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Número 197

7 de junio de 2019

ACADÉMICO DE LA UAM OBTUVO MENCIÓN HONORÍFICA EN CONCURSO SOBRE CINE

*Rodrigo Martínez Martínez es reconocido por sus innovaciones a la teoría cinematográfica

 

El doctor Rodrigo Martínez Martínez, investigador del Departamento de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), obtuvo Mención Honorífica en el 2do. Concurso Bienal de Tesis sobre Cine, convocado por la Filmoteca Nacional de la Universidad Nacional Autónoma de México.

 

Reconocido en el certamen “por sus innovaciones a la teoría cinematográfica, la originalidad de sus temas y la profundidad y el alcance de sus reflexiones”, el trabajo Contrastaciones y conjeturas en el estudio de la teoría del cine. Fundamentos de visualidad fílmica a partir de la noción de forma identifica y sistematiza las premisas y los conceptos fundamentales de la teoría formal del género para elaborar una idea de visualidad que contribuya a explicar las características de este medio en la era digital.

 

Entrevistado a propósito de la obtención de esta distinción, el doctor Martínez Martínez expuso que el objetivo de origen de su tesis “fue dar respuesta a una pregunta que circula en los estudios sobre el séptimo arte, si realmente existe una teoría del cine suficientemente estructurada, fundamentada y justificada”.

 

Tal propósito es muy amplio, por eso “el estudio se encaminó a determinar cuáles eran las principales premisas que gobernaban los conceptos esenciales del género y si en efecto había fundamentos para hacer teoría, cómo éstos se articularon en conceptos y luego ver si en la época actual –caracterizada por la diversidad de estilos en el cine y la tecnología digital– tales conceptos podían seguir siendo útiles para explicar estos fenómenos”.

 

La investigación se dividió en dos partes: la primera es un análisis detallado de las reflexiones de Hugo Münsterberg, Béla Balázs y Rudolf Arnheim que identifica las bases de su pensamiento sobre la forma del séptimo arte para cuestionar y complementar sus propias nociones mediante una serie de contrastaciones teóricas.

 

La idea de forma es idónea para “entender al cine como una visualidad específicamente fílmica” y por eso “creo que aunque nos encontremos en una era digital podemos rescatar la raíz conceptual de estos especialistas para rearmar nuestro pensamiento sobre lo fílmico en el tiempo contemporáneo”.

 

La segunda parte está conformada por un conjunto de conjeturas sobre cine y cine digital donde los hallazgos conceptuales de la primera parte ayudaron a elaborar una serie de propuestas sobre adaptación, movimiento, motivos y temas fílmicos, espacio, cineplástica y realismo, entre otras cuestiones.

 

El doctor Martínez Martínez plantea la afirmación –que en realidad anticipó Rudolf Arnheim– de que “aunque tenemos la idea generada por la cultura cinematográfica de que el séptimo arte sólo es adaptación cuando ha adaptado la literatura, en rigor todo el fenómeno de gran pantalla es de adaptación”.

 

Esto quiere decir que aun si no hay un referente pictórico, literario o dancístico para una película, cuando una cámara –y más las de ahora– se aproxima a una realidad, la adapta a las formas del género, pues en éste todo es adaptación, ya que se acopla el mundo a una manera de ver, se trata de un cambio de percepción, expuso.

 

Otra conclusión es que el cine digital opera como de fusión, es decir, que mezcla toda la historia cultural de lo cinematográfico –códigos, métodos y medios– en una imagen que de alguna manera consigue borrar la huella de esta composición.

 

“Digo que es una fusión, porque es tal el combinado contemporáneo de este arte actual que no nos podemos evadir de cómo era el séptimo arte de principios del siglo” y, por tanto, los cineastas contemporáneos lo están rescatando porque ya no lo ven como primitivo, sino porque en él hay una cultura fílmica que es posible rescatar y traer”.

 

Fenómenos tan importantes en términos de consumo como las cintas de superhéroes de reciente estreno, utilizan deliberadamente recursos de las primeras películas de comedia del cine de los años 20 y 30 del siglo pasado, como las slapstick comedy utilizadas, entre otros, por Buster Keaton y Charles Chaplin o El gordo y el flaco, por ejemplo.

 

Así, esta cultura fílmica en la era digital se convierte en una fusión cultural y tecnológica, y el cine contemporáneo se explica “como eso, como un proceso que permite combinar todo un repertorio de elementos culturales y códigos con el repertorio tecnológico y técnico”.

 

El resultado general de esta tesis fue una definición de visualidad fílmica que, con base en los fundamentos que aporta el concepto de forma, no sólo permitió proponer, respectivamente, una idea general del cine y una idea específica del digital, sino además reconocer que este entramado conceptual tiene vigencia metodológica, pues permite explorar las particularidades de cada producción cinematográfica.