APORTAN LA BIOSEMIÓTICA Y LA TEORÍA EVOLUCIONISTA UNA PERSPECTIVA NUEVA AL ESTUDIO DE LA ESTÉTICA
*El indispensable exceso de la estética condensa el trabajo científico de Katya Mandoki en una década
*El libro muestra el apasionante trabajo por entender el enigma de la sensibilidad y la belleza
|
|
La doctora Katya Mandoki aportó –desde la biosemiótica y con un enfoque evolucionista– una nueva visión al estudio de la estética, por lo que fue reconocida con el Premio a la Investigación 2015 en el Área de Ciencias y Artes para el Diseño (CyAD), máximo reconocimiento que entrega la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) a sus investigadores.
El trabajo científico desarrollado por la académica de la Unidad Xochimilco en los últimos diez años está condensado en el libro El indispensable exceso de la estética –publicado en 2013 por Siglo XXI– en el que aborda la estesis a partir de subjetividades que van desde la célula hasta organismos más complejos.
Sobre la distinción que –por tercera ocasión– le confirió la Casa abierta al tiempo, la docente compartió en entrevista que el libro representa una década de labor intensiva de investigación, el apasionante trabajo “que significa poder entender el enigma de la sensibilidad y la belleza”.
Para ello la doctora Mandoki utilizó una metodología de carácter biosemiótico, la cual consiste en analizar el intercambio de signos y mensajes que ocurre a nivel de diferentes especies vivas, aspecto que aporta un sentido innovador al estudio de este campo.
La estética como disciplina nació con Baumgarten hace unos 250 años, pero desde entonces ha tenido sólo un carácter especulativo y filosófico, es decir, sin basarse en alguna otra cosa que en la evidencia empírica.
La estética analítica es una tendencia en boga desde hace cuatro décadas, con la cual se trata de resolver el campo de la estética, pero sólo a partir de enunciados o proposiciones para determinar si son falsos o verdaderos, es decir, ya no se cuestionan fenómenos concretos de la estética en la vida real.
“En su libro El origen de las especies, Charles Darwin explica la evolución por medio de un mecanismo de mutación azarosa y de la selección natural utilizados por organismos de acuerdo con las condiciones del entorno. Sin embargo deja sin explicar por qué suceden ciertas anomalías como los enormes cuernos de los alces, las impresionantes colas emplumadas del pavorreal o del ave del paraíso, así como sus danzas y acrobacias”.
Darwin se vio obligado a estudiar el problema complejo de la biología y publicó los resultados en su formidable libro titulado The descent of man, and selection in relation to sex, que puede ser interpretado como el primer tratado sobre estética evolucionista.
La investigadora declaró que existen varios ejemplos de que la estética contribuye al desarrollo y la evolución de las especies, algunos de ellos son el elaborado canto del ruiseñor y el abundante y colorido plumaje de algunas aves.
Estos “son aspectos fisionómicos igualmente excesivos e indispensables como signos que impulsan la reproducción de una especie”, precisó.
Aunque muchos estudiosos se han preocupado por medir la belleza a partir de lo que se conoce como la sección áurea o la simetría, se sabe que ésta no radica sólo en los números o características de los objetos, sino en la posibilidad que da a la vida, en su continuación, enriquecimiento y diversificación.
Bajo la misma lógica, todo aquello que se considera fealdad o lo que no es estético está ligado íntimamente a la muerte. “En nuestra cabeza llegan referencias a cadáveres en descomposición, enfermedades o deformación de cuerpos”, finalizó.
El libro, escrito en un lenguaje sencillo y dinámico, enhebra hallazgos de filosofía, zoología, psicología, neurología, teoría de la cultura, antropología y botánica para conducir al lector a lo largo de tres ámbitos diferenciados pero entretejidos desde el mundo primero de la materia, después hacia la materia viva y hasta la materia viva cultivada. La estética, para la autora, es la manera en que la naturaleza se excede a sí misma en la evolución.
La doctora Mandoki cuenta con estudios de filosofía y artes visuales; obtuvo el Doctorado en Historia del Arte. Además ha formado parte del área de investigación del Posgrado Estética, Cultura y Semiótica del Diseño de la Unidad Xochimilco de esta casa de estudios y fue miembro fundadora en 2007 de la Asociación Mexicana de Estudios en Estética. |