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Número 088
29 de febrero de 2016

DÁDIVAS, EL LIBRO MÁS VENDIDO DEL POETA DIONICIO MORALES

*Los ejes del trabajo son flores, frutos y animales del universo indígena

 

*Los poemas encierran contribuciones o dádivas de los reinos mineral, vegetal y animal que América donó a Europa


 

Dádivas, el libro más vendido del poeta Dionicio Morales, ha sido reeditado por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), con ilustraciones del pintor y miembro del Salón de la Plástica Mexicana Leonel Maciel.

 

La obra fue presentada en la XXXVII Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM) por René Avilés Fabila, editor del volumen y coordinador de Extensión Universitaria de la Unidad Xochimilco de esta casa de estudios; Norma Rodríguez, y por el actor Carlos Bracho, quien leyó algunos de los 45 poemas que componen la publicación.

 

Dádivas nació en la última década del siglo pasado, cuando el artista plástico Fernando Hidalgo propuso a Morales hacer una obra conjunta que enalteciera la herencia del mundo prehispánico con motivo de los 500 años del encuentro de América con Europa.

 

Los ejes del trabajo serían flores, frutos y animales del universo indígena que dieron lugar a 45 lienzos y a poemas cuyos protagonistas son el chile, el aguacate, la bugambilia, la nochebuena, el quetzal, el colibrí y el guajolote, entre otros.

 

Pintura y poesía fue expuesta en el Jardín Borda de Cuernavaca en primera instancia. Más tarde la obra plástica fue trasladada y vendida casi en su totalidad en España, mientras que los textos dieron cuerpo a un libro-objeto impreso en Mexicali, Baja California, al que seguirían muchas ediciones más.

 

En años recientes Maciel dijo a Morales que “ese libro lo escribiste para mí”, luego de encontrar un ejemplar de la primera edición y ofreció realizar acuarelas para ilustrar la publicación de la UAM.

 

La poeta Dolores Castro opina del libro que “admiré el acierto del título mismo, ya que los poemas encierran cada una de las contribuciones o dádivas propias de los reinos mineral, vegetal y animal que nuestro continente americano donó a Europa.

 

“En estos poemas Dionicio descubre nuevos aromas, diseños, colores, correspondencias entre lo que contempla y lo que guarda en las profundidadesde su emoción, como vibraciones evocadas que se expresan en un halo que la memoria de esencias conserva”.