Dirección de Comunicación Social
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Número 176
Mayo 13, 2010
PROPONEN MEJORAS PARA LOS VENDEDORES AMBULANTES DEL METRO EN CONFERENCIA EN LA UAM *El programa de reubicación pretende convertir la actividad informal en formal, mediante la asignación de locales comerciales
*El programa Vagonero digno propone capacitarlos en procedimientos de protección civil y primeros auxilios para favorecer el bienestar y seguridad del usuarioAnte la problemática del comercio informal presente en el Sistema de Transporte Colectivo Metro (STC) –obstrucción del tránsito en los pasillos y vagones que pone en riesgo la seguridad de los usuarios y las instalaciones– autoridades del Gobierno del Distrito Federal (GDF) y vagoneros independientes propusieron un programa de reubicación en locales comerciales de esos trabajadores, así como capacitarlos en procedimientos de protección civil y técnicas de primeros auxilios.
Las anteriores propuestas fueron planteadas durante la mesa redonda Una jornada sobre rieles: la situación laboral de los vagoneros del Metro de la Ciudad de México, realizada en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) en el marco del Ciclo Los otros trabajos, organizado por el Posgrado en Estudios Sociales de la Unidad Iztapalapa.El ingeniero Luis Ruiz Hernández, subgerente de Planeación Estratégica del STC, se refirió al programa de reubicación de los vendedores ambulantes que laboran en el Metro, el cual tiene como objetivo convertir la actividad informal en formal, mediante la asignación de locales comerciales para los vagoneros conformados en cooperativas.
El funcionario señaló que establecieron un acuerdo con 16 organizaciones de vagoneros, que registran un total de 2,856 personas, de las cuales 1,266 son mujeres y 1,590 hombres; 1,456 viven en el Distrito Federal y 1,400 en el Estado de México, y 376 tienen discapacidad y 2,480 sin discapacidad.
Con este programa, apuntó, “los vagoneros tendrán su local comercial por parte del Metro, en el periodo inicial (seis meses), a título gratuito para capitalizarse, posteriormente con una renta social muy baja que fija la Dirección de Patrimonio Inmobiliario del GDF”, afirmó.
Ruiz Hernández reveló que a la fecha han construido 310 locales comerciales en las estaciones Tacubaya, Jamaica, Martín Carrera, Pantitlán, Cuatro Caminos e Hidalgo y se han capacitado a 129 personas en tres cooperativas; la característica principal de estos establecimientos es su ubicación dentro del Sistema.
Resulta fundamental que los comerciantes no obstruyan el tránsito en los pasillos y vagones “ni pongan en riesgo la seguridad de los usuarios, las instalaciones y de los mismos vagoneros”, pero que además cuenten con un volumen de gente que pueda ser atractivo para las ventas y que ello les resulte rentable, puntualizó.
Por su parte, José Manuel Garduño Velázquez, vagonero independiente, planteó un programa alternativo al de las autoridades, al que nombró Vagonero digno, que consiste en capacitar a los trabajadores ambulantes en procedimientos de protección civil y en primeros auxilios, permitiéndoles desempeñar su actividad al interior de los vagones, al tiempo que apoyan el bienestar y seguridad del usuario.
“El programa ha sido planteado a las autoridades correspondientes para que nos reubiquen en nuestro propio espacio y demos un servicio digno y plus a los usuarios. ¡Imagínense a 3,000 personas capacitadas en protección civil y primeros auxilios ante un temblor o percance! Sería el sistema de transporte más moderno, no por la tecnología sino por mantener un equilibrio real con la gente, porque las cámaras en trenes y pasillos no hacen el mejor programa”.
El vendedor, quien ha tomado cursos sobre cooperativismo en la Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo (STyFE) del GDF, explicó que su proyecto contempla que se les permitan vender en el Metro “únicamente productos reglamentados y no piratas”, con horarios que eviten las horas de mayor afluencia de pasajeros, con una mejor presentación, “quizá hasta de corbata”, además de capacitados para auxiliar a los pasajeros.
La maestra Sandra Rosalía Ruiz de los Santos, profesora en Estudios Sociales por la Unidad Iztapalapa, comentó que “un factor decisivo en la situación de trabajo de los vagoneros es que su actividad laboral está prohibida y por ello son objeto de persecuciones, intimidaciones y acoso; además de que recaen sobre ellos fuertes juicios y actitudes de desprecio o desaprobación de los usuarios de este transporte, así como de la ciudadanía en general”.
Ruiz de los Santos dijo que entre los vagoneros del Metro existe una identidad “no con el trabajo directamente, sino para el trabajo”, la cual puede constatarse a través del proceso de consolidación que han logrado sobre todo en la defensa de su oficio, debido a que se encuentran decisivamente marcados por la persecución y el estigma “de ser ésos, los diferentes a mí, al usuario que trabaja en equis o ye empresa”.