Dirección de Comunicación Social
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Número 197
Mayo 28, 2010
EL COACHING ONTOLÓGICO OFENSIVA DE GESTIÓN TOTALITARIA,
ASEGURAN EN LA UAM
*Se trata de un nuevo enfoque en las estrategias empresariales para lograr una mejoría en la eficiencia y productividad del trabajador
En el lenguaje de sus seguidores el coaching ontológico se ostenta como una dinámica de transformación mediante la cual los empleados cambian “la forma en que ven al mundo” en beneficio de la organización, este enfoque crecientemente utilizado en el mundo de las empresas no es más que una “arremetida de gestión totalitaria”.
 
Afirmación hecha por el doctor Francisco López Gallego, investigador de la Universidad EAFIT (Escuela de Administración, Finanzas y Tecnologías) de Colombia, durante su participación en el VII Coloquio Internacional de cuerpos Académicos y Grupos de Investigación en Análisis Organizacional, convocado por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Tras señalar que se trata de un nuevo enfoque en las estrategias empresariales, el investigador apuntó que existe una nueva “religiosidad” gerencialmente transformadora que llega desde el sur del continente a través de autores como Humberto Maturana, “en una invitación indeclinable” y que hurga de manera efectiva en la ontología de los trabajadores.
 
El también investigador de la Universidad de Antioquia, indicó que la propuesta de la “transformación del sí mismo” no es buscando el beneficio del individuo sino el de la organización, y lo más criticable de estos enfoques es que no se llevan a cabo a partir de la elección de quien “va a ser transformado”.
 
Sus defensores definen coaching como una “disciplina práctica que facilita el aprender a observar, pensar, sentir y hacer de formas diferentes y, por lo tanto, lograr resultados diversos en ámbitos distintos: trabajo, familia y pareja para vivir una vida plena”.
 
La mejor manera de entender el concepto sería recurriendo al “tutifruti epistemológico” el cual determina que el coaching ontológico radica en producir cambios en el ser de la persona, y cuando cambia esa mirada es que sus conductas se modifican respecto a donde quería dirigirlas para lograr un bienestar y como consecuencia una mejoría en su eficiencia y productividad.
 
Se percibe en estas afirmaciones un tono mesiánico o religioso que no es gratuito, dijo el doctor López Gallego, quien subrayó que la transformación “del sí mismo” es lo que promulgan muchas religiones –de ahí su carácter totalitario– lo cual no tendría problema si el ser transformado fuera elección del trabajador; sin embargo, es la empresa la que paga los servicios del “transformador” o coach ontológico.
 
Hoy la nueva religión gerencial transformadora, como tantas otras vertientes y tácticas de la psicología norteamericana, llegan al país como una imposición de las oficinas de capacitación o centros de entrenamiento que tendrá efectos en la ontología del trabajador.
 
“Estamos ante unos supuestos altamente ingenuos basados en principios subjetivistas que plantean la transformación del mundo según sea la percepción que se tenga de él y de la capacidad de recrearlo en la conversación”. Se trata de una teoría basada en “candideces”, hace tiempo superadas, como la reducción de las funciones del lenguaje a su mero ejercicio pragmático.
 
Más allá de interrogar la solidez de los postulados que sostiene esta “pomposa” visión, se trata de denunciar los peligros de manipulación inherentes a las prácticas de las aplicaciones totalitarias.
 
El doctor Antonio Barba Álvarez, investigador del Departamento de Economía de la Unidad Iztapalapa y profesor del Posgrado en Estudios Organizacionales, resaltó que con las grandes compañías en México estos enfoques nacieron con la lógica de la empresa privada y lo que buscan en esencia es la rentabilidad.
 
Afortunadamente, esta lógica –que tiene su origen en una forma de organización vinculada al deporte– sólo ha prosperado en las grandes empresas. En el ámbito académico no ha tenido una gran respuesta y se ha tomado con ciertas reservas debido a sus notables limitaciones conceptuales.
 
En el marco de este Seminario, alumnos, académicos y autoridades de la Unidad Iztapalapa rindieron homenaje al doctor Adolfo Mir Araujo, fundador de la UAM y del Posgrado en Estudios Organizacionales, programa que con esta actividad celebró 15 años de existencia.