En la década de 1980 se empezó a hablar de la liberación sexual de la mujer, existía la percepción de que podía incidir sobre su cuerpo y fue cuando el capitalismo jugó un papel importante pues las cirugías estéticas se volvieron comunes entre más sectores de la población, aseguró la doctora Elsa Muñiz García, investigadora de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Al participar en el conversatorio Modas e indumentarias. Creadoras, derechos y performatividad, afirmó que las prácticas corporales son “importantísimas no solamente en términos de biopoder de las personas, sino en el ámbito colectivo porque después se vuelven tendencia”.
Durante el encuentro organizado por el Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) sostuvo que en términos de qué elegir “sobre qué hacernos y qué no en nuestros cuerpos, están también las modelos de belleza impuestos que, como ha señalado la teórica feminista Susan Bordo, las mujeres van con el cirujano plástico y le piden el rostro de Nicole Kidman, aunque después de múltiples intervenciones para nada se parezcan a la actriz, lo que demuestra cómo lo corporal se vuelve una mercancía”.
La elección de la vestimenta también tiene que ver con las directrices del mercado, “pues cuando vamos a tiendas como Zara a comprar un pantalón hay tallas cero o 1, en las que únicamente entra una niña de 12 años, lo que lleva a considerar que en realidad estamos sujetos no sólo a los modelos de belleza, sino a las imposiciones de estas marcas que también son un elemento que tendríamos que discutir, aun cuando hay límites marcados por la clase social a la que pertenecemos”.
En su ponencia Prácticas corporales, vestido, moda y performatividad, la académica de la Maestría en Estudios de la Mujer y el Doctorado en Estudios Feministas de la UAM sostuvo que en el boom de las cirugías cosméticas surgieron charlatanes que realizaban prácticas de este tipo que provocaron muchas muertes, pero ahora existen leyes para contenerlas.
La doctora Maya Marx Estarque, profesora del Instituto Europeo di Design, expresó que en la actualidad no existe un solo lenguaje creativo desde el campo del arte o de la moda, sino diversas vertientes dialogantes que se cruzan, estableciendo intersecciones, potencialidades y nuevas expresiones, como la hibridación.
Para facilitar su comprensión resulta fundamental tomar en cuenta la influencia de la postmodernidad en ámbitos bien delimitados como el arte y la moda, para lo cual puso como ejemplos a Viktor&Rolf y Vanessa Beecroft.
La especialista convino en que Pablo Picasso fue el gran revolucionario del arte del siglo XX, mientras Cocó Chanel fue una innovadora que utilizó el cuerpo como plataforma de creación.
“El acto de vestirse por sí mismo es un ejercicio de creación e identidad, pues nos presentamos continuamente en sociedad a través de una determinada identidad que hemos creado a través de esa segunda piel, que es un locución automática, no verbal a través del cual nos estamos comunicando continuamente”, precisó en su exposición Hibridaciones entre arte y moda.
El conversatorio fue inaugurado por el doctor Erik Velásquez García, coordinador del programa de Especialización, Maestría y Doctorado del Arte, en representación de la directora del IIE, la doctora Angélica Velázquez Guadarrama.
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