Dirección de Comunicación Social
msg@correo.uam.mxNúmero 364
Noviembre 27, 2009
DISEÑAN INVESTIGADORES DE LA UAM INSTRUMENTO DE CONSULTA GEOGRÁFICO DE LOCALIZACIÓN DE ZONAS DE CONSERVACIÓN
*Cerca de 10 por ciento del suelo de conservación está invadido, lo cual genera graves conflictos para la retroalimentación de agua en el Distrito Federal
Para la reestructuración ecológica de la ciudad de México, profesores-investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) diseñan un instrumento de consulta geográfico de localización de zonas de conservación, con el fin de proporcionar información al público en general y evitar la proliferación de asentamientos en dichas áreas.
Con el software creado por los docentes de esta casa de estudios será posible además cuantificar el volumen de desechos que van al desagüe, el aprovisionamiento de agua, así como la distribución de energía eléctrica de caminos y rutas de transporte para la población de esas zonas.
El maestro Juan José Santibáñez Santiago, profesor-investigador del Departamento de Sociología de la Unidad Iztapalapa, realiza el proyecto de investigación Identificación y análisis de conflictos por la gestión del agua, en colaboración con el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), de la Comisión Nacional del Agua.
El académico refirió que a pesar de que la invasión de suelos de conservación –Parque Nacional Desierto de los Leones, Ajusco, las partes altas de Xochimilco y la Sierra de Santa Catarina, entre otros– es compleja y creciente, no hay conciencia entre la población de este hecho por la falta de un instrumento que informe al posible comprador si el terreno que adquiere es legal pero está en suelo de conservación.Este fenómeno representa un problema desde hace 15 años; sin embargo, debido a las grandes empresas especuladoras de vivienda, se ha intensificado en los últimos dos sexenios, lo cual podría generar un colapso ecológico para el Distrito Federal.
El especialista en desarrollo local y regional detalló que 10 por ciento del suelo de conservación está invadido, lo cual genera graves conflictos para la retroalimentación de agua en la ciudad de México, “los asentamientos humanos irregulares generan problemas de servicios: aprovisionamiento del vital líquido, manejo de los desechos y distribución de energía eléctrica”.
Para frenar este deterioro, la UAM y el IMTA trabajan de manera conjunta desde hace cinco años y como resultado de la primera parte de un convenio de colaboración, se realizó una inter-fase, programa de cómputo para diagnóstico, identificación y análisis de los conflictos sociales.
Para el instrumento de consulta geográfico, explicó Santibáñez Santiago, se retoma la información del Gobierno del Distrito Federal (GDF) en torno a la superficie que denomina “suelo de conservación”, poco más de 88 mil hectáreas, y se sobreponen imágenes geográficas que permitan identificar el avance de la mancha urbana.
Además se añade la especificación del trazo urbano, es decir, la localización de calles, servicios, población, características del suelo (inclinación y cercanía a lechos de ríos originales), así como el seguimiento de los poblamientos irregulares, que se registrarán con el sistema de geoposicionador que permite actualizar los datos oficiales.
De acuerdo con el maestro Santibáñez Santiago un segundo aspecto de esta inter-fase fue usarla para prever el riesgo de protesta social, por lo que se buscó una medición que permitiera estandarizar las distintas causas y luego medir la probabilidad de conversión en conflicto.
Para ello se calculó un coeficiente de producción de desechos por unidad familiar a partir de una encuesta realizada con método aleatorio en las zonas de invasión, con el fin de establecer el volumen de desechos sólidos y de aguas negras. El cómputo de ese coeficiente se aplica al mapa de poblamiento con información de calle por calle, número de familias y disposición de servicios urbanos, para obtener un cálculo estadístico.
En el terreno del manejo georeferenciado esto permitirá agregar a esa información estadística el peso o carga que dicha producción ejerce sobre el perfil territorial de las zonas en cuestión, para lo cual deben construirse imágenes con capacidad de exposición de la profundidad de las barrancas, poblamientos, inclinaciones y salida de lechos de ríos, que haga más real el cálculo de las vías de desagüe de esos contaminantes o desechos periurbanos y así determinar los posibles conflictos sociales.
El maestro Juan José Santibáñez Santiago es profesor-investigador del Departamento de Sociología de la Unidad Iztapalapa (Teléfono 5804 6472).