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Número 211
8 de julio de 2015
 
OBTIENE EGRESADA DE LA UAM MENCIÓN HONORÍFICA EN LA QUINTA EDICIÓN DEL PREMIO ARTURO WARMAN 2014

*Por su trabajo Etnicidad y parentesco en grupos residenciales de mujeres rarámuri que radican dispersas en la ciudad de Chihuahua
 
* A lo largo de su trabajo, encontró que al verse inmersas en un contexto de migración, muchas de sus condiciones se modifican y, por ello, flexibilizan sus redes en el ámbito urbano
 

Nashielly Lorena Naranjo Mijangos, egresada de la licenciatura en Antropología Social de la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), recibió una mención honorífica en la Quinta Edición del Premio Arturo Warman 2014 por su trabajo Etnicidad y parentesco en grupos residenciales de mujeres rarámuri que radican dispersas en la ciudad de Chihuahua.
 
En entrevista, detalló que se trata de un estudio que describe, analiza y comprende el sistema de parentesco con la etnicidad en mujeres rarámuris a partir de la idea de que hay una relación muy estrecha entre ambos sistemas, mismo que presentó como tesis de maestría en el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS).
 
Detalló que este tipo de estudios pone a discusión el tema de la inserción escolar de infantes, lo laboral así como la relación que establecen las instituciones de gobierno en apoyo a las mujeres rarámuri para promover y reconocer la multiculturalidad del estado.
 
A lo largo de su trabajo, Naranjo Mijangos encontró que “al verse inmersas en un contexto de migración, muchas de sus condiciones se modifican y, por ello, flexibilizan sus redes en el ámbito urbano al desarrollar relaciones importantes que incluyen a mestizos, individuos de otras ciudades e indígenas de otras partes del país”.
 
“En la ciudad se encuentran los rarámuris, quienes habitan de dos formas la ciudad, una es congregada con asentamientos a partir de un espacio en común, y otros, rentan o toman prestadas casas de manera dispersa por la ciudad, mi investigación se centra en este último grupo”, señaló.
 
Históricamente, sostuvo, los rarámuri son un grupo étnico que mantiene un tipo de asentamiento disperso, lo extraño es que en la ciudad viven congregados; en la sierra, por ejemplo, las rancherías se conforman por grupos de casas de tres, cuatro y hasta diez unidades, pero están separadas por varias hectáreas de cultivo.
 
Naranjo Mijangos se centró en aquellos indígenas urbanos poco retratados en los estudios migratorios, quienes generan un tipo de residencia que dan por resultado momentos de convivencia colectiva y develan nuevas formas de interacción con otros grupos indígenas migrantes.
 
“A través del proyecto de la doctora María Eugenia Olavarría, del Departamento de Antropología Social, quien es especialista en parentesco, desarrollamos toda una metodología; fue una labor muy concisa y gracias a eso me formé en el tema y me preparó para realizar trabajo de campo, gracias a esto obtuve las herramientas teóricas”, precisó.
 
“El acercamiento con la gente y ganarme su confianza fue lo más difícil porque en la sierra llegué con una persona que ya los conocía, eso me abrió muchas puertas pero en la ciudad las dinámicas son distintas, y tenía que desarrollar una relación de reciprocidad, confianza y amistad”, expresó.
 
“De la convocatoria me enteré porque me llegó por correo, no tuve ninguna expectativa, mi tesis de licenciatura la había metido a varios concurso sin ningún resultado, fue sorpresivo obtener la mención, no tenía planes para dedicarme a la academia pero ahora creo que tengo cosas que decir y que son relevantes”, concluyó.