
| En sus esfuerzos por asegurar la calidad y la pertinencia de los planes de estudio que ofrece, así como por ampliar la cobertura y mejorar las trayectorias académicas de los alumnos, la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) registró en 2017 la cifra más alta en su historia de aspirantes admitidos –13,009– en alguna de las 79 licenciaturas que imparte, de las cuales 28 fueron evaluadas por los organismos acreditadores.
Al presentar hoy –como exige la Ley Orgánica– al Colegio Académico elInforme de actividades 2017 de la institución, el rector general, doctor Eduardo Peñalosa Castro, precisó que varias de las acciones consideradas en el programa de la gestión que inició el pasado 4 de julio están ya en curso y algunas se encuentran en una etapa preliminar, entre ellas las comisiones de obras, de análisis sobre un sistema de retiro digno, y de investigación, con la participación de profesores destacados de la UAM y especialistas externos.
Para el cumplimiento de los objetivos estratégicos de realizar trabajo científico que contribuya al desarrollo social, económico, cultural y político de México, laCasa abierta al tiempo cuenta con una plantilla de 3,072 profesores-investigadores, conformada en 86 por ciento de académicos titulares, 1,163 pertenecientes al Sistema Nacional de Investigadores, lo que coloca a la UAM como tercera institución de educación superior con mayor número de miembros en el SNI.
El Departamento de Ingreso y Promoción de Personal Académico evaluó 14,876 actividades relacionadas con la investigación, de las cuales 4,311 correspondieron a artículos especializados publicados.
En su compromiso social de formar profesionales habilitados en las disciplinas que cultiva y ciudadanos con pensamiento crítico en la diversidad, la universidad avanza en ampliar la cobertura para atender la creciente demanda y en mejorar los tiempos de egreso y titulación.
En 2017 hubo 93,007 aspirantes a cursar alguno de los 79 programas de licenciatura, incluidos los dos nuevos de la Unidad Lerma, en Psicología Biomédica y en Educación y Tecnologías Digitales, de los cuales quedaron inscritos 10,161 alumnos de nuevo ingreso, lo que representa un incremento constante de la matrícula en ese nivel de enseñanza en los últimos ocho años.
El año pasado egresaron 5,427 profesionales, lo que permitió alcanzar la cifra de 157,477 en 43 años, en tanto que la UAM ofreció 37 programas académicos de doctorado, 59 de maestría y 12 de especialización, y creó la Maestría en Ciencias en Ingeniería Electromagnética de la Unidad Azcapotzalco, así como el Doctorado en Estudios Feministas y la Maestría en Ciencias Odontológicas de la Unidad Xochimilco.
Con 74 planes incorporados al Programa Nacional de Posgrados de Calidad del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, cinco de ellos de competencia internacional y 36 consolidados, la UAM registró una demanda de 2,912 aspirantes a cursar estudios de ese nivel, de los cuales ingresaron 1,091 para conformar una matrícula de 3,838 alumnos y un total de 13,054 egresados en más de cuatro décadas.
En el contexto del Programa Nacional de Becas fueron otorgados 16,566 apoyos en sus diferentes tipos, 94.5 por ciento a jóvenes de licenciatura.
En el contexto de la cooperación entre instituciones, 294 alumnos de licenciatura realizaron movilidad internacional en 19 países y las unidades –Azcapotzalco, Cuajimalpa, Iztapalapa, Lerma y Xochimilco– recibieron a 201 provenientes de 15 naciones. Sesenta y ocho estudiantes de posgrado de la UAM hicieron lo propio en el extranjero y 23 matriculados en instituciones de ocho países fueron recibidos por la Casa abierta al tiempo.
En cuanto a movilidad nacional, 147 alumnos de licenciatura asistieron a 33 escuelas mexicanas y la UAM aceptó a 29 participantes de nueve estados.
Al extender sus redes de colaboración académica, la institución fue parte de la Cátedra Itinerante México-Reino Unido, el Programa Erasmus Plus, las Jornadas franco mexicanas, la Fiesta Nacional de Quebec y la Tercera cumbre de rectores México-Japón, e inauguró la Oficina de cooperación y vinculación en Francia en Toulouse.
Además formalizó 431 convenios, 200 de ellos patrocinados, mientras que reforzó las capacidades de propiedad industrial al haber obtenido cinco patentes en México y 17 registros de diseño industrial, y solicitado 11 patentes nuevas, un diseño industrial, tres registros de marca y un aviso comercial.
En el desarrollo de la tercera actividad sustantiva, los Centros de Difusión Cultural de la universidad fueron sede de 300 encuentros académicos y artísticos, la mayoría en coordinación con las unidades, entre los que destacaron las exposiciones con obras de Helen Escobedo, Leonora Carrington, Gilberto Aceves Navarro y Alberto Castro Leñero.
La Dirección de Publicaciones y Promoción Editorial –que elaboró el catálogo de novedades con textos de todas las instancias del rubro de la institución, incluidos 191 nuevos títulos– organizó la participación de la UAM en 50 ferias de libros nacionales e internacionales, en las que mostró una clara identidad institucional.
El Programa universitario de producción radiofónica UAM Radio 94.1 FM refrendó su papel como un ambicioso proyecto de comunicación e incrementó su potencia de 20 a 3000 Watts, lo que representa llegar a una audiencia mucho mayor.
Las cinco unidades resolvieron requerimientos de infraestructura o culminaron obras de restructuración: el edificio “G” de la Unidad Azcapotzalco, de alto valor académico en su comunidad; la construcción de un estacionamiento en el predio denominado El gallito, en la Unidad Iztapalapa, y la reestructuración del inmueble “S” de la Unidad Xochimilco fueron concluidas.
El Proyecto Ejecutivo de reestructuración y adecuación del Teatro Casa de la Paz fue presentado ante el Instituto Nacional de Bellas Artes, aunque por la emergencia del sismo del 19 de septiembre los mecanismos institucionales de Protección civil fueron activados, tanto en las unidades como en la Rectoría General y, una vez asegurada la integridad de la comunidad universitaria, con la fortuna de no haber contabilizado víctimas mortales en el interior de las instalaciones, se reportaron sólo afectaciones en acabados, con las correspondientes constancias de seguridad estructural y el aval de directores responsables de obra.
El edificio “S” de la Unidad Iztapalapa fue el único que sufrió daño estructural, por lo que se tomó la decisión de inhabilitarlo y proceder a su desalojo, en una circunstancia que trastocó la operación de la División de Ciencias Biológicas y de la Salud, cuyas necesidades más apremiantes se han procurado solventarcon total responsabilidad y alto sentido de institucionalidad.
Esto fue constatado con la recuperación de más de 30 por ciento de equipo para su reubicación y aprovechamiento; la reprogramación de unidades de enseñanza aprendizaje; la reubicación temporal de personal académico en espacios de los edificios “H”, “R”, “T” y “W” y la liberación de espacios en los edificios “A”, “B”, “E” y “M”.
En la Rectoría General, la celosía de la fachada principal y la estructura del domo presentaron problemas que están siendo atendidos por empresas especializadas.
En su informe, el doctor Peñalosa Castro destacó que la solidez de las tareas sustantivas de la UAM pasa necesariamente por la revisión de sus reglamentos, a lo cual los colegiados podrán ayudar, ya que como espacio de diálogo y debate universitario, el Colegio Académico resulta guía fundamental de gestión.
También refirió que los festejos por el 45 aniversario de la UAM comenzaron en 2017 con una serie de conferencias magistrales y actividades académicas de calidad en las cinco sedes universitarias y la Rectoría General.
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