Encabezado
Imprimir

Número 238

28 de abril de 2022

EL LEGADO DE DOLORES CASTRO, UN ALICIENTE PARA LAS GENERACIONES UNIVERSITARIAS

 *La Unidad Azcapotzalco dedicó un homenaje a la poeta, narradora y crítica literaria fallecida el pasado 30 de marzo

El legado de Dolores Castro es un aliciente fundamental para las actuales generaciones universitarias y de poetas, aseguró la doctora Yissel Arce Padrón, coordinadora general de Difusión de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), al participar en el homenaje –organizado por el Departamento de Humanidades de la Unidad Azcapotzalco– a la también narradora y crítica literaria fallecida el pasado 30 de marzo.
 
En representación del doctor José Antonio De los Reyes Heredia, rector general de la Casa abierta al tiempo, Arce Padrón consideró que Castro fue, ante todo, una poeta de lo tangible que propuso la presentación encarnada de los sentires en la que las metáforas se construyen sobre el mundo y por eso se muestran como producto de los sentidos, olores, sonidos y tactos que constituyen la vía mediante la cual la autora plantea una entrada al universo privado.
 
La doctora Arce Padrón señaló que en 1949, año en que publica su primer libro El corazón transfigurado, en México, América Latina y el mundo, las mujeres que escribían poesía no eran llamadas poetas con equidad, sino poetisas en un tono de menosprecio artístico, pero en 1945, Gabriela Mistral, ganadora del premio Nobel, había abierto una brecha única e irrenunciable para una generación completa entre quienes se encontraban además de Castro, Concha Urquiza, Pita Amor, Emma Godoy, Enriqueta Ochoa y Rosario Castellanos.
 
“Este movimiento más que literario fue artístico, cultural y político y más que mexicano fue latinoamericano; con muchos esfuerzos se alcanza a visibilizar de manera consciente y abierta la complejidad de una postura feminista que busca emanciparse de una herencia colonial, independentista y revolucionaria que había sido patriarcal”.
 
La Coordinadora General de Difusión de la UAM mencionó rasgos de la poesía de Castro en los que el paso del tiempo es una constante, el viento tiene un papel fundamental y la muerte se vuelve una obsesión sin presentarse como una fatalidad.
 
“La escritura es para la autora una labor de investigación sobre ella misma, sobre las preguntas que tuvo al emprender la escritura de sus primeros textos y sobre las respuestas siempre tentativas y en desarrollo donde es la lengua la herramienta que permite la exploración”.
 
El doctor Óscar Lozano Carrillo, rector de la Unidad Azcapotzalco, destacó que la UAM fomenta de manera activa la cultura, esencial para la formación no sólo de profesionales, sino de seres humanos, y la ruta en la cual puede transitarse hacia mejores estadios de desarrollo.
 
“En el ámbito de la poesía es una de las artes fundamentales que hay que impulsar, al igual que conmemorar a gente valiosa y representantes de la cultura nacional como Dolores Castro”.
 
El doctor Eduardo Peñalosa Castro, investigador del Departamento de Administración de la Unidad Azcapotzalco e hijo de la poeta, la describió como una madre excepcional y una persona de letras.
 
“Fue una maestra que hasta el último día de su existencia estuvo acompañada de alumnos con quienes discutía o leía sobre poesía; tenía un gran interés porque los jóvenes salieran adelante y creo que fue una gran mujer adelantada a su tiempo que desde los años cincuenta del siglo pasado empezó a publicar, trabajar y demostrar en primera persona que una mujer vale”.
 
La doctora Yvonne Cansigno Gutiérrez, coordinadora de la Maestría en Literatura Mexicana Contemporánea de la Unidad Azcapotzalco, la evocó como una mujer excepcional y poeta maravillosa, querida por muchas generaciones de escritoras, escritores y periodistas, además de contar con una notable labor en la difusión cultural.
 
“Su incansable trabajo la llevaron a recibir innumerables reconocimientos, pero qué mejor homenaje que conocerla, leerla e invitar a los estudiantes a profundizar en su palabra que realmente es mágica y nos sensibiliza”.
 
La doctora Cansigno Gutiérrez mencionó que en el ámbito académico y en el caso específico del posgrado que coordina es de particular interés no sólo conocer su obra, sino llevar a cabo investigaciones que tengan resultados contundentes que permitan a los estudiantes y colegas crecer y ser grandes difusores de la literatura mexicana y, en especial, de la poesía mexicana.
 
El poeta zacatecano Veremundo Carrillo Trujillo resaltó la calidad artística de Castro de naturaleza envolvente y penetrante; su perseverancia, ya que durante más de seis décadas mantuvo su voz poética y su amor por la docencia.
 
Analletzin Díaz Alcalá, directora Escuela de Periodismo Carlos Septién García, reconoció la labor docente de “Lolita Castro en dicha institución durante más de medio siglo en asignaturas relacionadas con poesía y ensayo.
 
“Mujer que representa la lucha feminista a través de las letras, que vivió y sufrió las transformaciones históricas del México del siglo XX y con su obra y corazón escribió los más lindos poemas en los que refleja su constante amor por la literatura y por su familia; las aulas de la Septién fueron cómplices de su dedicación por las letras y la enseñanza”.
 
En el homenaje efectuado en el Auditorio Incalli Ixcahuicopa al que asistieron amigos y familiares de Dolores Castro, también participaron las poetas María Baranda, Juana María Naranjo y Marissa Trejo, quienes destacaron aspectos de su obra y compartieron anécdotas e imágenes.
 
A lo largo de la actividad coordinada por la doctora Lucía Tomasini Bassols, docente del Departamento de Humanidades de la Unidad Azcapotzalco, los estudiantes Alejandra Estrada Velázquez, Ángel A. Porras, Víctor González Díaz, Itzel Camarillo y Rebeca leal Singer dieron lectura a poemas emblemáticos de Castro, entre ellos El corazón transfigurado (1949), La tierra está sonando (1959), Cantares de vela (1960), Qué es lo vivido (1980), No es el amor el vuelo (1995), Sonar en el silencio (2000), Íntimos huéspedes (2004) y Algo le duele al aire (2011).