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“El de los derechos humanos y universitarios es un asunto de la mayor relevancia y en su defensa no debemos ceder absolutamente en nada”, afirmó el rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana, Salvador Vega y León, durante la presentación de libro Defensa de los derechos universitarios, editado por esta casa de estudios y cuya coordinación estuvo a su cargo junto con el doctor Carlos Reynoso Castillo, abogado general de la institución.
En su intervención el doctor Vega y León dijo que las universidades “tenemos la gran responsabilidad de trabajar de manera impetuosa para hacer del cumplimiento de los derechos humanos una realidad”.
Expresó que la UAM avanza con firmeza hacia la construcción de una defensoría de los derechos humanos y universitarios “que tenga como objetivo conciliar las diferentes problemáticas que puedan surgir en la institución y darles solución dentro del marco de la legalidad universitaria”.
Con ese objetivo el doctor Vega y León convocó a docentes, estudiantes y personal administrativo a ser comprometidos participantes con el mandato moral de la universidad de conocer y difundir el concepto y alcance de los derechos humanos, además de ser activos militantes para exigir y garantizar su respeto.
Recordó que en la UAM procuramos que en la formación de los alumnos se promueva la ética profesional basada en valores como la justicia, la equidad, la democracia, la tolerancia, la solidaridad y el respeto a los derechos humanos, a la diversidad cultural y a la naturaleza.
Tras reiterar la necesidad de impulsar en las universidades el establecimiento de instancias como la defensoría de derechos humanos y universitarios, el doctor Vega y León hizo suyo el razonamiento de la doctora Perla Gómez Gallardo, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, en el sentido de que “la responsabilidad institucional y social implica asumir los derechos humanos como un eje rector de la actuación universitaria, y en consecuencia, impulsar el conocimiento y la difusión tanto de los derechos universitarios como de los mecanismos para ejercerlos, esencia básica en la formación de los estudiantes”.
Por otra parte señaló que en los ensayos presentados en el libro, entre cuyos autores destaca la colaboración del exministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Juan N. Silva Meza, queda claro que los órganos de defensa de los derechos universitarios han contribuido no sólo al mejoramiento de las relaciones y la buena convivencia entre alumnos, personal académico y administrativo de las universidades, sino además a la preservación del estado de derecho en el país.
Por su parte la doctora Gloria Ramírez Hernández, coordinadora de la Cátedra UNESCO de Derechos Humanos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, dijo que en un país como México donde se tienen 23 mil desaparecidos y casos como el de los estudiantes de Ayotzinapa y deben acudir a instancias internacionales para exigir respeto a los derechos humanos, el horizonte de la creación de los derechos universitarios de la UAM es “una especie de oasis en el desierto”.
Añadió que ella “no había conocido ningún proceso que hubiera pasado por una reflexión no solamente en el ámbito de crear espacios como este libro, que consiste en una serie de aportes hacia la creación de la defensoría, sino que también hay una metodología por parte de la comisión (de Colegio Académico) que está discutiendo y diseñando una propuesta de defensoría que además retoma otras experiencias.
A su vez, el doctor Jorge Ulises Carmona Tinoco, visitador general de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y ex defensor de los derechos universitarios en la UNAM, quien asistió en representación del titular de esa dependencia licenciado Luis Raúl González Pérez, se refirió al libro como una “magnífica obra que viene a llenar un vacío que existe en la literatura en general sobre la defensa de los derechos universitarios”.
Tras señalar que en materia de trabajos de literatura sobre esta temática “hay muy poco”, dijo estar seguro de que esta obra será, a partir de ahora, “un referente sobre esta materia”.
Sostuvo que la existencia de figuras como las defensorías universitarias, permiten que los conflictos que surgen dentro de las universidades, sobre todo aquellas dotadas de autonomía, encuentren una vía de solución al interior de la propia universidad, en un contexto en el que como universitarias y universitarios anteponemos la razón y la justicia para encontrar las soluciones a los problemas.
Encontrar una vía de solución en la propia universidad, añadió, coadyuva a la preservación y al fortalecimiento de la propia autonomía universitaria.
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