Dirección de Comunicación Social
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Número 235
Junio 24, 2010
OBSERVATORIO ZONA LIBRE DE VIOLENCIA EN INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR, LA UAM ENTRE LAS CREADORAS

*Firman acuerdo para visibilizar, dar seguimiento y formular propuestas de acción ante cualquier manifestación de violencia en estos espacios
 
*Las instancias fomentarán el debate, la reflexión colectiva y la formación de redes “para la construcción de alternativas por la no violencia”

El doctor Enrique Fernández Fassnacht, rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), signó el documento de creación del “Observatorio zona libre de violencia en Instituciones de Educación Superior” con el objetivo de visibilizar, dar seguimiento y formular propuestas de acción ante cualquier manifestación de violencia en estos espacios.
 
La propuesta realizada por la doctora Yoloxóchitl Bustamante Díez, directora general del Instituto Politécnico Nacional, permitirá a las instituciones de educación superior colaborar interinstitucionalmente con instancias gubernamentales, organizaciones y asociaciones civiles que tienen como eje de trabajo la no violencia.
 
Otras instituciones firmantes fueron El Colegio de México, la Universidad Nacional Autónoma de México, la Pedagógica Nacional y la Autónoma del Estado de México; la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES); el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), el Instituto Mexicano de la Juventud y la Secretaría de Educación Pública (SEP).
 
Con este acuerdo las instituciones fomentarán el debate, la reflexión colectiva, el trabajo colaborativo y la formación de redes “para la construcción de alternativas por la no violencia”; intercambiarán el resultado de investigaciones realizadas por sus académicos, así como generarán y difundirán información significativa y pertinente respecto al tema de la violencia.
 
En la ceremonia el doctor Rodolfo Tuirán, subsecretario de Educación Superior de la Secretaría de Educación Pública, dijo que al ser antenas y agentes de los cambios en la sociedad, las instituciones educativas deben ser las primeras en reconocer que las pautas de comportamiento agresivo entre sus miembros atentan contra sus objetivos esenciales.
 
La formación integral de los jóvenes, la investigación, la innovación y el desarrollo, y la extensión académica pueden verse comprometidas si somos omisos al respecto, pues el clima de violencia en la escuela es un obstáculo brutal para el proceso formativo, advirtió el subsecretario.
 
Al dar a conocer algunas muestras acerca del fenómeno de la violencia en las universidades, refirió que dos tercios de los jóvenes reconocen que en el entorno escolar existen pandillas, vandalismo y violencia callejera.
 
Alrededor de 21 por ciento de los estudiantes de este nivel educativo ha sufrido algún robo, asalto o agresión en la escuela; además, cerca de siete por ciento de las estudiantes han sido objeto de algún tipo de hostigamiento o agresión sexual en la escuela.
 
Una cuarta parte de los jóvenes ha vivido situaciones de violencia o enfrentado agresiones sexuales con su pareja; 40 por ciento se siente agredido por expresiones como insultos; una proporción elevada de estudiantes manifiesta sentimientos de intolerancia hacia quienes tienen preferencias sexuales diferentes, padecen discapacidad física o pertenecen a algún grupo indígena.
 
El ostracismo social suele ser el efecto más común sobre los grupos agredidos, lo que en casos extremos puede llevar a la depresión e incluso a considerar la idea del suicidio, y la institución escolar tiene enormes responsabilidades frente a estas circunstancias, por lo que es urgente erradicar la cultura de la violencia.
 
“Observar para informarse, informarse para actuar, y actuar para vivir sin violencia, son las frases que guiarán la labor de todas las personas que conformamos este observatorio”, sostuvo la doctora Yoloxóchitl Bustamante, quien agradeció el compromiso adquirido por las instituciones participantes, “porque estoy convencida de que para afrontar el problema de la violencia es imprescindible sumar esfuerzos y  anexar acciones desde nuestras trincheras”.
 
La directora general del IPN insistió que “no podemos ser insensibles a los casos que nos ocurren diariamente en donde los alumnos se agreden y el maestro descalifica al estudiante o viceversa; cualquiera de estas acciones no debemos permitirlas”.
 
A través de este espacio las instituciones de educación superior y las instancias de consulta y asesoría trabajarán para analizar, estudiar y proponer estrategias para la erradicación de la violencia en la vida laboral y escolar de las personas, lo que significa dar un gran paso en el compromiso de las universidades con la comunidad y con la sociedad en general.
 
En el acto también estuvieron presentes el doctor Rafael López Castañares, secretario general ejecutivo de la ANUIES, y la licenciada María del Rocío García Gaytán, presidenta del INMUJERES.