Número 160
25 de marzo de 2022
UNIVERSIDADES DEBEN INSTITUCIONALIZAR ACCESO A PERSONAS
CON DISCAPACIDAD
*Necesarias políticas operativas transversales e instancias para configurar instituciones inclusivas
*UAM y UIA organizaron el Foro La universidad ante la inclusión de las personas con discapacidad
Las universidades mexicanas deben establecer mecanismos para institucionalizar el acceso a personas con alguna discapacidad o en situación de exclusión, por lo que a la comunidad académica le corresponde reflexionar los aspectos epistemológicos para orientar sus prácticas y avanzar hacia una cultura de la inclusión, consideró el doctor Alejandro Cerda García, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Al participar en el Foro La universidad ante la inclusión de las personas con discapacidad, apuntó que es trascendental no sólo contar con políticas transversales operativas, sino con instancias académicas que permitan configurar una institución inclusiva.
En el espacio de reflexión organizado por la Casa abierta al tiempo y la Universidad Iberoamericana (UIA), el especialista dijo que esta casa de estudios está impulsando el Programa Universidad Incluyente y Accesible, que resulta pertinente para sustentar las estrategias operativas que consideran no sólo a los alumnos, sino también al personal académico y administrativo.
En la actualidad “es preciso establecer políticas sobre la planificación institucional, con mecanismos e instancias de seguimiento y socialización de la información, toda vez que en la Universidad no contamos con un esquema para ubicar a los jóvenes con discapacidad que están inscritos o pretenden estudiar en la UAM”.
Por tanto, “las instituciones deben ofrecer opciones para los alumnos con discapacidad y no sólo limitarse a ver si esa población puede estudiar una licenciatura; además, es adecuado destinar recursos económicos para atender los requerimientos y apoyar a las personas con discapacidad u otros tipos de vulnerabilidad”, enfatizó.
En la mesa Estrategias operativas dentro de las universidades, el profesor del Departamento de Educación y Comunicación de la Unidad Xochimilco reconoció la necesidad de aprender de las acciones de organizaciones como Movimiento de personas con discapacidad y de actores de la sociedad civil para conocer los requerimientos de esa población.
También “por la pandemia se hace necesario atender a quienes padecen discapacidad psicosocial que tienen diversas manifestaciones que pueden provocar deserciones o dificultades para concluir la educación universitaria”.
En años recientes la Casa abierta al tiempo ha impulsado políticas transversales de inclusión y accesibilidad para individuos en condición de discapacidad y de exclusión.
El programa de investigación Universidad Accesible UAM –puesto en marcha desde 2018– trata de aglutinar los esfuerzos para consolidar a la Institución como un espacio inclusivo.
Ese trabajo colaborativo es realizado en forma conjunta entre los doctores Javier de la Rosa Rodríguez, Dulce María García Lizárraga y Consuelo Chapela Mendoza y busca aportar una visión clara de cuál es la problemática a enfrentar.
Según el Censo de Población 2020, en México existen 21 millones de individuos con alguna discapacidad, en tanto que en el acceso a la educación superior se registra una subrepresentación de este grupo, pues sólo una de cada 20 personas con esta condición llega a la universidad, lo que equivale apenas a cinco por ciento.
“En nuestra universidad es un reto muy importante, pues de 80 a 100 mil jóvenes que pretenden estudiar únicamente 13 por ciento logra hacerlo, por lo que hay un gran déficit de lugares y si lo llevamos a la gente con discapacidad sólo entre uno y dos por ciento, alrededor de 800 estudiantes”.
En la inserción al campo laboral también está presente un gran déficit, toda vez que sólo dos de cada diez personas con discapacidad tienen un empleo formal, a diferencia de la población general donde por 60 por ciento cuenta con un trabajo formal.
La licenciada María del Socorro Lobato Alba, responsable de Formación Prelaboral/Somos Uno Más de la UIA, expresó que esa institución cuenta con el Comité de Atención a Estudiantes con Necesidades Específicas (CANEE), cuyo objetivo es contribuir al fortalecimiento de una comunidad inclusiva y de atención equitativa a todo el estudiantado, en un entorno de respeto y aprecio por la diversidad.
“Nuestra biblioteca posee un software para apoyar a la gente con problemas visuales y auditivos y a los profesores se les apoya para dar seguimiento a estudiantes que enfrentan alguna discapacidad mediante la Dirección de Servicios para la Formación Integral (DSFI), en tanto que el proyecto Somos Uno Más trabaja para la inclusión educativa y social.
El doctor Eliseo Guajardo Ramos, director de la Unidad para la Inclusión Educativa y Atención a la Diversidad de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, señaló que ese centro de estudios en el ámbito de la inclusión aplica la libre elección vocacional de sujetos con discapacidad.
“Desde la convocatoria de ingreso el aspirante puede contactar a la Unidad de Atención a Personas con alguna Discapacidad, y a partir de ese momento se elabora una ficha descriptiva para conocer su situación con la finalidad de brindar la igualdad de oportunidades”.
El maestro Rodrigo Ortiz Sánchez, coordinador del Programa de Inclusión de la Universidad Politécnica de Santa Rosa Jáuregui, Querétaro, explicó que en esa institución desarrollaron un plan de inclusión de acuerdo con la diversidad de su comunidad y cuentan también con un grupo de académicos para atender incapacidades sensoriales (auditiva y visual) y físicas.