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Número 215
29 de marzo de 2018

POSGRADO DE LA UAM MODIFICA EL PENSAMIENTO DE UNA SOCIEDAD

MACHISTA, ELITISTA Y DISCRIMINADORA

*La Maestría en Estudios de la Mujer además reivindica al feminismo como teoría, pensamiento

y sentimiento

 

*Once generaciones han culminado el posgrado de la Unidad Xochimilco que celebra su vigésimo aniversario

 

La Maestría en Estudios de la Mujer de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) es una luz de esperanza que reivindica al feminismo como teoría, pensamiento y sentimiento, además de que evidencia y modifica el pensamiento de una sociedad machista, elitista y discriminadora, que lacera y excluye, sostuvo Abigail Huerta Rosas.

 

Al participar en las Conversaciones feministas con once generaciones de dicho posgrado, la egresada de la generación 2002-2004 refirió que si bien en la mayoría de los casos el ser humano es el verdugo, también persiste un miedo a las otras mujeres, motivado por la competencia que siembra el mismo sistema.

 

La intención es saber quién es mejor, quién sabe más, quién desempeña mejor su trabajo o quién se puede ganar un puesto, es decir, falta compasión y empatía entre ellas mismas, apuntó Huerta Rosas.

 

La doctora Ana Lau Jaiven, coordinadora del posgrado que celebra su vigésimo aniversario, refirió que “el plan nació en el marco de una academia androcéntrica caracterizada por estructuras rígidas que se resistían a los cambios que los nuevos sujetos sociales estaban demandando”.

 

Sus egresadas, indicó, se han convertido en especialistas en distintas temáticas como arte y creación feminista, comunicación y política, ciudadanía y nación, violencia de género, derechos sexuales y reproductivos, el uso del cuerpo y sus manifestaciones, la perspectiva de género en las políticas públicas, asuntos todos que se desarrollan desde la visión del feminismo.

 

La doctora Pilar Cruz Pérez, de la generación 2000-2002, comentó que como profesora e investigadora de la Universidad Pedagógica Nacional ejerce su quehacer institucional con estándares teóricos y metodológicos rigurosos, tal como lo aprendió en la Casa abierta al tiempo.

 

“La formación en este terreno fue muy valiosa y es una de las huellas más importantes que han marcado mi práctica profesional, no sería la que soy hoy si no hubiera pasado por estas aulas”.

 

La académica reconoció el esfuerzo de todas sus colegas para salvar las dificultades que implicó su estancia por la maestría, adscrita a la División de Ciencias Sociales y Humanidades (CSH) y diseñada por el área de investigación Mujer, Identidad y Poder, del Departamento de Política y Cultura.

 

La doctora Samanta Zaragoza Luna (2004-2006) advirtió que una de las enseñanzas del programa del posgrado es la unión y el trabajo que se ejerce entre féminas, que en su caso se ha concretado con proyectos encaminados a fortalecer los lazos de convivencia con jóvenes de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM).

 

La violencia de género en las universidades es un problema que pocas veces se retoma como una realidad que hay que erradicar en la medida de las posibilidades de cada institución, por lo que propuso, junto con otras compañeras egresadas de la maestría, un protocolo de casos de intimidación y hostigamiento al interior de la UACM.

 

La maestra Karla Jannette Ortiz Gómez (2006-2008) aseveró que las jóvenes feministas constantemente se enfrentan al estereotipo de intelectuales maduras, con la experiencia necesaria para desarrollar trabajo y práctica de género, pero la maestría dota de los conocimientos suficientes para demostrar que las nuevas generaciones tienen el coraje para cambiar la realidad.