Dirección de Comunicación Social

Número 170
Mayo 29, 2009

SE PONDRÁ A PRUEBA LA REFORMA ELECTORAL EN LAS ELECCIONES DE 2009, ASEVERA ACADÉMICO DE LA UAM

*La ciudadanía ha sufrido un bombardeo intensivo de spots sin información
 
*Las campañas negativas también son un aspecto central de la reforma

La reforma electoral de 2007-2008 que se presumió como un gran logro, se pondrá a prueba en las elecciones de 2009, aunque lamentablemente lo observado hasta hoy da un balance negativo, así lo señaló el maestro Pablo Javier Becerra Chávez, profesor-investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
 
Durante su participación en el I Coloquio sobre Instituciones y Procesos Electorales. Las elecciones de 2009. La reforma electoral a prueba, co-organizado por el Área de Procesos Políticos de la UAM, dijo que a poco más de un mes de las elecciones, se cuenta con una reforma electoral que “hace agua por todos lados”.
 
Con la reforma electoral “nos prometieron disminuir el tiempo de las campañas, regular las precampañas y reducir el dinero que se dirige a los partidos, y en cambio se dio una presencia abrumadora de estas fuerzas políticas en los medios de comunicación sin sentido alguno, ya que no se brinda información suficiente y de calidad, y sólo sirve para hartar a la ciudadanía”, mencionó.

El académico de la Unidad Iztapalapa indicó que los partidos que se pusieron de acuerdo para aprobarla, engañaron a la sociedad y con el exceso de regulación que se produjo llevaron al Instituto Federal Electoral (IFE) a tener una sobrecarga de demandas relativas a los spots, tiempos en radio y televisión y campañas negativas.
 
Esto ha provocado que los ciudadanos pierdan de vista que lo fundamental en un proceso electoral es el acceso a la información sobre los candidatos y su plataforma, para estar en mejores condiciones de decidir, opinó.
 
El especialista del Departamento de Sociología aseveró que teóricamente se consideraba como avance que las precampañas por primera ocasión se regularan y que las campañas fueran breves, pero no fue así.
 
Las campañas –prosiguió– fueron una extensión de las precampañas, que en lugar de dedicarse a los procesos internos se emplearon en la promoción de los partidos con los denominados “spots de contenido genérico”, de forma que en los hechos “estamos en campañas partidistas desde el 31 de enero y no desde el 3 de mayo”.
 
Otro de los supuestos avances, apuntó, consistiría en la prohibición para los partidos políticos de contratar tiempos en radio y televisión, con objeto de eliminar el efecto del dinero sobre la política electoral.
 
Para cubrir este objetivo, la nueva legislación les otorgó un paquete generoso de spots gratuitos que se calcula llegará a un total de 23 millones –13 millones corresponderán a las autoridades electorales y 10 millones a los institutos políticos–, un número mayor que el de las elecciones de 2006 –cuando los partidos debían pagar por ellos–, ya que según un monitoreo del IFE fue de un poco más de un millón de anuncios.
 
El saldo de esta medida fue positivo para las fuerzas políticas, pero negativo para la ciudadanía que ha sufrido un bombardeo intensivo de spots “vacíos”, aseguró el experto.
 
Las campañas negativas también son un aspecto central de la reforma, en la actualidad desde la Constitución Mexicana se prohíbe que los partidos políticos utilicen expresiones que denigren a las instituciones y las fuerzas políticas o que se calumnie a los candidatos, esto ha dado lugar a spots “inconsistentes”.
 
En dichos anuncios, subrayó, los partidos se esfuerzan en mostrar su “mejor cara” y utilizan niños y hasta la maquinación de otros mecanismos para evadir la prohibición, como fue el caso de la conocida sopa de letras y el diccionario de la política primitiva del Partido Acción Nacional.
 
Muchos de estos asuntos fueron sancionados de manera correcta por el IFE y llegaron al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que ha cumplido un papel muy lamentable, por ejemplo, al eliminar las multas en el caso de los spots de los diputados del Partido Verde Ecologista, que difundían inexistentes informes de labores.
 
Becerra Chávez consideró que con las acciones incongruentes y equívocas del Tribunal Electoral, se abrió la puerta para que las fuerzas políticas compren de nuevo tiempo en radio y televisión y lo justifiquen bajo el disfraz de que son “informes” que los diputados ofrecen a la ciudadanía.
 
Esta actividad fue co-organizada por la Universidad del Valle de Tlaxcala y la Junta Local Ejecutiva del IFE, del estado de Tlaxcala.

El maestro Pablo Javier Becerra Chávez es profesor-investigador del Departamento de Sociología de la Unidad Iztapalapa (Teléfono: 5804-6468).