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Número 102
19 de marzo de 2015
IMPORTANTE PROMOVER LA CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

*Apreciación y comprensión pública de la ciencia, así como responsabilidad social respecto a ella, son componentes necesarios para decir que alguien tiene cultura científica

 

*Es necesario vincular la ciencia con los temas de interés para el público en general como el sexo, la cultura, el arte, los deportes, la política, el mundo del espectáculo, entre muchos otros

La divulgación científica es una labor multidisciplinaria que recrea con fidelidad el hecho científico contextualizándolo histórica y socialmente, con el objetivo de comunicarlo de forma accesible a través de una diversidad de medios a distintos públicos voluntarios, promoviendo en ellos la formación de una cultura científica.

 

Durante su participación en el simposio de Divulgación de la Ciencia y Medios de Comunicación, en la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el maestro Martín Bonfil Olvera, de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la Universidad Nacional Autónoma de México y autor de la columna “La ciencia por gusto” que se publica en el periódico Milenio, propuso esta definición en la que enfatiza la importancia de promover la cultura científica en la sociedad.

 

De acuerdo con el químico farmacéutico biólogo, en esta definición la cultura científica debe entenderse como la apreciación, comprensión de la actividad científica y del conocimiento que produce, así como la responsabilidad por sus efectos en la sociedad.

 

Apreciación y comprensión pública de la ciencia, así como responsabilidad social respecto a ella, son componentes necesarios para decir que alguien tiene cultura científica, señaló el también miembro de la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Tecnología.

 

En ese contexto, un artículo de divulgación científica debe cumplir con los requisitos de ser interesante y por lo tanto ameno; riguroso y accesible lo que se logra si es claro en su lenguaje. “Si no cumplimos estos tres requisitos de este modelo trípode obviamente se cae la mesa”; entonces solamente si cumplimos con estos tres aspectos se podrá hablar de buena divulgación científica, dijo Bonfil Olvera.

 

El divulgador recordó que la ciencia no es una realidad sino una representación de la realidad a través de modelos confiables sometidos a prueba pero no es la realidad. En la misma medida la divulgación no es la ciencia sino una representación, un mapa de la ciencia.

 

Se refirió también a la diferencia entre hacer divulgación y hacer comunicación social. En el caso de la divulgación, “a veces creen que los divulgadores trabajan para ellos” y que éstos deben hacer que luzca su nombre, su artículo o su premio, y eso no se llama divulgación científica, se llama comunicación social de la institución.

 

Tras señalar que es necesario vincular la ciencia con los temas de interés para el público en general como el sexo, la cultura, el arte, los deportes, la política, el mundo del espectáculo, entre muchos otros, sostuvo que “hoy tenemos un sinfín de temas de los cuales el ciudadano opina; al respecto se están tomando decisiones importantes y si no entendemos la ciencia que hay detrás de cuestiones como el aborto, los transgénicos, la eutanasia, el fracking, no podremos opinar responsablemente”.

 

El simposio que se llevó a cabo del 16 al 20 de marzo, fue inaugurado por el doctor Octavio Nateras Domínguez, rector de la Unidad Iztapalapa de la UAM, acto en el que también estuvo la doctora Juana Juárez Romero, directora de la División de Ciencias Sociales y Humanidades.