*La conformación de ese gobierno de unidad nacional, tendría la legitimidad necesaria para consolidar las modificaciones en la vida del país que propone la nueva Constitución de 2014
*Ello permitiría consolidar un nuevo sistema político, antesala para el establecimiento de un nuevo modelo económico que coloque en su centro la búsqueda del bien común para el pueblo egipcio
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El cambio verdadero en Egipto se logrará a partir de la unidad de las fuerzas progresistas del país; es decir, entre los sectores juvenil, trabajadores urbanos y campesinos progresistas que puedan superar su conservadurismo e integrarse en una gran alianza que impulse la justicia social que las dos rebeliones han clamado, refirió el doctor José Carlos Castañeda Reyes, profesor-investigador de la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM.
En la Mesa Medio oriente contemporáneo: perspectivas desde México, actividad convocada y moderada por el maestro Daniel Toledo Beltrán, del Departamento de Filosofía, el historiador y arqueólogo aseveró que el gobierno de Abdelfatah Al-Sisi no ha logrado, hasta ahora, encauzar adecuadamente el proceso social en el país, luego de cuatro años de movilización social; tal situación resalta nuevamente el posible papel del ejército en el proceso de insurrección popular iniciado en enero de 2011.
A pesar de la convicción en torno a las raíces absolutamente populares y auténticas de las dos grandes rebeliones del pueblo egipcio, dijo, no puede dejar de considerarse que el ejército del país del Nilo ha sido un factor político de primer orden, por lo que es necesario reflexionar sobre su papel en las dos revoluciones.
A raíz de la victoria popular de 2011, que mostró la posibilidad de emprender un verdadero cambio estructural económico-social y político en Egipto, los sectores reaccionarios, con el apoyo de Estados Unidos, emprendieron una política de represión del movimiento popular, primero con la intervención directa del ejército y luego a través de la Hermandad Musulmana, aliada coyuntural de las fuerzas armadas.
Ambos intentos fracasaron ante el accionar decidido del grueso de la población, que no ha renunciado a lograr los objetivos fundamentales de las dos revoluciones, Es importante también recordar que en los momentos álgidos del levantamiento popular, fueron los dirigentes juveniles los que propusieron la que
El doctor en Estudios de Asia y África consideró que la conformación de ese gobierno de unidad nacional, al ser una coalición integrada por las diversas fuerzas que participaron en los movimientos populares de 2011 y 2013, tendría la legitimidad necesaria para consolidar las modificaciones en la vida del país que propone la nueva Constitución de 2014. Ello permitiría consolidar un nuevo sistema político, antesala para el establecimiento de un nuevo modelo económico que coloque en su centro la búsqueda del bien común para la mayoría del pueblo egipcio.
El doctor Gustavo Barrera, académico de la Universidad Nacional Autónoma de México, al hablar de las amenazas que experimenta el mundo, refirió que el terrorismo es una amenaza interméstica impulsada mediante las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) con objetivos políticos claros.
Las TIC no solo han reducido las fronteras comunicativas, también han llevado al surgimiento de nuevas amenazas que atentan contra el Estado y la seguridad del individuo mismo, tornándose intermésticas; en este sentido la pobreza, el crimen organizado, el tráfico de personas, las pandemias, los desastres medioambientales, los colapsos económicos y los extremismos religiosos se convierten en amenazas.
En este sentido el yihadismo es considerado una amenaza ciberterrorista, pues entre 60 y 80 por ciento de los mensajes entre sus miembros se distribuyen por internet; asimismo, para lograr su objetivo de restaurar la antigua grandeza del islam derrocando a los gobiernos apostatas y corruptos y principalmente combatir a occidente, está captando nuevos miembros de manera rápida, utilizando a la llamada ciber yihad, propagando ideologías de odio.
Si bien es cierto que existe un hartazgo de los pueblos ante la corrupción e incapacidad de las élites de poder y que también está desapareciendo la legitimidad y capacidad del gobierno para atender las demandas sociales, la disyuntiva de los pueblos sobre ¿qué tipo de gobierno habría que escoger?, no se puede justificar con el surgimiento de grupos radicales que buscan legitimarse utilizando la religión como una herramienta de movilización. |