Dirección de Comunicación Social
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Número 193
Mayo 26, 2010
COMERCIANTES DEL CENTRO HISTÓRICO LABORAN EN CONDICIONES PRECARIAS, SOSTIENEN EN CONFERENCIA EN LA UAM *Proponen crear un circuito comercial que incluya a todos los vendedores ambulantes de la ciudad de México
*En el DF laboran 500 mil vendedores ambulantes; en el año 2005 la cifra era de 300 mil, lo que representa un incremento de 200 mil personas en sólo cinco añosEl Centro Histórico de la Ciudad de México cuenta con 25 mil comerciantes ambulantes que laboran en condiciones precarias, son objeto de extorsiones por parte de la policía y botín electoral de los sucesivos gobiernos, aseguraron especialistas participantes de la mesa redonda Los vendedores ambulantes del Centro Histórico de la ciudad de México: Retos y perspectivas en su organización, realizada en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
En la actividad que forma parte del Ciclo de Conferencias Los otros trabajos, el doctor Miguel Ángel Olivos Pérez, egresado del Doctorado en Estudios Organizacionales de la Unidad Iztapalapa, indicó que hacia fines del año 2007 la mitad de los vendedores ambulantes del Centro Histórico fue reubicada en locales por el gobierno de la ciudad y el resto “abandonado a su suerte”.Muchos de los reubicados, no satisfechos con sus bajas ventas han persistido en su actividad como “toreros”, vendiendo a pie o con una pequeña manta en el piso, dispuestos a burlar los operativos que buscan retirarlos, so pena de pagar una multa que asciende a 380 pesos, y que en muchas ocasiones es transada por el soborno.
En su turno, David Arévalo Méndez, presidente del Frente Nacional de Comercio Informal, propuso crear un circuito comercial que incluya a todos los vendedores ambulantes de la ciudad de México, donde se comercialicen sólo productos nacionales y con ello promover el consumo interno.
Señaló, que con esa propuesta se dignificaría el trabajo de los vendedores ambulantes, pues en primer lugar ya no ofrecerían “mercancías piratas” de origen chino, se regularizarían en el pago de impuestos, además de que se les proporcionaría atención médica y seguridad laboral.
También dejarían de ser “carne de cañón” o botín electoral para los sucesivos gobiernos del Distrito Federal, como ocurrió en el año 2000 cuando el ambulantaje creció “como nunca antes”, debido a los espacios brindados a cambio de votos; asimismo, se combatiría la corrupción y la extorsión de los policías y las autoridades que prevalecen en este ambiente de trabajo.
En la actualidad, comentó Olivos Pérez, el número total de organizaciones de ambulantes en el Centro Histórico asciende a 75, pero sólo 24 aglutinan a la mayoría de los comerciantes, y por tanto, concentran el mayor poder político.
Muchos de ellos, apuntó, tienen ingresos que se encuentran por debajo de los siete mil pesos y su trabajo es realizado en condiciones precarias: están expuestos al smog, la intemperie, la lluvia y el sol, así como a una persecución constante.
Pese a ello, en muchos casos “tienden a preferir esta ocupación que a trabajar como obreros en una fábrica sometidos a las órdenes de un jefe y encerrados entre cuatro paredes”.
El especialista dijo que esta actividad la practican familias completas y jóvenes provenientes de colonias periféricas de la ciudad, de provincia y de diferentes grupos indígenas, quienes en algunos casos son originarios de un mismo pueblo.
Olivos Pérez señaló que la mayor parte los vendedores ambulantes tiene entre 20 y 40 años de edad; 86 por ciento cursó sólo la educación básica y 16 por ciento no sabe leer ni escribir. Además, con su actividad desplazaron en número a las señoras que en los años 80 del siglo pasado ocupaban tales espacios.
El egresado del Doctorado en Estudios Organizacionales refirió que de acuerdo con cifras oficiales, en el Distrito Federal laboran como vendedores ambulantes 500 mil personas; en el año 2005 la cifra era de 300 mil en este sector de la economía, lo que representa un incremento de 200 mil personas en sólo cinco años, siendo la principal causa la falta de empleos formales.