Número 040
26 de enero de 2022
ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA, NECESARIA PARA PROMOVER FORMAS ALTERNAS DE ORGANIZACIÓN ECONÓMICA
*Expertos participaron en el primer Foro UAM para repensar la economía social y solidaria, convocado por esta Universidad
*Estos espacios de análisis pueden llevar a la construcción de políticas públicas en el futuro inmediato, apuntó José Antonio De los Reyes
El enfoque de la economía social y solidaria se ha construido como un espacio analítico necesario para la promoción de formas variadas de organización y para fortalecer la crítica de los impactos negativos de las economías de mercado, particularmente cuando éstas carecen de mecanismos adecuados de regulación y obstaculizan la emergencia de modelos productivos alternos, sostuvo el doctor José Antonio De los Reyes Heredia, rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
En el acto inaugural del primer Foro UAM para repensar la economía social y solidaria, convocado por esta casa de estudios y realizado hoy en la Rectoría General de esta casa de estudios, sostuvo que dicho enfoque ha puesto de manifiesto dos asuntos de crucial trascendencia “para los complejos tiempos que enfrentamos”.
En primer lugar ha hecho evidente que el paradigma dominante –al promover que la única vía al desarrollo es el interés individual y la libre iniciativa como motores sociales– ha generado una excesiva concentración económica y productiva, la captura del Estado por parte de intereses particulares, la pauperización del trabajo y la degradación de las condiciones laborales, además de la profundización de las condiciones de desigualdad para grupos sociales vulnerables y la peligrosa crisis que ya enfrenta el planeta en materia ambiental.
En segundo lugar lo que plantea el presente foro se basa en otros modos de organización económica y social y su posibilidad de existir, en específico aquellos que promueven el valor de la cooperación como eje del progreso colectivo y del intercambio justo, del avance de la igualdad sustantiva de género en las relaciones mercantiles, de la reconstrucción del tejido social a partir de una actividad productiva solidaria y de formas nuevas de vinculación con el entorno más racionales en el uso de los recursos y respetuosas de las distintas manifestaciones culturales y comunitarias.
Estos dos aportes –en tiempos en que el panorama mundial “por el que transitamos ante esta emergencia sanitaria que está configurando escenarios complejos” y en el que las sociedades demandan transformaciones profundas ante el agotamiento de las estructuras y dinámicas vigentes– resultan de gran trascendencia para delinear nuevas estrategias gubernamentales productivas, académicas y sociales desde las que pueda construirse un modelo de desarrollo más incluyente y dinámico, que permita que todas las ciudadanas y ciudadanos puedan gozar de sus beneficios.
Esta no es una tarea fácil porque requiere de la suma de voluntades y de la construcción de formas paradigmáticas distintas, pero es fundamental que sus bases se construyan desde la reflexión científica para que la consolidación de la economía social y solidaria, como campo del conocimiento y como forma de acción social, sea robusta, plural y aporte una visión de largo plazo para la sociedad mexicana.
Por ello es pertinente organizar estos espacios de análisis cuyas conclusiones lleven a la construcción de políticas públicas en el futuro inmediato, apuntó el doctor De los Reyes Heredia.
En la primera conferencia magistral, el doctor Luciano Concheiro Bórquez, Profesor Distinguido de la UAM, afirmó que el tema del Foro “es una cuestión crucial, es un giro esencial para la instrucción superior” porque la Ley General de Educación Superior, aprobada en 2021, le confiere a la vinculación un papel central y permite también “repensar el papel de nuestras instituciones” respecto de este tipo de economía, que “tiene un componente formativo central, pues es la enseñanza y la historia del cooperativismo uno de sus fundamentos”.
El Subsecretario de Educación Superior de la Secretaría de Educación Pública destacó este carácter social y solidario de la economía, porque 54 por ciento del territorio mexicano es todavía ejido y comunidad, a pesar de la contrarreforma agraria salinista y, por tanto, este tipo de sistema es central para el país.
En el contexto actual de cambios “hay condiciones que deberían hacernos pensar qué es la disciplina, cómo se mide, cómo se habla de la crisis en la misma y tener otras dimensiones sobre cuáles son los puntos de vista y de partida para la construcción de una economía social y solidaria, lo que implica su propio replanteamiento”.
El doctor Concheiro Bórquez consideró significativo que una universidad como la UAM abra un espacio para replantear el concepto y las prácticas de la economía social y solidaria, porque con ello implícitamente llama a la propia comunidad de investigadoras e investigadores y del alumnado a repensar las propias funciones sustantivas de las instituciones de educación superior, es decir, las interrelaciones entre docencia, investigación, extensión de la cultura y servicio.
El doctor en Desarrollo Rural por la UAM indicó que el “capitalismo salvaje”, en cuanto a lo que ha sido el despliegue del neoliberalismo, se hace insostenible en términos humanos, porque no se trata de “desventajas”, sino de una condición de inhumanidad que se ha instalado.
Una consecuencia de las formas de acumulación capitalista, por ejemplo, fue la incursión de las mujeres en el mundo laboral desde la década de 1980, entendida y atendida “desde ese origen pobre, rural, indígena o afromexicano que lo integran”. En esta visión de “extensión del trabajo doméstico y de incorporación no equitativa al mundo laboral”, ellas reciben la mitad del salario que los hombres, y de ahí se desprenden innumerables tipos de violencia de género, expuso.
Por ello, es relevante repensar el contexto de una economía que vaya más allá del lucro y de la idea de que “el mercado nos autorregula” y concebir otra que sea moral o social y solidaria, esto tiene sentido cuando está como ejemplo que el tercer banco alemán más importante es cooperativo y tiene otra orientación en la propia integración y en su lógica de operación.
En ese sentido, subrayó la necesidad de “una vuelta a la economía subrayando su condición social y solidaria y planteándola alrededor de la idea del motor que es buscar el bienestar de la familia, de la comunidad y, en general, pensar moralmente la economía”.
El Foro continúa hoy y mañana con sesiones presenciales y en línea que pueden seguirse en https://www.uam.mx/video/envivo/mesa-02.html y en Facebook Live https://www.facebook.com/uam.mx
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