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Número 075
15 de febrero de 2017

EL ARTE DE HELEN ESCOBEDO, EN FAVOR DE LOS DERECHOS HUMANOS,

LOS MIGRANTES Y LOS INDÍGENAS

*La pintora defendió la interacción entre el auditorio y la obra de arte

 

*Helen Escobedo mujer comprometida con el arte como herramienta social


 

Como parte de su quehacer artístico y de promoción cultural, Helen Escobedo (1934-2010) defendió los derechos humanos, a los migrantes y los indígenas con una pauta ética que la consolidó como una de las artistas más versátiles de la segunda mitad del siglo XX en México.

 

La muestra ReVisiones, abierta al público hasta el 28 de febrero en la Galería Metropolitana de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), incluyó el conversatorio Helen Escobedo. Su obra y su legado como parte de su programa, en el que el curador Francisco Reyes Palma recordó que en plena Guerra Fría la integrante de la Generación de la Ruptura convirtió los museos en campos de batalla donde confrontaba posiciones y tendencias artísticas con gran ferocidad.

 

El también y crítico de arte resaltó que la escultora promovió exposiciones que conjuntaban realismo y abstracción, en un gesto de atrevimiento e independencia frente al gremio artístico.

 

Reyes Palma destacó la labor de la autora de Puertas al viento como promotora y gestora cultural al frente de los museos de Arte Moderno de la Ciudad de México y universitarios de Ciencias y Artes y del Chopo, de la Universidad Nacional Autónoma de México, en los que defendió la interacción de los auditorios con la obra de arte, motivándolos a que se identificaran con ésta y comprendieran el sentimiento del artista.

 

En la actividad, organizada por la Coordinación General de Difusión de la UAM, el miembro fundador y presidente de la asociación Curare expuso que para Escobedo “el espacio pertenece a todo el mundo: está prohibido no tocar”.

 

La historiadora en arte Graciela Schmilchuk compartió un recorrido por los pasajes biográficos más relevantes de la artista y destacó la transformación de una joven de alta educación y finura a una mujer de ética y compromiso social.

 

La fundadora de los servicios educativos en el Museo de Arte Moderno de la ciudad de México habló del paso de Helen Escobedo por Inglaterra en el que aprendió a esculpir en bronce, su trabajo al frente de los museos de la Universidad Nacional Autónoma de México y su etapa de madurez en la que experimentó con el dibujo y las instalaciones, género del que fue pionera.

 

La especialista en arte mexicano aseveró que Escobedo asumió nuevos retos artísticos de contenido social que le llevaron a sostener debates sobre el papel de las mujeres, la defensa de los migrantes y la condena a la represión estudiantil de 1968.

 

Graciela Schmilchuk comentó que la última década de la vida de la creadora mexicana se caracterizó por el impulso para construir estructuras orgánicas o arte funcional para la resolución de problemas como la basura, la planeación de ciudades y la creación de espacios amables con el ambiente.

 

Excelsa dibujante y escultora, mujer comprometida con el arte como herramienta social y dueña de su vida por encima de la adversidad, Helen Escobedo ha dejado un invaluable legado al mundo, puntualizó.