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Número 160
15 de abril de 2016

LA UAM, SEDE DE LA SESIÓN DEL CONSEJO DE UNIVERSIDADES PÚBLICAS
E INSTITUCIONES AFINES

*Es meta oficial pasar de 35 a 40 por ciento en la cobertura educativa al final del sexenio: Aurelio Nuño
 
*Las políticas educativas vinculadas con la pobreza serán las más importantes por impulsar: Antonio Meade
 
*Necesario asumir una posición crítica para innovar en los procesos de aprendizaje: Salvador Vega y León

 

El papel central de las Instituciones de Educación Superior (IES) en la generación y la transmisión del conocimiento exige la revisión constante de su desempeño y pertinencia social, afirmó el doctor Salvador Vega y León, rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), al dar la bienvenida a los participantes en la XLVI Sesión Ordinaria del Consejo de Universidades Públicas e Instituciones Afines (CUPIA).
 
Esa exigencia implica asumir una posición crítica para innovar en los procesos de aprendizaje; consolidar la formación pertinente de los alumnos y la habilitación de los académicos; generar conocimiento de carácter básico y de aplicación, y procurar el mayor impacto en la difusión y la preservación de la cultura, dijo ante rectores de universidades y representantes de otros centros de educación superior del país.
 
En su discurso de apertura, el maestro Aurelio Nuño Mayer, secretario de Educación Pública (SEP), se refirió a seis temas “de particular interés para la Secretaría a su cargo y para el gobierno federal” en la agenda con las IES, en particular con aquellas de carácter público.
 
El funcionario abordó en primera instancia el tema de la cobertura educativa y reafirmó la meta sexenal de pasar de 35 a 40 por ciento en ese rubro al final de la administración.
 
En relación con la equidad, el secretario dijo que sólo 20 por ciento de los jóvenes ubicados en los tres deciles más pobres logra entrar a la universidad, en tanto que cien por ciento de los que se encuentra en los dos deciles más altos accede a ese nivel de educación. “Es una desigualdad que no podemos permitir” y conforme crezca la cobertura, ésta tendrá que dirigirse a los sectores más bajos.  
 
La falta de calidad de un sistema educativo básico se padece en las universidades, donde en muchas ocasiones se tiene que aplicar algún tipo de remedio a lo que no se aprendió en los niveles anteriores. “Eso se debe corregir y es lo que busca la reforma educativa impulsada en esta gestión”, señaló.
 
Además reconoció que más de 90 por ciento de la investigación de México se realiza en universidades públicas; sin embargo, “si queremos un país que pase de un nivel de ingreso medio a uno de ingreso alto per cápita es fundamental que la investigación y el apoyo de la ciencia y la tecnología se conviertan en el pilar del desarrollo”, por lo que se mantiene el compromiso de alcanzar uno por ciento del gasto en este rubro, el cual asciende a 0.6 por ciento y confió en que al final del sexenio será “cercano” a uno por ciento.
 
También se refirió a la necesidad de tener una vinculación “más eficiente” entre el mercado laboral y el mundo universitario, así como a la importancia de atender la discusión sobre “cómo vamos a financiar en el mediano y largo plazos la educación superior”, ante las muestras de agotamiento en los mecanismos de financiamiento federal y estatal de las universidades. “Necesitamos encontrar otros más innovadores donde todos asumamos nuestra responsabilidad”, apuntó.
 
El maestro Jaime Valls Esponda, secretario general ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), sostuvo que como resultado de los Diálogos por la educación superior se ha avanzado en el “programa indicativo de ampliación de la cobertura”, que contiene estrategias y proyecciones para alcanzar la meta sectorial de 40 por ciento. 
 
La ANUIES diseñó un modelo de análisis basado en un algoritmo para apoyar la definición de una política en cada entidad federativa, con el propósito de ampliar la matrícula de educación superior que considera las variaciones de eficiencia terminal de educación media superior y las tasas de absorción de educación superior y de abandono de educación superior.
 
El doctor José Antonio Meade Kuribreña, secretario de Desarrollo Social, indicó que las políticas educativas vinculadas con la pobreza serán las más importantes a impulsar. “Queremos lograr que todo niño y niña de entre tres y 15 años tenga acceso a una educación de calidad”, en un país con 2.5 millones de infantes que carecen de ese derecho.
 
“La deserción escolar se traduce en una vida en pobreza, pues quien termina la secundaria gana el doble del que no la termina; con educación media superior el sujeto vive cuatro años más, mientras que concluir estudios universitarios asegura a la población una vida lejos de la vulnerabilidad”, apuntó.
 
También afirmó que se buscará asegurar la atención médica de los estudiantes e inculcar una cultura de cuidado en la salud. “Este año 90 mil jóvenes requerirán cirugía, de los cuales sólo 45 mil serán atendidos en el Instituto Mexicano del Seguro Social y el resto lo hará fuera del servicio social, poniendo en riesgo su patrimonio y el de su familia”.
 
Esta sesión ordinaria convocó a más de 60 rectores y directores generales de universidades de todo el país; así como representantes de organismos vinculados a la Educación Superior como la Asociación Mexicana de órganos de Control y Vigilancia en Instituciones de Educación Superior (AMOCVIES), UNIVERSIA México, el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior, A. C, y la CONSAR.
 
Asistieron también el doctor Enrique Graue Wiechers, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México; la doctora Sara Ladrón de Guevara González, rectora de la Universidad Veracruzana, y el senador Juan Carlos Romero Hicks, presidente de la Comisión de Educación del Senado de la República.
 
La UAM recibió el voto de confianza de la ANUIES para coordinar esta Sesión, lo que significó la primera ocasión en que la Casa abierta al tiempo fue sede de una Sesión Ordinaria del CUPIA.