Número 234
27 de abril de 2022
EN 17 AÑOS LA UAM CUAJIMALPA HA CONSOLIDADO SU PROYECTO EDUCATIVO
*El contexto actual da gran relevancia a la discusión en torno a la formación a distancia: Sergio Revah
Diecisiete años después de su fundación, la sede Cuajimalpa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) ha forjado y consolidado un proyecto educativo al poniente de la Ciudad de México y en la actualidad enfrenta los retos que ha planteado la pandemia en torno a la enseñanza a distancia, coincidieron académicos y funcionarios de la Casa abierta al tiempo.
El doctor Sergio Revah Moiseev, director de Apoyo a la Investigación de esta casa de estudios, destacó la importancia de abrir la discusión con los estudiantes en torno a la formación a distancia, considerando que es un proceso que está ocurriendo en el sistema universitario nacional, lo que conlleva necesariamente la capacitación de profesores, estudiantes y personal administrativo.
En 2005 que se fundó la Unidad –cuando aún no existían Twitter ni el IPhone y Facebook se había lanzado en febrero del año previo– “fue realizado un análisis desde cuatro perspectivas: las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas del proyecto”, recordó.
Entre las fortalezas se contaba con personal académico de alto nivel, el prestigio institucional que se ha mantenido y robustecido, la voluntad de muchas personas por ingresar a laborar en la Unidad y la adopción de la sustentabilidad como uno de sus ejes.
“Entonces se hablaba de un modelo educativo centrado en los alumnos y en el aprendizaje, concepto que debemos revisar”, propuso. En aquellos años había mucho entusiasmo ya que después de más de 30 años la UAM contaría con una nueva sede.
También existía la oportunidad “de incorporarnos a los posgrados de las demás Unidades, lo cual se hizo en un par de años con los de ciencias biológicas, pero no atinamos en el juicio, pues pensamos que había recursos para construir dos o tres edificios y que habría capital para el programa de equipamiento, además de que entre las debilidades se ubicó la falta de estabilidad de los profesores, aunque en realidad han sido pocas las renuncias”, explicó.
En aquellos días “veíamos problemas con la lejanía de la Unidad, pero se ha resuelto con corridas de camiones, aunque se mantiene el asunto en la inversión para la construcción y equipamiento de 2005, en tanto que otra inconsistencia visible es que muchos de los estudiantes también trabajaban”.
En la mesa de diálogo La UAM-C a 17 años de su creación: logros y desafíos, el doctor Arturo Rojo Domínguez, ex rector de la Unidad, consideró relevante celebrar este aniversario después de la pandemia, como un reencuentro para recordar la historia del campus.
“Tuvimos momentos complicados pues la Unidad iba creciendo, pero no sabíamos cuándo tendríamos nuestra propia sede. En el edificio de Baja California iban a iniciar las clases y no teníamos mobiliario, pero a las 6:30 de la mañana de ese día llegaron los camiones con las mesas y sillas para equipar los salones”.
El doctor Rojo Domínguez reconoció que cuatro generaciones nunca conocieron el plantel actual y tres de ellas lo conocieron sólo parcialmente.
La doctora Margarita Espinosa Meneses, jefa del Departamento de Ciencias de la Comunicación, rememoró que “si bien en el recinto temporal de Constituyentes contábamos con pocos espacios, también teníamos nuestra pequeña cabina de radio, aunque era complicado contar con el material para las prácticas”.
Ahora, con el regreso presencial pospandemia “tenemos que luchar para una adaptación social y emotiva, y esa es una de las tareas que tenemos por delante”.
El doctor Alejandro Araujo Pardo, jefe de Departamento de Humanidades, expresó
que celebrar los 17 años de Cuajimalpa tiene que ver con las relaciones, la socialización y el tejido social, por lo que la llegada a la sede definitiva continúa siendo un tema que debe seguirse abordando desde las distintas divisiones y actores.
En 2005, “la agenda del medio ambiente y la sustentabilidad estaban en boga, ahora temas como violencia de género, desigualdad y feminicidios se han vuelto importantes, y si agregamos la pandemia la situación nacional es muy distinta; por tanto, esos aspectos deben ser atendidos interdisciplinariamente, por medio de investigación y docencia, y debemos pensar en la transformación de los planes de estudio”, concluyó.