Imprimir
Número 008
11 de enero de 2016

 LA RÁPIDA EXPANSIÓN ECONÓMICA CHINA ESTÁ DEJANDO VER

SUS PRIMEROS EFECTOS

*La depreciación del yuan significa que las exportaciones de ese país se abarataron, situación que podría replicarse en otros países
 
*Los resultados después de 30 años de liberalización externa deberían obligar un cambio de rumbo, aun sólo defensivo

 

 

Las ganancias y pérdidas en las operaciones de bolsas de valores en todo el mundo corresponden tanto a procesos reales de la economía, como a procesos financieros y especulativos, aseveró la doctora Gabriela Correa López, profesora-investigadora del Departamento de Economía de la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana.

 

Expuso que el flujo de circulación de la información y de los impactos se vuelve circular ya que la economía real y la financiera alimentan los movimientos bursátiles y éstos devuelven su influencia,

 

La caída de las bolsas de valores en China el 7 de enero tiene como fondo información sobre el crecimiento esperado del consumo de productos (que es la demanda por sus exportaciones) y por tanto de la producción en la economía china (que es el empleo), que requiere insumos de otros países (que corresponden a las importaciones). Así que se encadenan situaciones futuras con presentes e interrelaciones entre países, añadió.

 

Entre los insumos más importantes que requiere China se encuentra el petróleo cuyo precio ha bajado rápidamente, sobre todo por la alta oferta que mantienen algunos países petroleros que de esta manera eliminan competidores como los productores de petróleo de esquisto o de arenas bituminosas (shale oil).

 

Para México, dijo, la caída de los precios del petróleo (convencional) que exporta significa sobre todo disminución de ingresos fiscales que no pueden ser compensados con alzas de impuestos, disminución de gasto o contratación de nuevas deudas.

 

"Si recordamos que el gasto del gobierno es cercano al 33 por ciento y el ingreso al 32 por ciento del PIB y que en ambas categorías es muy difícil lograr disminuciones, queda la opción de financiar el déficit por contratación de nuevas deudas o emisión monetaria que tampoco son decisiones neutras para la actividad económica y financiera".

 

Lo que se llama “el margen de maniobra” de política económica es muy estrecho, las posibles decisiones tienen serias implicaciones en aumentar las presiones inflacionarias y disminuir la actividad económica.

 

La economista expuso que las intervenciones que el gobierno chino realiza en su economía van más allá de las consideradas ortodoxas para economías capitalistas (o socialistas de mercado como prefieren ser calificados los chinos) y se acompañan de acciones dentro del proyecto estratégico chino de expansión económica y aumento de influencia política en el mundo.

 

Entre estas últimas medidas, apuntò, se debe recordar la decisión del FMI del 30 de noviembre de 2015, de incorporar al yuan (renminbi es el nombre oficial de la moneda china) en la unidad de cuenta de la institución, que operará a partir de octubre de 2016.

 

Desde este reconocimiento a la influencia económica mundial de China esta decisión significa que al renminbi se le considera una moneda para conservar el valor de los activos y deudas en el tiempo.

 

Esta función monetaria es muy importante y forma parte de las medidas de liberalización de flujos de capital en China y a pesar de que muchas operaciones todavía se hacen en términos controlados han construido una red de acuerdos financieros bilaterales entre bancos centrales e instituciones financieras de inversión para realizar operaciones en yuanes.

 

Un detalle clave en las operaciones financieras chinas es que hay dos circuitos de operación financiera: uno dentro del territorio continental y otro desde Hong Kong, así que algunas operaciones entre renminbi y otras monedas consideran también los márgenes que existen en otros mercados, particularmente los fondos de cobertura cambiarios que buscan eliminar pérdidas para operaciones que se realizarán en el futuro.

 

Correa Lòpez explicò que a las pérdidas en las bolsas de valores chinas y a la venta de yuanes por los inversionistas el gobierno chino ha respondido deteniendo las operaciones, denunciando la especulación y controlando su propia moneda.

 

Esto se ha interpretado como falta de experiencia de los reguladores chinos e intervenciones excesivas y ruinosas para los inversionistas en operaciones financieras (reales o especulativas).

 

La depreciación del yuan significa que efectivamente sus exportaciones se hacen más baratas para quienes las compren y esa decisión podría dar paso a que otros países también deprecien, pero las relaciones no terminan ahí porque para cualquier país si su moneda se deteriora frente a otras deberá lograr exportaciones por un mayor valor para pagar las importaciones que también tendrán un valor superior y si la demanda mundial decrece no hay forma de lograr dicha expansión. Además deudas y pagos al exterior se vuelven más caros.

 

Existe la opción de restringir administrativa y temporalmente las importaciones pero los técnicos y políticos gubernamentales en México no desean “cerrar” la economía, ya que si se suman exportaciones e importaciones y se comparan respecto al PIB representan un 60 por ciento.

 

Pero los resultados después de treinta años de liberalización externa deberían obligar a pensar un cambio de rumbo, aún si fuera solamente defensivo, concluyò.