LA CONSTITUCIÓN DE LA CIUDAD DE MÉXICO SERÍA LA PRIMERA DE CORTE ANTINEOLIBERAL DEL SIGLO XXI
*Debe ser militante y muy vinculada al movimiento social
*La UAM pondrá en marcha un programa con aportes de los miembros de la comunidad universitaria al proceso constituyente
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| La Constitución de la Ciudad de México puede ser la primera Carta Magna antineoliberal del siglo XXI “si logramos construir un régimen electoral verdaderamente democrático, garantizar la autonomía de los órganos autónomos del Estado, asegurar todas las formas de democracia directa y de participación social, e incluir la disposición consensuada de la propiedad social de la tierra, entre otros importantes retos”, señaló Porfirio Muñoz Ledo.
“Esas son las grandes batallas; si las logramos hacer habrá una nueva Constitución, si no, habrá una más o menos mejorada; usaremos nuestro derecho a la autodeterminación, pero no estaremos acabando con el modelo económico”, afirmó.
En la sesión de debate La ciudad de México, de la reforma política a la ciudad para todos, auspiciada por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y la Fundación para la Democracia, mencionó que la Carta Magna que regirá a la Ciudad de México tiene que ser militante y muy vinculada al movimiento social, por lo que en este proceso los escribanos que participarán en la redacción del texto constitucional deben conformar un grupo de enlace entre todas las organizaciones sociales y facilitar su participación.
En este camino, “nuestros adversarios son un centralismo ancestral, ciertamente, pero lo es también la partidocracia” y, en ese sentido, “no vamos a democratizar la ciudad si se sigue con el botín político del partido, el grupo y la tribu que sea”.
Muñoz Ledo coincidió con el senador Alejandro Encinas Rodríguez en desestimar los avances logrados en la Ciudad de México en términos de derechos conquistados por la ciudadanía, en particular los civiles, los de autodeterminación y los sociales.
“Hay preocupación ante un posible retroceso en dicho tema; sin embargo, no veo mayor problema en esto” porque el artículo primero constitucional establece que los derechos son progresivos, no regresivos, por lo que, de presentarse la ocasión, se abriría un importante conflicto constitucional.
Además, en la Asamblea Legislativa está por firmarse un documento en el que las fuerzas políticas se comprometen a no dar marcha atrás en los derechos conseguidos, afirmó.
En la sesión de debate participaron representantes de organizaciones ciudadanas y la academia quienes además de presentar propuestas sobre el contenido del texto cuestionaron la legitimidad en la elección del constituyente.
El senador Encinas Rodríguez dijo que el proceso de conformación de la asamblea constituyente “que no le da totalmente legitimidad” porque “es absurdo” que 40 por ciento de los integrantes del constituyente sea designado por órganos ya constituidos y por una designación sin el voto universal, libre y directo de los ciudadanos.
Por lo tanto habrá que construir una legitimidad en torno a esa asamblea constituyente en esas condiciones; esa legitimidad puede alcanzarse cumpliendo con requisitos como abrir un proceso no sólo de consulta sino de participación y organización de los capitalinos en torno a la asamblea.
En la inauguración del debate, en representación de la Rectoría de la Unidad Xochimilco de la UAM, el doctor Manuel Canto Chac, investigador del Departamento de Política y Cultura de dicha sede académica, enfatizó el interés de la institución por discutir el tema de la Constitución porque es importante no sólo para la ciudad sino para el país.
“En este proceso en el que discutimos la posibilidad de un replanteamiento de conjunto de la Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos, la discusión en torno a la Constitución de la Ciudad de México plantearía elementos para avanzar en ese sentido”, señaló.
Las cinco unidades de la UAM pondrán en marcha un programa que conjunte los aportes de los miembros de la comunidad universitaria al proceso constituyente, para lo cual se convocará a un seminario permanente de profesores, entre quienes se encuentran académicos que han tenido cargos de primer nivel en la función pública capitalina. |