recibió el reconocimiento de los licenciados Jorge Augusto del Castillo Tovar y Evaristo Luvián Torres, coordinador de la División de Extensión de la Cultura y presidente en funciones del Consejo Editorial de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) respectivamente, durante las actividades de la Feria Universitaria del Libro (FUL) 2015.
 
El director de Publicaciones y Promoción Editorial de la UAM deseó que “el interés de este reconocimiento sea un incentivo para otras Instituciones de Educación Superior (IES) a fin de que con ello mejore y se incremente la actividad editorial en México en beneficio de todos, lo cual es la vocación de nuestra Casa de libros abiertos”.
 
Cabe destacar que el premio se otorga por vez primera y fue concedido por unanimidad. El maestro Bernardo Ruiz manifestó que “nos honra estar con ustedes con motivo de esta feria, punto de encuentro de la producción editorial del país, desde hace ya casi tres décadas; festividad que cobra ahora un nuevo impulso”.
 
En lo que se refiere a la UAM, rememoró, en estos días celebramos que la revista cultural Casa del tiempo cumplió 35 años de publicarse, a la par que sus colecciones editoriales iniciales: Cultura Universitaria y Molinos de viento.
 
Indicó que “son las colecciones canónicas de nuestra casa de estudios, las cuales fueron iniciadas por Carlos Montemayor y representan el primer proyecto editorial de la Dirección de Difusión Cultural de la UAM en 1981”.
 
“Tratamos de cubrir anualmente un promedio de 45 a 60 ferias internacionales, estatales, regionales y locales a lo largo del año en todo México, e insistimos en la importancia de estar en toda presentación de nuestros académicos o de nuestros autores para vender su obra”, agregó.
 
Destacó que el presupuesto global de la UAM para la impresión y distribución de libros en 2012 rebasó los 52 millones de pesos, y que hasta 2009 se consignaron alrededor de 4 mil 500 títulos, más de 3 mil autores y cerca de 220 colecciones dependientes de las cuatro grandes áreas editoriales de ese entonces. Desde esa fecha hasta el presente, se publican un promedio de 180 a 200 nuevos títulos cada año.
 
El licenciado Jorge del Castillo externó que “la UAEH ha tenido a bien otorgar este premio a una universidad hermana, es una institución que posee una producción editorial importante, que mantiene intercambios y vínculos con nosotros a través de académicos de gran renombre”.
 
“Así como la UAM es una Casa Abierta al Tiempo, la UAEH, con su símbolo universitario que es la garza, la recibe con las alas abiertas”, subrayó en representación del maestro Humberto Augusto Veras Godoy, rector de esa casa de estudios ubicada en Pachuca, Hidalgo.
 
En entrevista, el maestro Bernardo Ruiz declaró que la UAM ha buscado tener siempre una presencia editorial en el diseño y en todas las transformaciones que se dan en el mundo del libro. Por la parte académica, hay siempre un estudio de lo teórico y está presente la parte práctica que se realiza en cada Unidad, donde se expresa su verdadero espíritu”, refirió.
 
Añadió que “la universidad se ha preocupado por comunicarse a través de la letra impresa para elaborar obras con mayor aptitud y dentro de los tiempos, creo que esto mejorará mucho en los siguientes años con los libros electrónicos que deben tener una realización específica, pero tampoco creo que lo impreso desaparezca”
 
“Siguen siendo las universidades, los conventos, los monasterios en donde se dan estos materiales por su importancia, su proyección y porque son tangibles, se aprecian a simple vista sin necesidad de mayor energía, ese es su valor adicional”, concluyó.