*El Seminario Internacional: la tradición Constitucional de México y la Constitución de 1917 se realiza a propósito de la proximidad del centenario de nuestra carta magna
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A pesar de las diversas reformas realizadas a nuestra carta magna, la Constitución de 1917 es vigente, y estudiar cómo se hizo, sus fundamentos filosóficos, analizar su contexto histórico y revisar sus discusiones ayuda a dimensionar el momento actual, señaló el maestro Ignacio Marván Laborde.
El director de la División de Estudios Políticos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) comentó en entrevista que la evolución de la Carta Magna ha sido muy disímbola, ya que “en cuanto a la parte de garantías individuales se fortaleció en aquel entonces en tanto que la reforma aplicada en el 2011 abonó en materia de Derechos Humanos y puso al día una constitución que se había atrasado”, subrayó.
Destacó que “en materia de derechos sociales, la reforma laboral es completamente regresiva pues va en contra de los intereses de los trabajadores, es más neoliberal. En 1917, el tema de la democracia no se tocó, sino hasta los ochenta y con la reforma de 1996, en algunas partes es progresista y en otras no necesariamente”.
Marván Laborde ofreció la conferencia La reforma al sistema de impartición y procuración de justicia en el Constituyente de 1916-1917, en el Seminario Internacional: la tradición Constitucional de México y la Constitución de 1917, realizado ante la proximidad del centenario de la expedición de nuestra carta magna.
Dicha actividad, convocada por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y la División de Historia del CIDE, reunió a diversos especialistas, quienes pretenden reconstruir la historia nacional y regional de la conformación constitucional mexicana.
La doctora Catherine Jane Andrews, profesora-investigadora del CIDE, señaló que el seminario, realizado del 17 al 19 de junio, formó parte de una serie de actividades de discusión académica que también se lleva a cabo en los estados con el objetivo de examinar el impacto y la relación de la Constitución de 1917 en la política local de los municipios.
“Se busca estudiar la idea del constitucionalismo social en su contexto socio histórico más amplio, porque desde siempre se le ha considerado como la marca de un cambio, de una ruptura con el pasado y queremos criticar este planteamiento desde varias perspectivas al mostrar las continuidades que ha tenido México desde sus orígenes”, dijo.
“Debemos reconocer que la historia constitucionalista de México es más vieja que la de 1917, y para entender la situación jurídica actual debemos, primero, comprender las raíces de esas tradiciones”, externó.
El encuentro efectuado en las instalaciones de la Rectoría General de la UAM inició con la conferencia magistral La constitución de 1917 dictada por la doctora María del Refugio González, académica del CIDE, quien dijo que “en aquel nuevo orden jurídico se recogieron, en buena medida, normas e instituciones que estuvieron vigentes hasta el estallido de la revolución”.
Hasta 1917, agregó, el panorama se caracterizó por fracturas derivadas de movimientos sociales que dieron pie a una constitución distinta a la originada por el movimiento de independencia y el de Ayutla”, especificó.
La Constitución de 1917, refirió, fue un producto híbrido del espíritu liberal y el restaurador; el texto permitió distintas interpretaciones y resultó compatible con diversos diseños institucionales que al desarrollarse conformaban el proyecto nacional de la revolución.
Explicó que en su redacción actual, nuestra constitución presenta una amalgama multiforme en la que todavía es posible identificar algunos de sus principios como la visión del poder, la protección de las garantías individuales cuya base es el poder municipal y la separación del Estado con la Iglesia.
“Ha sido la cabeza del sistema jurídico mexicano por casi cien años y sus reformas se daban en un contexto social influido por el modelo de desarrollo dominante. En fechas recientes se desprenden de la incorporación del país a un mundo globalizado en el que es importante que nuestras normas se adapten a lo que subyace en los tratados internacionales”, concluyó. |