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Número 333
Octubre 19, 2010
FAO: EN 2009 SE ALCANZÓ EL UMBRAL CRÍTICO DE MIL MILLONES DE HAMBRIENTOS EN EL MUNDO *Se requiere una nueva revolución verde e impulsar la labor conjunta
*La UAM, comprometida a buscar soluciones, dijo Fernández Fassnacht
*En México, 47.2 millones de personas, sin ingreso suficiente para satisfacer sus necesidadesLa crisis económica mundial y el incremento de los precios de los alimentos provocaron que en 2009 se alcanzara el umbral crítico de los mil millones de hambrientos en el orbe, afirmó la maestra Carmen Culebro Trejo, representante asistente de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en México, durante la conferencia celebrada en la Unidad Xochimilco debido al Día Mundial de la Alimentación (16 de octubre).
La gravedad de “la crisis silenciosa del hambre” es resultado de décadas de abandono de la agricultura y de inversión insuficiente en el sector, por lo que a partir de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno celebrada en Roma en noviembre de 2009, la FAO puso en marcha un proyecto para denunciar “el escándalo moral de tal situación”.
Con el tema “unidos contra el hambre”, el organismo internacional pone de manifiesto la necesidad de impulsar una nueva revolución verde y destaca que la tarea de incrementar la producción de alimentos es de todos, por lo que se requiere de la colaboración con los gobiernos, las universidades, las instituciones financieras, los bancos de desarrollo regional, las organizaciones de agricultores, entre otros sectores, a fin de lograr la seguridad alimentaria para todos.
Advirtió que de ahora a 2050 será necesario incrementar la producción de alimentos en 70 por ciento para una población de 9 mil millones de personas, lo que se torna complicado, pues debido a la limitación de las tierras, los agricultores se verán obligados a obtener mayor rendimiento de la tierra ya cultivada.
Al inaugurar las actividades en ocasión del Día Mundial de la Alimentación, el doctor Enrique Fernández Fassnacht señaló que frente a la crítica situación que enfrentan mil millones de personas son impostergables un cambio de actitud y una serie de acciones capaces de proponer e instrumentar soluciones.
Alcanzar la seguridad alimentaria para todos y asegurar que las personas tengan acceso regular a comida de buena calidad que les permita llevar una vida activa y saludable es la esencia de las actividades de la FAO.
Destacó que según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), en 2008 44.2 por ciento de la población nacional vivía en condiciones de pobreza multidimensional; es decir, aproximadamente 47.2 millones de personas en el país presentaban al menos una carencia social y no tenían ingreso suficiente para satisfacer sus necesidades.
En contraste, la concentración nacional del ingreso en ese mismo año, conforme al valor del índice de Gini, fue de 0.506, valor característico de sociedades con alta concentración de la riqueza. Estas cifras –consideró el rector general– describen una situación inmerecida para la mitad de los mexicanos, lo cual debemos buscar revertir en un futuro inmediato.
El mandato de la FAO consiste en mejorar la nutrición, aumentar la productividad agrícola, elevar el nivel de vida de la población rural y contribuir al crecimiento de la economía mundial. A los universitarios, y en especial a nuestra universidad, corresponde trabajar en busca de respuestas en este sentido, enfatizó el doctor Fernández Fassnacht.
Por su parte, el doctor Salvador Vega y León, rector de la Unidad Xochimilco, destacó que la preocupación fundamental es cómo alimentar a casi mil millones de personas, teniendo en cuenta que 70 por ciento de ellas viven en el medio rural y la mayoría son mujeres.
Agregó que, a pesar de los avances alcanzados, a 62 años de la Declaración Universal del Derecho a la Alimentación, esto todavía no es una realidad para mil millones de habitantes del planeta. En América Latina y el Caribe son 53 millones de personas las que padecen hambre, de los cuales 9 millones de niñas y niños menores de cinco años de edad padecen desnutrición crónica.
Agregó que la anemia es el problema nutricional más disperso en la región, al afectar a 22 millones de niños y niñas en edad preescolar y a 33 millones de mujeres en edad reproductiva.
Destacó que, de acuerdo con datos del Coneval de 2009, cerca de 25 millones de mexicanos experimentan inseguridad alimentaria severa y moderada, y 27 millones inseguridad alimentaria leve. Además, 12 por ciento de la población no puede ni siquiera adquirir la canasta básica de alimentos.
Frente a este panorama, propuso trabajar en temas como el desarrollo de las regiones rurales marginadas, la gestión territorial, la nutrición en comunidades indígenas, en la regulación sobre la publicidad de alimentos, así como en el Programa 2010 de la FAO en México.