Dirección de Comunicación Social
Número 090
Marzo 17, 2009
DEBE MODIFICARSE LEY DEL BANCO DE MÉXICO PARA ENFRENTAR LA CRISIS ECONÓMICA INTERNACIONAL, SEÑALAN EN SEMINARIO DE LA UAM
*Es necesario imponerle también responsabilidad sobre el crecimiento y el empleo
La ley del Banco de México debe ser modificada con el fin de ampliar sus responsabilidades sobre el crecimiento económico, como una de las medidas de política macroeconómica que debieran aplicarse para enfrentar la crisis económica internacional.
Coincidieron en señalar especialistas participantes en el Seminario Internacional Alternativas para un proyecto económico, político y social. Salidas de la crisis y cambio estructural, que se lleva a cabo en la Rectoría General de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
El doctor Etelberto Ortiz Cruz, profesor-investigador del Departamento de Producción Económica de la Unidad Xochimilco, informó que al banco central “se le ha asignado un enorme poder de decisión que no está sujeto a ningún control ni contrapeso”; sin embargo, se dice sin autoridad para resolver los problemas y la conducción del sistema financiero.
El Banco de México aparece entonces como una institución “extremadamente” capaz de incidir en la vida económica, y también incapaz de resolver los problemas que son de su mayor injerencia, los cuales se refieren a la orientación del sector financiero, de tal manera que éste sigue conduciéndose con políticas que refuerzan su poder de mercado oligopólico, sin generar capacidad de crédito y estrangulando la posibilidad de crecimiento productivo.
El doctor José Luis Calva, del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), sostuvo que todas las economías exitosas del planeta tienen una política monetaria dirigida no solamente a la estabilidad de precios, sino también al crecimiento económico.
Al referirse a Canadá y Estados Unidos, socios comercial de México, dijo que la ley del banco central del primero indica que su función es mitigar la influencia de las fluctuaciones en la producción, el comercio, los precios y el empleo, en tanto que la Reserva Federal estadounidense, por mandato, tiene injerencia no sólo sobre la inflación, sino sobre el crecimiento y el empleo.
En México, por el contrario, tenemos una ley decretada en 1993 que asigna al Banco de México, como única tarea macroeconómica, el control de la inflación, por lo que es necesario “ampliar el mandato del banco e imponerle también responsabilidad sobre el crecimiento y el empleo”.
Acerca de la política fiscal propuso modificar también la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria que actualmente es responsable sólo del balance fiscal, dejando fuera otros ámbitos que debiera abarcar, pues ¿“quién es responsable del crecimiento y quién de la educación y la política industrial?”. Es necesario entonces imponer a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público la obligación de aplicar políticas expansivas frente a las recesiones o desaceleraciones económicas.
El especialista criticó que frente a la crisis internacional incluso el Fondo Monetario Internacional ha sugerido utilizar “los motores macroeconómicos de emergencia”, solicitud que ha encontrado “oídos sordos” en las autoridades mexicanas y en la mayoría de la clase política, cuando anteriormente eran muy atentos a las políticas sugeridas por ese organismo.
El académico estableció que México requiere de una macroeconomía que se oriente al crecimiento y al empleo, así como a favorecer el interés de los empresarios que invierten en actividades productivas y a no mantenerse orientada de forma unilateral a la estabilidad de precios, al balance fiscal y a servir a los intereses financieros.
El doctor Ortiz Cruz expuso otras medidas necesarias para dirigir la política económica, tales como evitar la sobre-valuación cambiaria, que ha sido una arma de doble filo en las políticas de fijación de metas de inflación; crear un ámbito para el desarrollo productivo de pequeñas empresas, rurales y urbanas; inducir el crecimiento de la productividad y la integración productiva.
Además de dejar de utilizar al salario como ancla nominal e instrumento para la recuperación de la rentabilidad; elevar el gasto público mediante una reforma fiscal y reordenar el sector bancario por medio de una reforma financiera, entre otras.
En ese sentido –dijo el Profesor Distinguido– es urgente redefinir la macroeconomía para la estabilidad y en mayor medida redefinir la agenda por reformas estructurales.
Durante la inauguración del Seminario, el doctor José Lema Labadie, rector general de la UAM, refirió que las condiciones críticas de la economía mundial -con sus negaciones y resistencias, en la actualidad ya inadmisibles e inaceptables- justifican sin duda la necesidad de la construcción de espacios de reflexión sobre la política económica en Latinoamérica.