Dirección de Comunicación Social
Número 186
Junio 11, 2009
DESARROLLA UAM INVESTIGACIONES INSTITUCIONALES PARA CONOCER MEJOR EL PERFIL
DEL ALUMNADO*La Unidad Azcapotzalco opera el proyecto Trayectorias Escolares y Culturales de los Estudiantes
El desarrollo de investigaciones institucionales dirigidas a conocer mejor el perfil de sus actores –en particular los estudiantes– permitiría a las universidades disponer de elementos para diseñar y aplicar estrategias orientadas a mejorar la calidad de los procesos educativos, propuso el doctor Adrián de Garay Sánchez, rector de la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
De Garay Sánchez explicó que el sistema mexicano de enseñanza es portador de un conjunto de representaciones simbólicas que supone rutas lineales y “normales” de la trayectoria de los alumnos, cuando no es así necesariamente.
El especialista en investigación educativa afirmó que es mínima la proporción de alumnos que se ajusta de manera plena al diseño de planes y programas de estudio. Esta “realidad apabullante”, manifiesta la distancia enorme que existe entre lo que una institución prevé en sus diseños curriculares, lo que planea para propiciar el cumplimiento cabal de los mismos, y lo que ocurre en realidad con los jóvenes en cada ciclo escolar.
El problema es aún mayor si se considera que una parte de la política oficial del sector se funda en el supuesto de que los universitarios se incorporan, transitan y culminan su formación en los tiempos previstos en planes y programas de estudio establecidos por las instituciones.
El distanciamiento entre los tiempos institucionales y los de los alumnos se debe, en parte, a que “conocemos mal y poco” a las universidades de México, donde se desarrolla investigación mínima sobre estudiantes de nivel superior. Además, “las propias instituciones y sus autoridades no se han preocupado por conocer a sus alumnos”.
Desde 2003 la Unidad Azcapotzalco ha operado el Proyecto Trayectorias Escolares y Culturales de los Estudiantes, un instrumento creado para proporcionar información que permita diseñar acciones que orienten la labor educativa institucional.
El seguimiento ha involucrado a diez generaciones de alumnos, informó el Rector de la citada Unidad, quien se encarga de interpretar los datos arrojados por los estudios, que incluyen el perfil socioeconómico; los antecedentes escolares; los hábitos de estudio; las prácticas de consumo cultural; los motivos para estudiar en la UAM, y las expectativas de desarrollo futuro de los alumnos, entre otras dimensiones de observación.
El ejercicio ha resultado un instrumento de primer orden en la formulación de políticas y acciones dirigidas a atender la formación integral de los estudiantes de todas las licenciaturas.
Un hallazgo relevante de esa práctica es que ahora se dispone de información precisa y “no de intuiciones” acerca del perfil del alumnado, lo cual es primordial para distinguir entre experiencias o vivencias en la docencia e investigación educativa especializada a cargo de académicos.
Los datos obtenidos han permitido definir políticas operacionales de docencia y atender uno de los problemas más graves: la deserción en el primer año.
Con el fin de retener a los alumnos y de modificar hábitos inadecuados de estudio arrastrados desde el bachillerato, han sido diseñados cursos y talleres extracurriculares.
La información reveló, por ejemplo, que en el caso de la División de Ciencias Básicas e Ingeniería se requería cierto nivel de homogeneización en los conocimientos de los alumnos, en particular en Física y en Matemáticas.
Para subsanar el problema fue aprobado el Programa de Nivelación Académica de esa División, de tal manera que los jóvenes con mal desempeño en el examen de selección en las áreas referidas deberán asistir de manera obligatoria a talleres generales de Matemáticas, Comunicación y Física, antes de empezar los estudios disciplinarios específicos de licenciatura.
El acercamiento con los estudiantes ha derivado en el diseño de un programa cultural –con perspectivas locales, regionales y globales– que comprendió en 2008 más de 500 actividades, resultando clave en la promoción de una actitud renovada de los alumnos hacia la cultura.
Esta política derivó de los estudios efectuados por De Garay Sánchez, los cuales han demostrado que a mayor integración cultural de los alumnos, mejor desempeño académico.
El especialista añadió que investigaciones como la realizada en la Unidad Azcapotzalco han generado el interés –aunque no el suficiente– de instituciones universitarias por saber quiénes son sus alumnos.
En la medida en que los conozcan, se tendrán mejores condiciones para diseñar programas que permitan una formación adecuada de una población diversa, desigual y heterogénea. El doctor Adrián de Garay Sánchez es rector de la Unidad Azcapotzalco (Teléfono 5318-9190).