Encabezado
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Número 217

18 de abril de 2023

Los Furbies exponen un modo diferente de comunicarse para encontrar cierto sentido a la existencia

*La agrupación contramusical ofreció su espectáculo en el Teatro Casa de la Paz y la Casa de la Primera Imprenta de América de la UAM
 
*La mentira, la moral, la lógica y la palabra son valores que se ponen en duda, expresaron

Algunos límites y acuerdos sociales referentes al uso del lenguaje en la comunicación cotidiana, en los que la mentira, la moral, la lógica y la palabra son valores que se ponen en duda a partir de proyectos de acción sin sentido que pretenden revitalizar el lenguaje y su uso, fueron abordados en conferencia por Meraqui Pradis, cantante principal y baterista; Otto Erick Gutiérrez, contralto, y Bernardo Gamboa, quienes conforman la no agrupación musical Los Furbies.

 

“No sabemos muy bien cómo mostrar este contraproyecto, si hacerlo con mucho sentido, lo cual tendría repercusiones, pues deseamos hablar sobre la contracomunicación; lo que le quitaría razón de ser, o bien llevarlo a cabo sin lógica, pero al final eso le daría mucha significación y es lo que no queremos”, explicó Pradis en la Conferencia Mancha cha cha y otras cosas.

 

“Es como aprender natación, te pueden enseñar afuera del agua, pero nunca vas a aprender porque nadar sólo se puede dentro, pero si te avientan a la alberca sin saber bracear te vas a ahogar, entonces ¿cuál es el camino correcto? Es decir, si lo explicamos con lógica, aunque lo que queremos es no tenerla, o sin ella, pero corremos el riesgo de que no nos entiendan”, añadió Gutiérrez.

 

De este modo esta agrupación contramusical que indaga sonora y no sonoramente sobre maneras de exponer y dialogar, plantea la necesidad de analizar qué cosas son axiomas impenetrables e incorruptibles y cómo la gente se maneja con ellos, descubriendo que todos los días se dan prisiones del lenguaje de las cuales es muy difícil salir.

 

Los Furbies realizan una investigación de lo que llaman contralenguaje, es decir, una forma diferente de comunicarse para encontrar cierto sentido a la existencia de aquello que no lo tiene. Por lo que Mancha cha cha y otras cosas es la conferencia de este contragrupo musical y otros proyectos contralógicos.

 

Durante las presentaciones que ofrecieron en el Teatro Casa de la Paz y la Casa de la Primera Imprenta de América de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), los artistas explicaron que buscan crear fisuras en las lógicas axiomáticas de la palabra mediante trabajos que pueden ser serios, agresivos, disruptivos, a la vez que bobos e ingenuos.

 

Por ejemplo, está el club de la mentira, donde se encuentran con gente para poder contarse invenciones distintas, lo único prohibido ahí es decir la verdad, haciendo que los participantes narren aventuras, y al ser farsa ya no están centradas por la moral, pero si es farsa eso que se cuenta y el otro lo sabe, ¿sigue siendo un disimulo o qué es eso?

 

La contraconferencia incluye un proyecto contramusical que reivindica –en modo casi anarquista– el derecho a crear música, pues ésta no puede ser sólo de los especialistas o propiedad de aquellos que hegemónicamente toman su saber.

 

Por ello, tomando ese espacio que no les pertenece generaron Los Furbies para crear una serie de contracanciones, en una propuesta de trabajar con el campo sonoro en concreto para expresarse en forma irresponsable.

 

Lo que descubrieron fue que ha habido una posibilidad de manifestarse en la que uno no es técnicamente perfecto y es una invitación de tomar esos sitios, pues no se tiene que ser especialista para participar, sino sólo animarse a hacerlo; si se logra tomar menos en serio esos preceptos hegemónicos del lenguaje, eso posibilitaría un área de recreo, diversión y, por lo tanto, existencial más profundo para todos.

 

Esta iniciativa pertenece a Bola de Carne, un teatro más alternativo que siempre intenta efectuar investigaciones del lenguaje teatral que no repitan o imiten las convencionales, pues su principal característica es jugar tangencial y experimentalmente fuera del círculo tradicional, porque ahí agregan al mercado algo que ellos saben hacer y que pueden dar con gusto.

 

Esta es una apuesta por el absurdo, porque siempre se le critica y decidieron tener pláticas absurdas, por lo que en algunas entrevistas decidieron hablar de modo incoherente, pero al mismo tiempo colar información; sin embargo, al verlas editadas, “nos dimos cuenta de que sólo dejaron datos lógicos, lo que demuestra que apenas se juega con las reglas de la comunicación y el lenguaje, surgen los puristas y los problemas”.