Dirección de Comunicación Social
Número 162
Mayo 26, 2009
MÉXICO SIN PLAN INTEGRAL DE COMBATE A LA POBREZA ANTE LA RECESIÓN ECONÓMICA,
PUNTUALIZA ACADÉMICA DE LA UAM*Urge una política social integral y multisectorial para combatir este fenómeno El gobierno no ha diseñado un plan de contingencia alternativo concreto para atender a la población en pobreza y a la que resulta afectada por la recesión económica, advirtió la maestra Gretchen González Parodi, profesora-investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
La académica del Departamento de Administración subrayó que las acciones del Gobierno Federal para minimizar los efectos de la crisis económica en la población en condiciones de precariedad son insuficientes, ocasionando en el corto plazo un incremento en el número de habitantes en esta condición.
Es preciso –prosiguió- conceptualizar en el ámbito de gobierno que la pobreza es un fenómeno estructural y multidimensional, que su atención requiere de la concurrencia de los diferentes sectores de la administración pública para lograr coherencia y coordinación en los programas que se instrumenten, para mejorar en términos cuantitativos y cualitativos la calidad de vida de la población.
González Parodi agregó que los precios de los productos que conforman la canasta básica han experimentado un alza mayor a la inflación, en tanto los salarios se han mantenido a la zaga, lo que permite vislumbrar el retroceso en los avances logrados en el combate a la pobreza. Por otra parte, existen precariedades en la atención a la salud y la educación no alcanza niveles competitivos.
La especialista en pobreza y desigualdad social explicó que de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), en México en el año 2006 había 14.4 millones de mexicanos en pobreza alimentaria, de ellos cinco millones vivían en ciudades y 9.4 millones en el campo, de ese total los más vulnerables son los indígenas, que incluyen a “los más pobres entre los pobres”.
Aun cuando en los últimos años se observó una disminución de la pobreza, esta tendencia podría revertirse con consecuencias graves para el país, refirió la especialista de la Unidad Azcapotzalco.
El gobierno mexicano en los años recientes ha destinado grandes sumas de recursos presupuestales a la Secretaría de Desarrollo Social, para combatir este flagelo, aunque los efectos de “dichos fondos parecen ser insuficientes ante la magnitud de la crisis económica”.
La política actual, afirmó la investigadora, se centra de manera particular en los sectores con mayor precariedad, descuidando a otros segmentos de la población con distintos grados de pobreza.
De ahí que en el país hace falta una política social integral y multisectorial para combatir este fenómeno, pues no se trata “sólo de satisfacer las necesidades alimenticias de los más pobres, sino de modificar el enfoque de la política social, para que los mexicanos no sean considerados como objetos electorales, sino reconocidos como sujetos de su propio desarrollo”.
La maestra González Parodi sostuvo que en el país existe alta desigualdad, exclusión social y marginación; habitan personas con los ingresos más altos del mundo y aquellas que están en situación de pobreza extrema, similar a la de los países más deprimidos de África.
Uno de los factores que inciden son los bajos ingresos salariales, que no alcanzan para cubrir las necesidades básicas de alimentación; es vital tener buena salud y nutrición y reconocerla como un derecho fundamental, porque “se requieren niños, mujeres gestantes y población en general nutridos, para emprender un nuevo proceso de desarrollo sostenible”.
Otro aspecto que debe atenderse es el cumplimiento de lo establecido en la Ley General de Desarrollo Social, en relación con la aplicación de los indicadores para medir la pobreza, en la actualidad se considera sobre todo el ingreso corriente de las familias, así como los niveles de educación y salud.
El Coneval, señaló, no ha instrumentado la variable de cohesión social que ayuda a las sociedades a ser más incluyentes, permitiendo que todos los individuos tengan los derechos fundamentales y que se logre la participación ciudadana en los asuntos de gobierno.
La académica sostuvo que el desarrollo económico sostenible considera tanto los aspectos sociales y económicos como medioambientales, lo cual no puede obtenerse si persiste la desigualdad social.
La maestra Gretchen González Parodi es profesora-investigadora del Departamento de Administración de la Unidad Azcapotzalco (Teléfonos: 5318-9120 y 9123).