Número 012
9 de enero de 2023
PREMIO FRAY BERNARDINO DE SAHAGÚN A EGRESADA DE LA UAM
*Gisela Tucuch Santos ganó en la categoría de Etnología y Antropología Social
*Por su trabajo Territorialidades emergentes frente al megaproyecto energético en San José Tipceh, Yucatán
La maestra Gisela Elizabeth Tucuch Santos, egresada de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), fue galardonada con el Premio Fray Bernardino de Sahagún 2022 –otorgado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)– en la categoría de Etnología y Antropología Social por su tesis de maestría Territorialidades emergentes frente a megaproyecto energético en el Ejido de San José Tipceh, Yucatán.
La investigación aborda la complejidad de las relaciones sociales entre los diferentes actores de la población ubicada al sur del estado de Yucatán con un nivel de marginación media, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), en el ámbito de la inserción de un megaproyecto energético.
“Para mí era importante romper con estas representaciones estereotipadas de los actores sociales para abordar no sólo a aquellas voces que resisten estos movimientos, sino explorar estas vivencias territoriales de la otra parte de la población que consideraba la llegada del megaproyecto como un aguacero que cayó del cielo frente a la marginación y la pobreza”.
De acuerdo con la maestra en Antropología Social por la Unidad Iztapalapa, presentar estas dos complejas visiones le permitió explorar las múltiples relaciones con el ejido y la forma en que estaba representado.
“Este trabajo ofrece un análisis más completo no sólo de las percepciones, ideas, discursos y acciones de los actores de ese sitio, sino también de la manera en que éstos despliegan su conjunto de representaciones territoriales”, abundó.
Tucuch Santos explicó que, durante la reforma energética de 2014, esta región se había convertido en un polo de desarrollo importante para la implantación de megaproyectos energéticos, impulsados por la propia entidad y la inversión privada.
“Dentro de la academia y de algunas organizaciones internacionales se suponía a ese lugar un caso paradigmático en el que podían observarse los impactos negativos de ese tipo de obras en toda la península de Yucatán”.
El Ejido de San José Tipceh tiene alrededor de 600 habitantes y fue un espacio significativo para la explotación del henequén, cuando esto termina mucha de la población migró hacia Mérida y Cancún y, con ello, los altos índices de desempleo, pobreza y marginación fueron incrementándose, indicó.
En un principio, la intención era analizar los movimientos de resistencia –explicó la egresada de la UAM– sin embargo, al entrar al trabajo de campo, se dio cuenta de que existía un cambio en la cotidianidad de la población y en la forma en que se relacionaban entre ellos y con nuevos actores sociales.
“Fue interesante encontrar cómo el estudio de territorialidades me permitió comprender cómo los conflictos no sólo abarcan la región, sino también la forma en que ésta está representada, y cómo se movilizan ciertos intereses, pues cada grupo defendía lo que consideraba la forma más válida de vivirlo y de representarlo”.
La egresada de la UAM expuso que su tesis aporta una nueva perspectiva que cuestiona muchos de los argumentos que se dan en estos análisis, en los que sólo se aborda la mirada de quienes resisten al poder, al ofrecer toda una gama de actores que permiten abrir nuevas rutas de investigación.
Fue una tarea etnográfica que se apoyó en entrevistas a profundidad, tanto a las personas en favor como aquellas que se resistían, lo que permitió hacer una exploración completa en la comunidad, por lo cual se solicitó el soporte y los permisos correspondientes a las autoridades ejidales, así como a los representantes de la población, expuso.
La maestra Tucuch Santos agradeció la asesoría de la doctora Margarita Zárate Vidal, profesora del Departamento de Antropología, y a esta Universidad por la instrucción académica de calidad que le ha abierto las puertas para continuar sus estudios de doctorado en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) Ecuador.
“Los egresados de la Casa abierta al tiempo tenemos una carrera académica valiosa que es reconocida tanto a nivel nacional como internacional y estoy agradecida con esta formación”.
También agregó que el obtener un reconocimiento como el Premio Fray Bernardino de Sahagún visibiliza el trabajo de jóvenes investigadores, pero también los impulsa a continuar con esta labor.