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Número 347
Octubre 28, 2010
DESPUÉS DE 1988 EN CHILE HUBO UNA ALIANZA FORZADA ENTRE DEMOCRACIA Y NEOLIBERALISMO

*En los primeros años se transición se privilegió el discurso del consenso
 
*La doctora Richard, de la Universidad de Arcis, participó en un coloquio
 
*El arresto de Pinochet hizo estallar lo no dicho acumulado
 
*Las industrias culturales, decisivas en la homogeneización de sensibilidades

El periodo de transición en Chile resultó una alianza forzada entre lo político-institucional, red de democratización, y lo económico-social, neoliberalismo, establecida por el plebiscito del 5 octubre de 1988, que marcó el fin de la dictadura militar de Augusto Pinochet.
 
La doctora Nelly Richard, de la Universidad de Arcis de Santiago de Chile, durante su participación en el coloquio Arte y políticas culturales: tortura memoria geopolítica, realizado del 25 al 26 de octubre pasado en la casa Rafael Galván, explicó además que la transición chilena se propuso neutralizar los choques de fuerzas sociales y políticas desactivando el recuerdo de la violencia histórica mediante un primer mecanismo: el consenso y su discurso de la reconciliación nacional.
 
Durante la presentación de su ponencia Crítica de la memoria y catástrofes: 1990-2010 resaltó que esta alianza pragmática, entre redes de democratización y neoliberalismo, remodeló el campo de discursos y prácticas de la sociedad chilena en función de ciertas guías de ordenamiento del pasado destinadas a tranquilizar la memoria convulsiva del golpe militar de 1973.
 
“La retórica del consenso se propuso diluir los conflictos de memoria del pasado para que el fantasma de la polarización ideológica, entre los extremos que todavía habitan el recuerdo de la unidad popular y del golpe militar, no amenazara con romper el frágil equilibrio de las relaciones entre autoridades civiles y mando militar, que cuidó la transición con el argumento de no arriesgar la estabilidad del retorno a la democracia”.
 
Es así como durante años el molde uniformador del consenso dejó sin curso de expresión los arrebatos de la memoria violentada por el golpe militar, hasta que ocurrió el arresto de Pinochet en octubre de 1998, en Londres. Esto hizo estallar la zona de acumulación de lo no dicho, en cuyo silencio se habían depositado las frustraciones de los familiares de las víctimas.
 
La directora del Magíster en Estudios Culturales y vicerrectora de Extensión, Comunicaciones y Publicaciones precisó que las industrias culturales rediseñadas por la globalización mediática jugaron un papel decisivo en la homogeneización de sensibilidades y en la masificación de hábitos de consumo.
 
En cuanto a las catástrofes en Chile y al terremoto político que significó el regreso de la derecha al poder, señaló que el término de los desaparecidos salió del campo de los derechos humanos, tradicionalmente movilizado por la sensibilidad de izquierda, para ingresar al mundo de las catástrofes naturales instrumentalizado por la derecha para legitimar el gobierno de la reconstrucción nacional.