Número 200
5 de abril de 2023
La UAM desarrolla investigación aplicada con incidencia social: José Antonio De los Reyes
*El Rector general participó en el Foro Conacyt-UAM sobre la iniciativa de Ley General en materia de HCTI
Como universidad autónoma y pública “seguiremos haciendo ciencia de frontera e investigación aplicada con incidencia social, como lo hemos hecho desde nuestra creación en 1974”, aseguró el doctor José Antonio De los Reyes Heredia.
El rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) encabezó junto a la doctora María Elena Álvarez-Buylla Roces, el Foro Conacyt-UAM sobre la iniciativa de Ley General de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación (HCTI) para diseñar propuestas, dudas y reflexiones en la materia.
Desde el Auditorio del edificio sede del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología expuso la colaboración que existe entre ambas instituciones y planteó potenciar proyectos en la misma dirección que el Conacyt ha trazado desde el inicio de la actual gestión para favorecer el tejido social y solucionar problemáticas que aquejan al país.
En el financiamiento que se recibe por parte del Consejo, la UAM ha tenido un promedio de 43.1 millones de pesos anuales a lo que se suman becas en las que ningún miembro de la comunidad universitaria ha quedado excluido si cumple con los requisitos.
“En 2022 vimos un incremento en el número de esos estímulos de nuestros programas de estudios para pasar, por ejemplo, en 2020 de 2,295 a 2,459 y en 2022 a 2,693; creemos entonces que el mecanismo que implantó el Consejo para la UAM representó un aumento en términos reales; también en las becas Conacyt para estancias postdoctorales vimos un crecimiento muy importante entre 2020 y 2022 al pasar de 85 becas a 172, con lo cual prácticamente se duplicó la cantidad”.
La Casa abierta al tiempo cuenta con dos laboratorios nacionales reconocidos por el Consejo: el Centro Nacional de Investigación en Imagenología e Instrumentación Médica y el Laboratorio Nacional de Cómputo de Alto Desempeño.
Las cinco Unidades están constituidas por 281 áreas académicas, 58 departamentos y 15 divisiones, en las que de los 2,862 docentes de tiempo completo indeterminado, 89 por ciento cuenta con el modelo de profesor-investigador y 73 por ciento tiene doctorado, mencionó.
“Sesenta y dos por ciento es del género masculino y 38 por ciento del femenino; sin embargo, en las últimas contrataciones se transita hacia la paridad de género de 50-50 por ciento; en el Conacyt tenemos 1,253 integrantes del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y 157 candidatos, 695 en el nivel I, 243 en el II y 158 en el III, además de 2,518 egresados que forman parte del Sistema”.
“Respecto de la brecha de género se ha hecho un énfasis que se agudiza en las esferas más altas, lo cual significa un esfuerzo institucional, pero que no se corrige de la noche a la mañana, sino que son procesos en los cuales la Universidad está involucrada y es preciso que la comunidad sepa que nos hemos sumado a Despertando vocaciones, proyecto que busca visibilizar a las mujeres y alentar vocaciones científicas en niñas y jóvenes”.
El Rector General señaló que una fortaleza significativa es la investigación en las áreas de ciencias sociales y humanidades, superior a la media nacional, mientras que en biología y química es ligeramente inferior, y en físico-matemáticas y ciencias de la Tierra e ingeniería y desarrollo, prácticamente el mismo nivel que la media nacional.
“En medicina y ciencias de la salud y de la agricultura tenemos quizá un poco menos de la media nacional y eso nos da una radiografía de las áreas tradicionales del SNI, pero la vinculación con los sectores sociales no puede medirse de manera tradicional y buscamos la forma de vincularnos para cuantificarlo”.
El doctor De los Reyes Heredia indicó que las redes de investigación de la UAM van en línea con muchos de los Programas Nacionales Estratégicos (Pronaces) Conacyt, entre ellos los de agua, educación, cultura, salud, seguridad y soberanía alimentaria.
La UAM reconoce que una casa de estudios sola –si bien puede poroporcionar aportes significativos al desarrollo social y comunitario– tampoco lo puede efectuar individualmente, de ahí que la apertura para compartir equipos, infraestructura general y saberes puede nutrirse no nada más del conocimiento científico, sino también del tradicional, producto de los pueblos originarios.
La doctora Álvarez-Buylla Roces, titular del Conacyt, declaró que el objetivo de este Foro es promover diálogos profundos y reflexivos que se sumen al proceso legislativo desde la UAM –una de las más importantes universidades nacionales del país– con la intención de mejorar, aclarar y afinar esta iniciativa de ley general en materia de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación.
Esta propuesta debe leerse con una mirada crítica, propositiva, fraterna y solidaria, pensando en el interés general más allá de provechos propios para impulsar así los derechos, eliminando privilegios de élites y abusos del poder que han permeado de modos preocupantes a las entidades académicas, manifestó.
“Estos diálogos, y éste en particular, son una guía todavía más sólida de estudio de esta proposición legislativa que podrá darle un rumbo distinto a México, al hacer de las humanidades, las ciencias, las tecnologías y la innovación –entendida de una forma transformativa– herramientas esenciales para el bienestar de todas las personas en este país, especialmente de los más pobres”.
También incorpora mecanismos para que el Estado provea las condiciones necesarias y promueva que todas las personas mexicanas disfruten de los beneficios del avance científico y tecnológico, esfumando así rezagos como exclusiones de género y de cualquier otra naturaleza disciplinar regional.
“En el momento en que se promulgue sería la primera en su alcance y esto es fundamental, consolida el cambio de visión en la política nacional de HCTI y tiene una serie de cualidades con las que se fortalece, por ejemplo, la investigación científica y humanística no dejando fuera, como en antaño, a gran parte de las humanidades y las ciencias sociales, y garantizando el apoyo público”.
Además, dijo, asegura que las colectividades científicas puedan realizar con plena libertad su indagación en los aspectos de ciencia básica –preferentemente de frontera– y propone una agenda nacional que se establece bajo principios democráticos, orientada a la atención de las principales problemáticas para contribuir a un México soberano, autónomo, autosuficiente y tecnológico, siempre con preeminencia de la búsqueda del bienestar de todas y todos los mexicanos y, primero los más pobres.
De esta manera se garantiza la libertad de cátedra e investigación, “esto lo quiero reiterar porque ha sido una de las formas en las cuales han tratado de generar preocupación y rechazo por parte de las comunidades científicas”.
El Foro contó con la presentación de la Iniciativa de Ley General HCTI a cargo del maestro Raymundo Espinoza Hernández, titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos del Conacyt, y la presencia de la doctora Norma Rondero López, secretaria general de la UAM, así como de docentes y autoridades de esta casa de estudios, quienes tuvieron un espacio para plantear dudas y propuestas.