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Número 177

1 de abril de 2022

LA OPERACIÓN MILITAR RUSA BUSCA DESNAZIFICAR UCRANIA

Y PROTEGER A LA POBLACIÓN

*Especialistas participaron en coloquio Perspectivas formales y relevantes sobre el conflicto armado en Ucrania

La operación militar ordenada por el presidente ruso Vladimir Putin en Ucrania tiene como objetivos la desmilitarización y la “desnazificación” de ese país, así como la protección de la población de la localidad de Donbass y de la misma Rusia de la amenaza militar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), aseguró Sergey Borisovic Parkhomenko, consejero de la Embajada de la Federación de Rusia. 

 

Durante su participación en el coloquio Perspectivas formales y relevantes sobre el conflicto armado en Ucrania, organizado por la maestría en Relaciones Sociales de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el representante dijo que “su país no empezó la guerra, sino que la está terminando”, porque la sangrienta conflagración contra los habitantes de Donbass lleva más de ocho años, en los que “hemos pedido a la comunidad mundial que luche contra el exterminio sistemático de la población de esta región”. 

 

Se trata de miles de personas que perdían a sus seres queridos a diario y que vivían en sótanos escondiéndose de los bombardeos ucranianos que condujeron a la muerte de entre 13 y 14 mil personas fallecidas y más de 150 niños “asesinados”, de acuerdo con “datos que no son nuestros, sino de la Organización de las Naciones Unidas” (ONU).

 

Tal es el saldo de una guerra olvidada y completamente ignorada por los medios occidentales y que tiene en sus filas al regimiento Azov, hoy incorporado al ministerio del interior de Ucrania. “Este infame regimiento” utiliza los mismos símbolos que usaban los cuerpos de elite del ejército de Adolfo Hitler en la segunda guerra mundial. 

 

Por ello a nadie debería extrañar que en las votaciones que ha habido en la asamblea general de la ONU sobre una resolución contra la glorificación del nazismo y otras formas de discurso de odio racial, los sufragios en contra sean los de Estados Unidos y Ucrania, con la abstención de los países de la Unión Europea y el voto en favor de la resolución por parte de la mayoría absoluta. 

 

Parkhomenko acusó que alrededor de ocho mil ciudadanos extranjeros se han convertido en rehenes de los batallones nacionalistas que ya no están controlados ni siquiera por las autoridades oficiales Kiev y que siguen llevando a cabo ataques incesantes contra la población civil de Donbass, de los cuales se pueden mencionar innumerables ejemplos. 

 

Rusia se enfrenta hoy a una campaña mediática sin precedentes por su escala y preparación, pues en redes sociales se multiplican las noticias falsas sobre la operación especial de las fuerzas armadas rusas y se usan videos y fotografías que nada tienen que ver con el conflicto actual, mientras que la tragedia en Donetsk –en la que tras un ataque con misil ucraniano fallecieron más de 20 personas– pasó de manera desapercibida para los periódicos y canales de televisión estadounidenses. “Todo esto genera una imagen preconcebida de la situación en Ucrania”, aseveró. 

 

En un acto de censura YouTube suspendió el canal de Rusia Today (RT) en español, en tanto que cultura y deporte también resultaron ser víctimas de esta campaña de desprestigio y por todo el mundo se cancela la participación de los deportistas de ese país, además de los conciertos de sus artistas, así como los seminarios de literatura rusa.
 
Sin el apoyo de Estados Unidos al régimen de Kiev, incluida la militarización de Ucrania, este conflicto no existiría, pues Washington cuenta con todas las maniobras para influir en dicho régimen y convencerlo de llevar las negociaciones con Rusia tomando en consideración la posición de Moscú. 

 

En este caso todas las partes ganarían, pero “esto no corresponde al mundo estadounidense porque dividir o dominar es la política exterior de la Casa Blanca”, puntualizó.  

 

Rusia valora altamente la postura del gobierno de México ante la crisis ucraniana y aseguró que esta situación no afectará las relaciones con México, que sigue siendo uno de los socios más importantes del Kremlin en América Latina. 

 

Vadim Moiseev, agregado de la Embajada de la Federación Rusa en México, refirió que la política de Estados Unidos –cuyo objetivo es empujar a Ucrania a integrarse en las estructuras occidentales de la OTAN– llevaría a una catástrofe para este país, porque engañando al régimen con promesas falsas de incorporarse como miembro de la organización en realidad la infraestructura de este bloque estaría cada vez más cerca de las fronteras rusas y “obviamente sería una de las causas de la operación militar rusa”. 

 

Este conflicto, que no inició hace un mes, sino que tiene varios años, “sí pudo ser evitado”, pero ante la ola de desinformación es importante tener diferentes fuentes para construir una visión más objetiva y generar una opinión crítica de lo que está pasando en Ucrania, lamentablemente sólo un medio mexicano –La Jornada– tiene un corresponsal en Moscú, el resto se basa en la información que obtienen de las agencias occidentales que “obviamente en estos tiempos no son imparciales”.

 

La doctora Ana Teresa Gutiérrez del Cid, investigadora del Departamento de Política y Cultura de la Unidad Xochimilco, afirmó que desde el punto de vista de la geopolítica Rusia y Alemania estaban construyendo el Nord Stream 2, un gasoducto que iba a funcionar a partir del presente año, pero cuando Washington advirtió esto -y calculó desde su perspectiva que Alemania tendría mucho peso al convertirse en una distribuidora de Europa, y que Rusia desde el año 2000 con Putin empezó a levantar la economía de su país- “no le pareció”. 

 

A partir de ese momento empezó la guerra mediática, en el sentido de que Rusia iba a invadir a Ucrania, porque el conflicto de baja intensidad contra la etnia rusa ucraniana, que no podía hablar en su idioma ni tenía iguales derechos que los ucranianos, “estaba congelado desde 2014 y a nadie le importó”, agregó. 

 

“Desde mi punto de vista lo que hace Ucrania y el mundo en Occidente de no dejar que se platique de la masacre en Odesa y llegar al grado de no hablar de autores rusos, como Dostoievski en Italia, o las ofensas a los deportistas y la satanización de la etnia rusa a nivel mundial es nazismo y hay que decirlo como académicos con todas sus palabras”, concluyó. 

 

Audio.