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Número 180

31 de mayo de 2019

SAÚL ALCÁNTARA ONOFRE, EMÉRITO DE LA ACADEMIA

NACIONAL DE ARQUITECTURA

*Esta disciplina debe transitar hacia el regionalismo crítico, sostiene el investigador de la UAM

 

El doctor Saúl Alcántara Onofre, coordinador del Posgrado en Diseño, Planificación y Conservación de Paisajes y Jardines de la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), fue investido como Académico Emérito por el Consejo de Eméritos de la Academia Nacional de Arquitectura de la Sociedad de Arquitectos Mexicanos A. C., en el capítulo Valle de México.
 
En la ceremonia efectuada en el Teatro Carlos Lazo Barreiro de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el arquitecto Francisco Covarrubias Gaitán, presidente de la citada Academia, detalló que el proceso de selección de los miembros eméritos se lleva a cabo mediante votaciones realizadas por sus pares.
 
“Resultaron electos distinguidos profesionales que se han caracterizado por el desarrollo sistemático y continuo en el campo arquitectónico en los ámbitos nacional e internacional, al atender con proyectos ejecutivos causas sociales, culturales, de salud y conservación del patrimonio, y dando solución a los problemas nacionales.
 
En entrevista al término del acto, el doctor Alcántara Onofre sostuvo que la arquitectura como disciplina debe transitar hacia el regionalismo crítico, “no debe dirigirse hacia aquella que sólo capta la mirada, sino a otra que sea propia del lugar, con un reconocimiento del territorio, su paisaje y cultura; no se deben trasladar formas de otros arquitectos importantes, se trata de seguirlos y captar su concepto”.
 
Una tarea central es la rehabilitación de edificios, en el que hay un campo enorme para los jóvenes, no sólo hablo de los monumentos, sino de las construcciones de toda índole, por lo que los estudiantes tienen un ámbito gigantesco donde trabajar”, apuntó el investigador del Departamento de Medio Ambiente para el Diseño.
 
Lo más importante “para mí es que estoy agregando una sintaxis de arquitectura del paisaje basada en nuestra cultura como mexicanos, en la que recupero al México antiguo y lo uno al contemporáneo”.
 
El también Presidente de ICOMOS México dijo sentirse agradecido, ya que es el reconocimiento más importante que puede otorgarse a un especialista en la materia, por lo que ser uno de los 60 miembros eméritos de la Academia Nacional de Arquitectura representa un orgullo y un compromiso enorme”.
 
Con esta distinción se reconoce “toda mi trayectoria que comenzó en la UAM, pues soy egresado de esta institución y profesor de la Unidad Azcapotzalco. La Casa abierta al tiempo ha sido mi plataforma, me ha formado y forjado, permitiéndome además ser investigador y fundador de los posgrados en Restauración de Patrimonio Construido y de Diseño, Planificación y Conservación de Paisajes y Jardines”.
 
Este último es el primero en el país en su tipo y mucha de su labor se ha desarrollado a lo largo de programas internacionales, publicaciones y obra construida; “la Academia toma en cuenta a aquellos arquitectos que tienen al menos 25 años de ejercer la profesión”.
 
“Esto me ayuda a incentivar a mis alumnos del segundo trimestre de la Licenciatura en Arquitectura de la Unidad Azcapotzalco, espero que ellos me puedan tomar como un buen ejemplo”, indicó el también miembro titular del seminario de Cultura Mexicana.
 
Ha sido una labor de arduo trabajo y muchos años en el terreno de la investigación y en la profesión, por lo que “creo que mucho de esto se lo debo a lo que aprendí en la UAM, que me aportó bases sólidas, gracias a las cuales pude conocer a personalidades de la arquitectura que me llamaban para colaborar y después esto se complementó con mis posgrados en Italia y el doctorado en México”, explicó.
 
Poco a poco su círculo de amigos se amplió, “pude conocer de cerca académicos como Carlos González Lobo; valoro mucho a mi alma mater porque contamos con un significativo archivo que da cuenta de la obra de Juan O´Gorman o Enrique Yáñez, quienes pertenecen a la corriente de arquitectura funcionalista del siglo XX, espero que las nuevas generaciones los conozcan y como emérito los voy a difundir mucho más”.
 
El presídium estuvo conformado además por los arquitectos Marcos Mazari Hiriart, director de la Facultad de Arquitectura de la UNAM; Susana Miranda Ruíz, presidenta del Colegio de Arquitectos Mexicanos y de la Sociedad de Arquitectos Mexicanos A. C.; Francisco Reygadas, docente de la Academia Nacional de Arquitectura; el doctor Xavier Cortés Rocha, ex presidente de la Academia Nacional de Arquitectura; así como, del arquitecto Francisco Treviño Loustaunau y el doctor Alberto González Pozo, Académicos Eméritos de la Academia Nacional de Arquitectura.