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Los programas de posgrado de México alcanzarán el nivel de competencia internacional cuando se creen instrumentos de vinculación con los distintos sectores de la sociedad y se impulsen las vocaciones científicas, indicó la maestra María Dolores Sánchez Soler.
La directora adjunta de Posgrados y Becas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) –acompañada por los doctores Pablo Rojo Calzada y Luis Ponce Ramírez, directores de Becas y de Posgrado de ese organismo, respectivamente– dio a conocer los retos y las necesidades que para el 2016 requerirán los posgrados del país para su desarrollo, así como los resultados obtenidos en 2015, cuando aumentó la matrícula en maestría y doctorado.
Para transitar hacia modelos de sociedad y economía avanzadas en el conocimiento se requiere formar un número mayor de maestros y doctores, de acuerdo con los requerimientos del país, además de incluir en el diseño de cada programa la dimensión internacional.
En una reunión encabezada por el doctor Romualdo López Zárate, rector de la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), con los coordinadores de posgrado de las tres divisiones académicas, la maestra Sánchez Soler explicó que debe fortalecerse la formación de recursos humanos para el sector de hidrocarburos y en materia de sustentabilidad energética.
La revista Nature publicó recientemente que México ocupó el segundo lugar de crecimiento del nivel de doctorado, sólo después de China; “hemos visto que muchos de nuestros becarios son primera generación de sus familias en tener un doctorado y que han logrado insertarse con mejores condiciones económicas”.
El doctor Ponce Ramírez detalló que la UAM cuenta con 74 programas registrados en el Programa Nacional de Posgrado de Calidad (PNPC), de un total de 1943 reconocidos por el organismo, dos de ellos de carácter interinstitucional. “Ahora de estos planes ya consolidados falta impulsar su competencia internacional”.
Además resaltó que debe fomentarse la innovación tecnológica, ya que la mayoría de los productos de posgrado se traduce en publicaciones académicas y muy pocas en innovaciones tecnológicas útiles para el sector productivo.
“Tenemos que buscar nuevas formas de hacer investigación para que los estudios sean más puntuales y exista una mayor integración con las instituciones, por lo que es el gran paso que debemos de dar”, abundó.
Según un estudio realizado sobre 142,000 productos universitarios, 96 de ellos están ubicados en la generación de nuevo conocimiento, de los cuales sólo cuatro eran patentes o derechos de autor. “Estos resultados exigen una gran reflexión por parte de los docentes y es una corresponsabilidad entre instituciones”, acotó.
El doctor López Zarate manifestó que “el fortalecimiento que podemos conseguir en nuestras instituciones para el posgrado depende de nuestra relación con el Conacyt, pues es lo que nos ha permitido captar a jóvenes egresados e incorporarlos a la investigación para propiciar el desarrollo del país”.
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