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Boletín 045
12 de febrero de 2015
EL ESFUERZO INSTITUCIONAL POR LA SUSTENTABILIDAD, EJE BÁSICO DE TRABAJO EN LA UAM

*La Unidad Cuajimalpa impulsa un programa colegiado basado en estándares de excelencia con impacto en la comunidad

 

*Entre las acciones para hacer del campus un espacio sustentable destacan: el programa de separación de residuos y la planta de tratamiento de aguas residuales

El esfuerzo institucional por la sustentabilidad forma parte de los ejes básicos de trabajo en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), donde la Unidad Cuajimalpa impulsa un programa colegiado basado en estándares de excelencia con impacto en la comunidad, resaltó el doctor Eduardo Peñalosa Castro, rector de esa sede académica.

 

En la Primera Jornada Sobre Desarrollo Sustentable recordó que el tema formó parte de la propuesta educativa básica de la creación de la sede académica, el 26 de abril de 2005.

 

El rector de la Unidad Cuajimalpa comentó que “el libro naranja reconoció la necesidad de asumir una postura responsable ante el ambiente, ante una creciente alerta ambiental”.

 

El documento “proponía que la educación era una forma de promover una conciencia en el desarrollo sustentable y en la procuración de condiciones económicas, ecológicas, sociales y políticas para lograrlo, mediante el desarrollo de conciencia y reflexión en la comunidad de la Unidad”.

 

Para cumplir los objetivos estratégicos y ejes rectores que señalan la sustentabilidad como actividades sustantivas está el Plan de Desarrollo Institucional 2012-2024, el Modelo de Responsabilidad Social Universitario (MRSU) y el Programa Institucional de Desarrollo Sustentable (PIDS).

 

El MRSU, aprobado en noviembre de 2013, en Consejo Académico, incluye un marco de políticas operativas de carácter social, económico y ambiental en el hacer institucional: formación universitaria, investigación, gestión y vinculación.

 

El PIDS, actualizado en 2014, conformó un comité que forma una agenda de trabajo en desarrollo sustentable; incluye la instrumentación de estrategias en docencia, investigación, gestión y vinculación.

 

Entre los temas de la agenda destacan las Jornadas de Sustentabilidad, la creación de un Centro de Información Sustentable de la Unidad y el Proyecto de Gestión Ambiental (PROGA) para la prevención de los impactos ambientales en nuestra comunidad; la homologación del quehacer a criterios internacionales y la incorporación del tema en las UEAS desde los primeros trimestres.

 

La doctora Caridad García Hernández, secretaria de la Unidad, resaltó que el esfuerzo debe ser, además de académico, individual, relacionado éste a un proceso de responsabilidad social como universitario al interior y fuera de las aulas.

 

 

“El proceso de cambio es a largo plazo, pero sobre todo requiere que cada uno asuma conciencias sobre la degradación ambiental”.

 

Entre las acciones para hacer del campus un espacio sustentable mencionó el programa de separación de residuos y la planta de tratamiento de aguas residuales. Además de la instalación de un contenedor de recuperación de agua de lluvia, el uso de luminarias solares, la creación de hoteles de abejas como refugios para las especies de la zona y la próxima puesta en marcha de un programa verde, entre otros.

 

En la mesa redonda Conceptos de sustantividad y su relevancia para la Unidad Cuajimalpa, la doctora Miriam Alfie Cohen, del Departamento de Ciencias Sociales, dijo que el término de sustantividad se forjó a partir de los intereses de los países industrializados impuesto hacia las naciones del sur culpándolas del deterioro ambiental.

 

El concepto tiene diversas acepciones, centradas, básicamente, en la Sustentabilidad Débil –referida a soluciones técnicas y acuerdos internacionales– y la Fuerte, enfocada en cambios culturales; evaluar las causas de los problemas, no sólo las consecuencias; utilizar las culturas tradicionales y analizar la coevolución entre la naturaleza y la sociedad.

 

La especialista en riesgo ambiental, agentes y agencias ambientales en el espacio de América del Norte, consideró que sería recomendable estimar el impacto que se tiene en las prácticas cotidianas de los alumnos fuera de la universidad.

 

Entre las fortalezas destacó la preocupación permanente por la sustentabilidad y la cultura ambiental para todas las licenciaturas –en Ciencias Sociales se abordan en 15 UEAS los problemas ambientales; en Ciencias Naturales, en 20, y en Diseño cinco–.

 

A diferencia de las unidades Azcapotzalco e Iztapalapa, donde la problemática se enfoca desde las Ciencias Naturales, en Cuajimalpa se busca un equilibrio en las tres divisiones; el reto en docencia será generar planes interdivisionales y su vinculación con la investigación para que los alumnos, desde la licenciatura, se incorporen en talleres, laboratorios y cuerpos académicos.

 

El doctor Sergio Revah Moiseev, del Departamento de Procesos y Tecnología, indicó que el término ha sido desvirtuado por su indiscriminado uso, por lo cual resalta la labor emprendida en la UAM laborando en temas relacionados con el cuidado de la naturaleza.

 

En su opinión se deben conciliar los intereses ambientales económicos, sociales y tecnológicos y familiarizar a la comunidad en torno a los diversos debates referentes al desarrollo sustentable.

 

Hay que sensibilizar sobre las respuestas tecnológicas para un crecimiento limpio, determinar cuánto se está dispuesto a invertir y analizar si la desigual distribución de la riqueza es sustentable.