Dirección de Comunicación Social
msg@correo.uam.mxNúmero 305
Octubre 16, 2009
REALIZARON ACADÉMICOS DE LA UAM ESTUDIOS ECOLÓGICOS EN LAGUNAS DE VERACRUZ
PARA DETERMINAR SU DETERIORO
*De acuerdo con las investigaciones estos cuerpos de agua presentan una disminución de la diversidad, distribución y abundancia de la fauna acuática, en particular de los peces
Las variaciones de diversos sucesos hidrometeorológicos –sequía en los últimos siete años– y el efecto de diferentes perturbaciones antropogénicas –cambio en el uso de suelo, “poda” de pastos marinos y manglares– en las lagunas costeras de La Mancha y del Ostión, en Veracruz, han acelerado el azolvamiento y deterioro, modificado el ambiente y generado cambios en los recursos pesqueros.
Profesores-investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) realizaron estudios ecológicos para definir los ciclos hidrológicos de estos cuerpos de agua y la calidad del líquido con base en los parámetros físicos y químicos, nutrientes y régimen de mareas.
También investigaron la composición y estructura –diversidad, distribución, abundancia, especies dominantes y asociaciones– de los recursos pesqueros –moluscos, crustáceos y peces–, además de las percepciones que los grupos de pescadores y pobladores tienen sobre el impacto del cambio climático en las actividades productivas de estas dos lagunas costeras.
Lo anterior es resultado del proyecto Evaluación de los recursos naturales y la productividad pesquera de dos lagunas costeras ante el impacto del cambio climático y del ascenso del nivel medio del mar: Laguna La Mancha y Laguna del Ostión, Veracruz, Golfo de México.La maestra Silvia Díaz Ruiz, académica del Departamento de Hidrobiología de la Unidad Iztapalapa y responsable del proyecto de investigación, comentó que a la fecha se tiene un diagnóstico del comportamiento ambiental y de los recursos pesqueros de estas lagunas, y los resultados “han mostrado una disminución de la diversidad, distribución y abundancia de la fauna acuática, en particular de los peces”.
La especialista en ecología y biología de comunidades de peces de zonas costeras expuso que esto se debe a la creciente variabilidad climática, así como a los impactos ecológicos en los humedales derivados de actividades antropogénicas como la pesca ribereña, la industria petrolera –cambio de uso de suelo para infraestructura de Petróleos Mexicanos (Pemex)–, la urbanización, la tala de manglar y pastos marinos, y el turismo.
En el estudio, realizado de 2007 a 2009, en el sistema lagunar La Mancha se detectó la destrucción de vegetación sumergida en varias zonas, debido a que los lugareños la “podan” para instalar criaderos de ostión.
Sin embargo, estos hábitats de vegetación representan zonas importantes porque son áreas de protección, alimentación, crianza y reproducción para una gran variedad de especies de peces marinos que entran al cuerpo de agua durante parte de sus ciclos de vida, aseveró.
En lo que se refiere a la laguna del Ostión se encontró un sistema contaminado con residuos de hidrocarburos, debido a la cercanía de la refinería que se localiza en Coatzacoalcos, Veracruz, pero también por las descargas de aguas negras provenientes de los pueblos cercanos, así como de residuos de plásticos y de PVC, entre otros.
La profesora explicó que estos resultados son útiles a escala regional donde existen innumerables comunidades pesqueras que desarrollan sus actividades productivas con una perspectiva limitada del entorno, sin conocimiento de las condiciones climáticas cambiantes y, por consecuencia, sin una previsión que les permita estar aptos para enfrentar sucesos inesperados y extremosos.
Finalmente, a escala global, el estudio puede aportar información sobre cómo los sistemas tradicionales y nativos pesqueros pueden prepararse para desafiar la variabilidad climática, concluyó.
La maestra Silvia Díaz Ruiz es profesora-investigadora del Departamento de Hidrobiología de la Unidad Iztapalapa (Teléfono: 5804-4748).