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Número 092
24 de febrero de 2017

REALIZAN ESPECIALISTAS ANÁLISIS CRÍTICO A GOBIERNOS PROGRESISTAS DE AL

*La construcción de la figura presidencial en Latinoamérica se asemeja a la de un caudillo

 

*El texto plantea que varios presidentes latinoamericanos han producido una desarticulación de los movimientos sociales e indígenas

“La construcción de la figura presidencial en Latinoamérica se asemeja a la de un caudillo, pues es construida a partir de atributos atractivos que los identifican con determinados sectores sociales, pero al final ejecutan un programa de gobernabilidad distinto o incluso contrario al presentado en campaña”, señaló la doctora Fabiola Escárzaga Nicté, profesora-investigadora de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

 

Son gobiernos que comenzaron a afectar el bienestar económico al ampliar la capacidad de exportación de materias primas sin propiciar el desarrollo de una industria de trasformación productiva, ya que “aseguraron el ingreso de grandes capitales a diversas empresas trasnacionales afectando profundamente los sectores desposeídos”, dijo la académica del Departamento de Política y Cultura de esa sede académica.

 

Al presentar el libro Los gobiernos progresistas latinoamericanos: contradicciones, avances y retrocesos en la 38 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería Escárzaga Nicté recalcó la falta de capacidad de relevo de esas figuras de poder para dar continuidad a su proceso de cambio, tal y como sucede en Cuba, Ecuador o Bolivia.

 

La publicación, coordinada por Griselda Günter, Juan José Carrillo y Fabiola Escárzaga, fue gestada desde el Área Problemas de América Latina del Departamento de Política y Cultura de esa sede académica con la intención de hacer un balance de lo ocurrido en el terreno de la política latinoamericana durante la última década.

 

El texto plantea que varios presidentes, a pesar de haber sido electos por un proceso democrático, han producido una desarticulación de los movimientos sociales e indígenas, llegando incluso al extremo de cuestionar el proceso de reivindicación de algunos pueblos originarios.

 

Por su parte Raquel Gutiérrez Aguilar, docente de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, refirió que dicho rasgo caudillista –devenido con los gobiernos progresistas y los actuales procesos de transformación– reorganizó y monopolizó la toma de decisiones en el campo político.

 

“Ese sistema creó un mecanismo para la expropiación de la autonomía política social basada en movilizaciones del pasado”, subrayó. Es un caudillismo institucionalizado que mantiene una subjetividad traidora a los principios con los que fueron elegidos democráticamente.

 

Así, y con una serie de trabajos que trata los casos particulares de naciones como Venezuela o Argentina, la obra aborda y pone énfasis en la explicación de las condiciones estructurales que permitieron el surgimiento de esos regímenes e impulsaron su declive.