Dirección de Comunicación Social
msg@correo.uam.mxNúmero 305
Octubre 15, 2009
HABITAN EL MUNDO MÁS DE MIL MILLONES DE PERSONAS SUBNUTRIDAS, SEÑALAN EN CELEBRACIÓN DEL DÍA MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN EN LA UAM
*El problema de la alimentación es un asunto de riesgo de seguridad nacional, regional y mundial, además de un conflicto humano, señala Rector General En el mundo habitan más de mil millones de personas subnutridas, cifra que indica casi 100 millones más que el año pasado, informó la licenciada María del Carmen Culebro Trejo, asistente de la Representación de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en México, en el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Alimentación (16 de octubre), organizada en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Durante la ceremonia inaugural, efectuada en la Unidad Xochimilco, el doctor José Lema Labadie, rector general de esta casa de estudios, señaló que el problema de la alimentación es un asunto de seguridad nacional, regional y mundial, además de un conflicto humano, porque indica la deficiencia en relación con uno de los derechos más elementales de los individuos que es el de la alimentación sana.
Culebro Trejo refirió que una de cada seis personas pasa hambre todos los días debido a que la crisis económica mundial ha provocado una reducción de los ingresos y de las oportunidades de empleo para los pobres, así como una disminución significativa de acceso a los alimentos, por ello el tema escogido para este 2009 es “conseguir la seguridad alimentaria en época de crisis”.
En nombre del Embajador Norman Bellino Merino, representante de la FAO en México, resaltó que en los últimos tres años se han producido acontecimientos trágicos que demuestran lo frágil que es el sistema alimentario, ya que entre 2006 y 2008 se presentó un rápido y pronunciado aumento de los precios de los artículos básicos.Apuntó que la crisis económica no sólo afecta a trabajadores de oficinas y fábricas, sino también a las zonas agrícolas y rurales, donde vive y trabaja 70 por ciento de las personas con hambre del mundo.
A menos que se adopten medidas correctivas sustanciales y sostenidas, el objetivo de la Cumbre Mundial sobre Alimentación de reducir el número de personas que padece este fenómeno a la mitad –hasta un máximo de 420 millones de individuos– no se alcanzará para el año 2015.
El pasado mes de julio se aprobó un cambio radical de estrategia dando prioridad al aumento de la producción de los pequeños agricultores de los países en desarrollo con déficit alimentario, destinando 20 mil millones de dólares durante tres años para financiar dicho programa.
Sin embargo, advirtió, se requiere más que recursos económicos, pues existe una serie de problemas que debe resolverse como es la forma de canalizar la ayuda destinada a los agricultores y la reforma del sistema de gobernanza de la seguridad alimentaria mundial, que lleve a una mayor coherencia en las acciones de los gobiernos y de los asociados para el desarrollo.
El maestro Adolfo Chávez Villasana, jefe del Departamento de Nutrición Aplicada y Educación Nutricional del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, señaló que el principio básico para resolver el problema de la inseguridad alimentaria es la planeación y una simetría social en el consumo.
Es necesario definir una canasta básica alimentaria, tener una producción preferencial de ésta, contar con una organización de consumidores populares y campesinos, una distribución hegemónica en mercados y una regularización de los precios, así como proteger a los grupos vulnerables, entre otras acciones.
También se requiere, apuntó, consagrar un derecho a la alimentación básica para la salud y el desarrollo humano.
Para iniciar una política de alimentación podrían implementarse medidas que impulsen el uso de tecnologías adecuadas para producir intensivamente en parcelas, y desarrollar una visión ecológica que proteja al campesino, al ambiente y al consumidor con el fin de hacer competitiva a la mini-agricultura y a los mercados regionales.
Chávez Villasana mencionó que sería importante que México produjera maíz, trigo, frijol, carne y leche, con protección y estímulos, así como regular las importaciones, reestructurar los mercados y organizar una sociedad de protección al consumidor.