Número 145
25 de marzo de 2021
LA PANDEMIA DEL COVID-19 DEJARÍA CASI NUEVE MILLONES
DE NUEVOS POBRES EN MÉXICO
*Al no atenderse las desigualdades por la crisis sanitaria, un número similar caería en pobreza extrema
*La UAM y la Cámara de Diputados organizaron el Foro virtual: Visión UAM pospandemia
Cerca de nueve millones de mexicanos podrían vivir en situación de pobreza y un número similar caería en la categoría extrema, “con lo que podríamos alcanzar las tasas más elevadas en lo que va del siglo”, si no se atendieran las desigualdades que ha dejado la emergencia sanitaria por el virus SARS-CoV-2, sentenció la doctora Esthela Sotelo Núñez, académica del Departamento de Política y Cultura de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Las relaciones y la economía –una vez pasada la contingencia– dependerán de qué tan pronto se recuperen los empleos formales perdidos y del lapso para que los millones de personas desvinculadas se reincorporen al mercado laboral, señaló en conversatorio del Foro virtual: Visión UAM pospandemia.
La doctora Abigail Rodríguez Nava, docente del Departamento de Producción Económica de la misma sede, puntualizó la necesidad de identificar y atender la pobreza, la desigualdad y el daño medioambiental, problemáticas detonadoras de incertidumbre que perjudican el tejido social y que, si bien prevalecían antes del COVID-19, en el contexto actual pueden agudizarse debido al crecimiento del desempleo, las condiciones de informalidad y la precarización.
Aun cuando “debemos reconocer que desde las diferentes instituciones públicas se ha tratado de avanzar en instrumentar estrategias y mecanismos para hacer frente a las dificultades, falta todavía mejorar en la cimentación de políticas integrales que permitan alcanzar” la armonía, justicia y democracia deseada.
La doctora Ángela Giglia Ciotta, adscrita al Departamento de Antropología de la Unidad Iztapalapa, advirtió que el confinamiento ha generado en las ciudades “una serie de contradicciones y diferencias, ya que se ha presentado una clara división entre quienes pueden darse el lujo de permanecer en casa y aquellos que se ven forzados a salir para trabajar”.
El espacio público “de repente se ha vuelto distópico, un lugar de miedo y toda esta situación provocó cambios en los modos de vida que han motivado gran cantidad de reflexiones acerca de la habitabilidad de las urbes y de nuestra propia casa, convertida también en centro laboral y salón de clases”.
Las investigadoras subrayaron que en la era de la pospandemia será importante considerar –en términos de políticas públicas– los rubros de fomento del empleo; reactivación económica; seguimiento y evaluación del uso de los recursos oficiales, y la gestión medioambiental y urbana.
La doctora Rodríguez Nava estimó que debe fortalecerse el apoyo a las pequeñas y medianas empresas, así como la promoción de ingresos. Giglia Ciotta explicó que para mitigar un poco los efectos de la crisis sanitaria habría que pensar en que no sólo hace falta una vivienda digna y con todos los estándares establecidos por la ley, sino que debe incluirse la conexión a Internet gratuita en todo el territorio, lo cual ha sido una gran carencia en este periodo.
Sotelo Núñez mencionó cinco dominios de política prioritarios: medio ambiente; coordinación urbana; estrategias de desarrollo social; cooperación en materia de educación con énfasis en los sectores media superior y superior y, finalmente, fomento del empleo y reactivación económica.
En tres días de sesiones, cada una con una mesa temática –Salud física y mental; Infraestructura física y pospandemia, y Economía y sociedad– especialistas de esta casa de estudios participaron en el Foro, convocado por la UAM en coordinación con la Cámara de Diputados.