*Desconocer los sistemas de valores propios a cada cultura deriva en malentendidos laborales
*La cultura mexicana es predominantemente policrónica a diferencia de la coreana, hecho que da lugar a equívocos sobre el tiempo y los compromisos en el trabajo
*El sentido del grado de jerarquía; la noción de individualismo-colectivismo; la actitud hacia el trabajo, afectan la comunicación intercultural en el ámbito laboral
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El trabajo en un contexto multicultural requiere, además de la capacidad lingüística, competencia intercultural, habilidad para adaptarse y desenvolverse con éxito en las diferentes situaciones en las que haya que relacionarse con personas de culturas diferentes; de lo contrario, el clima de negocios podría verse afectado.
El doctor Uh Sung Kim, catedrático de la Universidad de Estudios Extranjeros de Busán, Corea del Sur, dictó la conferencia magistral La comunicación intercultural entre mexicanos y coreanos en el ámbito de los negocios, en la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Para el ámbito empresarial, “las diferencias culturales entre los pueblos adquiere demasiada relevancia” debido a que “desconocer los sistemas de valores propios a cada cultura, que se manifiestan en actitudes y comportamientos distintos, pueden derivar en malentendidos que ocasionan problemas”.
Invitado por la doctora María Antonia Correa Serrano, coordinadora de la Maestría de Relaciones Internacionales, el especialista en Comunicación Intercultural entre América Latina y Corea mencionó que en nuestro país invierten empresas coreanas como: Samsung, LG, Kia y Posco, entre otras.
Las diferencias culturales que afectan la comunicación intercultural en el ámbito laboral se enmarcan en los campos relacionados al sentido del grado de jerarquía; la noción de individualismo-colectivismo; la actitud hacia el trabajo, la orientación del tiempo, el estilo de comunicación y el etnocentrismo.
El doctor Sung Kim señaló que en la sociedad coreana existe una definición jerárquica entre las personas, según su edad, sexo, virtud, estudios y su estatus social; por lo que se guarda una obediencia ciega en las relaciones entre superiores y subalternos.
Un estudio realizado por el antropólogo social Hofstede, en 1980, reveló que México es el segundo país más alto de los 40 países encuestados en la puntuación del grado de la distancia de poder. Significa que la tarea, función y estatus de una persona dentro de la organización están bien definidos; la mayoría de las decisiones se toma desde arriba, los subordinados no están acostumbrados a tomar iniciativas y no asumen su responsabilidad porque el poder se concentra en pocas manos.
Respeto al sentido del individualismo-colectivismo, la sociedad mexicana manifiesta un colectivismo familiar y un individualismo social que se refleja en la solidaridad hacia su familia y grupos cercanos de interacción, pero con falta de interés o compromiso social con respecto a lo que pueda suceder a su entorno. En cambio la sociedad coreana es muy colectivista, producto de las enseñanzas de la filosofía confucionista, que dicta fomentar y conservar los buenos sentimientos entre las personas y las relaciones armoniosas.
El trabajo para los coreanos es como una obligación sagrada que debe ser realizada por el bien del grupo; el esfuerzo involucrado es más importante que el resultado logrado, pero para los mexicanos es un mal necesario, un medio para proveer de una buena calidad de vida y valoran más el ocio.
La cultura mexicana es predominantemente policrónica –el tiempo no es un recurso en sí, sino un medio y las actividades no se sujetan a un calendario sino a la urgencia o importancia de los asuntos a tratar– a diferencia de la coreana, hecho que da lugar a equívocos sobre el tiempo y los compromisos en el trabajo.
Los coreanos tienen un estilo de comunicación escueto, dicen sólo lo que sea necesario, en cambio los mexicanos expresan más de lo se requiere. En el ámbito laboral, los superiores coreanos están acostumbrados a dar órdenes de manera informal, sin expresiones de cortesía como se acostumbra aquí.
Para alcanzar un mayor entendimiento recomendó a los coreanos abandonar el etnocentrismo, ser accesibles y sensibles a la cultura mexicana; abrir canales de comunicación clara y vínculos de confianza para evitar malentendidos.
Asimismo considera necesario brindar reconocimiento y motivación al trabajador nacional; aprender castellano para entablar una mejor comunicación; reconocer nuestra cordialidad y motivar y recompensar las iniciativas laborales.
Los mexicanos requieren conocer la cultura coreana y admitir los errores que se puedan cometer y tener en cuenta las diferencias de la concepción del tiempo: la puntualidad. |