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Número 061
7 de febrero de 2017

43, ENTRE EL SER Y EL NO ESTAR

*El libro presenta el trabajo de más de 40 fotógrafos que cubrieron manifestaciones públicas

 

*En esta obra la imagen y la palabra se convierten en ágoras de debate y bálsamo en el marco de la incertidumbre colectiva


 

 

La experiencia social de reclamo por la desaparición forzada de jóvenes estudiantes de Ayotzinapa, Guerrero, es testimoniada en el libro-ensayo fotográfico 43, que retrata un suceso “que provocó un cortocircuito en la coherencia simbólica sobre la operación del orden político efectivo en México”, señaló el doctor Felipe Antonio Victoriano Serrano.

 

La emergencia de ese exceso de violencia en la que las víctimas y sus familiares vieron secuestrado su registro político e incinerada su biografía, reprimió la memoria de los suyos, pues “el desaparecido no sólo es el insepulto que no dejó restos, acaso cenizas sobre las cuales construir el sepulcro”, resaltó el profesor-investigador del Departamento de Ciencias de la Comunicación de la Unidad Cuajimalpa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

 

En la presentación del documento gráfico –coordinado y compilado por Francisco Mata Rosas– realizada en el Museo Archivo de la Fotografía, el experto en teoría política enfatizó que la obra hace un cruce entre el discurso testimonial fotográfico, el análisis crítico de corte académico y la urgencia de articularlos en el epicentro de una situación trágica del acontecer político nacional.

 

Victoriano Serrano, quien además fungió como coordinador de la parte escrita de la publicación, apuntó que es una propuesta que logra concentrar un diálogo intenso e interno de refracción que las imágenes seleccionadas establecen a través de un juego con los textos que las acompañan. “En su conjunto establece una posición crítica, tal vez política, en torno a ese hecho de desaparición forzada”.

 

La obra, editada por la Unidad Cuajimalpa de la UAM, presenta el trabajo de más de una cuarentena de fotógrafos, quienes retrataron las voces que conformaron marchas, protestas, manifestaciones públicas de repudio a lo acontecido y manifestaciones de solidaridad, todo ellos convocados por Mata Rosas mediante las redes sociales.

 

Mata Rosas, docente del Departamento de Ciencias de la Comunicación de la citada sede académica, reconoce el constante fluir de la información en las pantallas, que se vuelven líquidas, se consumen y son desplazadas por las siguientes. Su vida, en tanto imagen, se vuelve efímera.

 

Dedicado desde la academia al análisis de la imagen en circulación, da a conocer su segundo ensayo fotográfico después de haber logrado un resultado similar con Adiós TV, referente al apagón analógico.

 

“Es un proyecto colaborativo, que surge desde Facebook, pues allí se reciben las imágenes y es parte de las intenciones de la universidad, de nuestros grupos de investigación: explorar, reflexionar, pensar, usar la imagen contemporánea. Desde cómo se produce, circula, usa y lee en el ciberespacio”, comentó en el mencionado recinto al que acudieron los autores de las fotografías.

 

El compilador del libro explicó que retomar esas imágenes que se desvanecen en este continuo de las fotografías es darles otra oportunidad de vida, parece paradójico, pero refieren a desaparecidos que no tuvieron esa alternativa de vida, “es una vuelta de tuerca puesta para sensibilizar y reflexionar”.

 

El trabajo establece estrategias y mecánicas de producción innovadoras. Se suman voluntades que diluyen los conceptos de autor, intención artística que coloca la imagen como una trinchera política. La imagen y la palabra se convierten de este modo en ágoras de debate, al mismo tiempo de bálsamo en el marco de una incertidumbre colectiva.

 

El doctor Eduardo Peñalosa Castro, rector de la Unidad Cuajimalpa de la UAM y encargado del texto introductorio de la obra titulado La noche de Iguala, externó que lo más importante de este libro es que hace un llamado a no olvidar.

 

“Vivimos una situación y una serie de eventos muy adversos para los ciudadanos, por lo que no debemos olvidar y mantener una posición de protesta constante, de consigna. Desde la UAM se trabaja arduamente en generar conocimiento a partir de los nuevos medios y lenguajes”, finalizó.