Dirección de Comunicación Social
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Número 366
Noviembre 30, 2009

NECESARIO EL AUMENTO DE LAS TARIFAS DEL AGUA EN EL DISTRITO FEDERAL, CONSIDERA
ACADÉMICA DE LA UAM

*Es importante que la población aprenda a interpretar las tarifas como un indicador clave de la gravedad de la escasez del recurso hídrico en la capital

El aumento de 10 por ciento en las tarifas de agua en el periodo de sequía (de febrero a mayo) en la ciudad de México no generará un cambio sustancial de conducta en la población, por lo que sería necesario un incremento mayor y también diferenciado dependiendo del grado de afectación por el fenómeno estacional, afirmó la doctora Lilia Rodríguez Tapia, profesora-investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

La poca agua existente –prosiguió– debe indicarle a la población que hay dificultad para el suministro y que debe responder a las señales –aumento de tarifas– que genera el gobierno, el cual no ha utilizado los incrementos como signo de escasez.

Al opinar sobre el plan del Gobierno de la Ciudad para elevar las tarifas  del servicio de agua para el 2010, la docente estimó que por primera vez se está valorando seriamente el problema de la política hídrica en su justa dimensión y en este sentido es valiosa la propuesta, ya que es un aspecto clave que destraba la revisión y aplicación de otros elementos como la actualización de la red hídrica en la capital.

Sin embargo, la académica del Departamento de Economía de la Unidad Azcapotzalco mencionó que para concientizar a la población sobre la escasez del vital líquido y reducir en forma real el consumo diario del recurso por habitante en el Distrito Federal es necesario elevar las tarifas, medida realista si se desea revertir el problema de emergencia que vive la metrópoli en este rubro.

Rodríguez Tapia señaló que es necesario que la política de tarifas se aplique cuidadosamente, que se revisen los montos de incrementos para garantizar que la respuesta al cambio anunciado sea una importante reducción en el consumo de las casas-habitación, en cada uno de los diferentes estratos de ingreso de las familias.
 
El alza debe incidir para que en los hogares se haga un uso eficiente del recurso, y si las tarifas no son bien diseñadas podrían obtenerse resultados insatisfactorios, insistió.
 
Además opinó que en un primer momento se aplique la tarifa diferenciada de acuerdo con el consumo de agua y el estrato económico del usuario, y que después de analizar los resultados en el cambio del gasto del recurso en las casas, en el siguiente año se evalúe la aplicación del incremento en la tarifa estacional.
El doctor Jorge A. Morales Novelo, docente del citado Departamento, sostuvo que la política hídrica tradicionalmente utilizada en la ciudad de México se caracteriza por aplicar incrementos en la oferta del vital líquido y, en los últimos años, sobreexplotando los mantos acuíferos de la urbe e importando agua de cuencas aledañas por medio del sistema Lerma y Cutzamala, de donde se extraen las dos terceras partes del abasto total, los cuales tienen un índice de presión de 173 por ciento.
 
Otro aspecto de la política hídrica es que el agua se ofrece a precios subsidiados de tal forma que las tarifas son tan bajas que no reflejan el costo real del suministro, lo que explica que los consumidores tengan la falsa idea de que el recurso es infinito, además de considerar que es una obligación del gobierno y que ellos no tienen corresponsabilidad.
 
De acuerdo con el académico, la ciudad de México enfrenta el riesgo inminente –de no tomarse las medidas adecuadas– de que aumente el desabasto del agua para el 2010, se acrecienten las fugas por la falta de mantenimiento de la tuberías de la red de suministro, se incrementen los hundimientos de la tierra por la sobreexplotación de los acuíferos y se presenten graves inundaciones en periodo de lluvias.

La doctora Lilia Rodríguez Tapia es profesora-investigadora del Departamento de Economía de la Unidad Azcapotzalco (Teléfono 5318 9427).