Dirección de Comunicación Social
Número 188
Junio 12, 2009
PROPONEN ACADÉMICOS DE LA UAM ALTERNATIVAS PARA ALCANZAR EL CONFORT TÉRMICO EN LAS EDIFICACIONES
Estudios realizados por profesores-investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) ofrecen opciones para lograr el confort térmico en los inmuebles, minimizando el consumo energético y el uso de combustibles fósiles, lo cual favorece al medio ambiente.
El doctor Juan José Ambriz García, jefe del Departamento de Ingeniería de Procesos e Hidráulica de la Unidad Iztapalapa, refirió que las pruebas experimentales son realizadas en el Laboratorio de Ambiente Controlado de esta casa de estudios, como parte de la investigación “Determinación experimental de las condiciones de confort térmico en edificaciones”.
La primera investigación en México de este género, diseñada con base en las normas oficiales del país de eficiencia energética en un Laboratorio del tipo, se efectuó en la citada Unidad. La mayor parte de los estudios experimentales se ha realizado en Europa y Estados Unidos.
La percepción de las condiciones de confort hidrotérmico en las edificaciones juega un rol importante en la eficiencia, productividad y, eventualmente, en la salud de los ocupantes.
El académico explicó que el confort térmico es el estado mental que expresa satisfacción con el medio ambiente que lo rodea. Esto es, las condiciones de temperatura y de humedad bajo las cuales una persona se siente a gusto para realizar alguna actividad o para descansar.
El objetivo de la investigación es obtener una guía para establecer temperaturas de confort de climas representativos de México, así como su relación con la humedad del aire en el interior de diversos tipos de edificios. Estas pruebas están orientadas a lograr estándares de confort hidrotérmico en los inmuebles.
Los estudios se realizan en una cámara de ambiente controlado de tipo calorimétrico, en la que busca evaluar de manera experimental el umbral de las condiciones de confort de una muestra de 12 personas de clima templado.
Cada prueba tiene una duración de 60 minutos, en ellas se varía la temperatura intramuros, la humedad relativa y el movimiento del aire, posteriormente se registran los cambios fisiológicos de las personas y se aplican cuestionarios de percepción, puntualizó el investigador.
Los resultados de este proyecto indican la extensión del umbral de confort hidrotérmico de los ocupantes y comprueban los efectos favorables de la acción del movimiento del aire durante condiciones típicas de periodos de sobrecalentamiento.
Los participantes tienen preferencias que rebasan el límite superior de la zona de confort, comúnmente aceptada en los estándares internacionales. En el extranjero se señala que en los climas templados las condiciones idóneas de comodidad son de 25°C, pero en el laboratorio de la UAM se ha determinado que el intervalo puede alcanzar 28°C, sin ningún problema, y ampliarse hasta 31°C.
De acuerdo con los resultados, el confort puede lograrse a mayores temperaturas, lo que significa un menor consumo de energía e impacto ambiental; pero en climas cálido-áridos y cálido-húmedos, este diferencial puede ser mayor.
El doctor Juan José Ambriz García es jefe del Departamento de Ingeniería de Procesos e Hidráulica de la Unidad Iztapalapa (Teléfono: 5804-4642).