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Número 349
Octubre 29, 2010
EL ARTE EXTRADISCIPLINARIO ABRE CAMPOS DE EXPRESIÓN, ESTIMA BRIAN HOLMES

*Seminario Arte y políticas culturales: tortura memoria geopolítica
 
*Es una posibilidad de compromiso político en la sociedad neoliberal
 
*Puso de ejemplo el trabajo del geógrafo Trevor Paglen

El doctor Brian Holmes, crítico cultural y activista, abordó el tema del arte extradisciplinario para establecer la legitimidad de la confrontación entre varias disciplinas, que a futuro podría resultar sumamente fructífero.
 
Durante su ponencia Geopolítica y arte extradisciplinario, dentro del programa del seminario Arte y políticas culturales: tortura memoria geopolítica –el cual tuvo verificativo del 25 al 26 del octubre, en la casa Rafael Galván de la Universidad Autónoma Metropolitana–, advirtió que resulta ser un tipo de arte que no es el único posible deseado.
 
Además resaltó que “incluso a veces no es arte, pero sí representa una posibilidad de compromiso político para artistas y otras personas dentro de esta sociedad neoliberal con toda su tecnicidad y profesionalización, que muchas veces queda fuera de los discursos intelectuales y de las prácticas artísticas”.
 
Para el investigador es interesante entrar en el detalle de las disciplinas que fabrican y que arman los diferentes dispositivos de la sociedad neoliberal.
 
Al explicar la tesis de su tema, Holmes ejemplificó el trabajo desarrollado por Trevor Paglen, geógrafo y artista, quien junto a diversos especialistas y artistas ha realizado expediciones en búsqueda de las bases secretas de Estados Unidos y se ha inmiscuido en “el mundo negro del Pentágono”.
 
Trevor además de ver la estética en la observación del cielo, detectó los satélites secretos de Estados Unidos. Así, como geógrafo y con el arte, trató de instaurar una confrontación con las fuerzas armadas, con lo que ofreció una idea de lo que se refiere el arte extradisciplinario.
 
Agregó: “Es interesante recordar a Michel Foucault, en este caso su idea de la disciplina, donde el individuo es, sin duda, lo que dicen los liberales, el átomo ficticio de una representación ideológica de la sociedad, pero también es una realidad fabricada para esa tecnología específica de poder que se llama disciplina.
 
Hay que cesar de escribir siempre los efectos de poder en términos negativos: excluye, rechaza, censura, abstrae, disimula, oculta. De hecho, el poder produce realidad, produce ámbitos de objetos rituales de verdad, el individuo y conocimiento que de él se puede obtener corresponde a esa producción”.
 
En opinión del académico, si uno desea ejercer un compromiso político, es interesante prestar atención a los artistas que tratan de salir de su campo y de confrontarse con la producción de otras disciplinas y profesiones.